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13/04

El sello sostenible del Claro Arena: cómo se gestó, las dificultades y estrategias del nuevo estadio de los Cruzados

Uno de los actores clave en la concepción de este proyecto, tanto en su ingeniería, como en su diseño estructural sostenible, fue la consultora global WSP. En entrevista con ESGHOY, su gerente general, Juan Ignacio Ríos, detalla cómo fue todo el proceso y las oportunidades que este tipo de infraestructura generan para un desarrollo urbano amigable con el medioambiente.

Cuando Cruzados anunció el ambicioso proyecto de renovación de su estadio, no solo se propuso modernizar un recinto deportivo: aspiraba a construir «un espacio emblemático, funcional y armónico con su entorno». Fue así como Claro Arena —el nuevo estadio de Universidad Católica que está ad portas de su inauguración— se transformó en un modelo de infraestructura multipropósito y sostenible.

“Desde el inicio Cruzados tuvo la voluntad de avanzar por la vía de la sostenibilidad. Eso fue clave para que muchas de nuestras recomendaciones se integraran desde las etapas más tempranas del proyecto”, explica Juan Ignacio Ríos, gerente general de WSP, consultora que estuvo detrás de la concepción del proyecto, tanto en su ingeniería, como en su diseño estructural y sostenibilidad ambiental y social.

En entrevista con ESGHOY, el ejecutivo cuenta que el desarrollo del estadio tomó como referencia recintos de alto estándar ambiental y funcional como el Allianz Arena (Alemania), el Levi’s Stadium (EE.UU.) y, especialmente, el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, considerado el más sustentable del mundo.

“Cada decisión de diseño y cada material utilizado fueron pensados como oportunidades para construir un futuro más resiliente”, resalta Ríos.

Durante el proceso de construcción, ¿cuáles fueron los principales obstáculos a los que se vieron enfrentados en materia de impacto ambiental y sostenibilidad?

La verdad es que no tuvimos grandes obstáculos en el proceso de construcción porque desde sus inicios hubo una exigencia por parte de Cruzados de que este estadio se materializara de la forma más sostenible posible.

Una parte crucial fueron las jornadas de Casas Abiertas, instancias que se organizaron para presentar el proyecto a la comunidad, sus objetivos, quiénes eran los asesores, todo con el fin de capturar las preocupaciones de los vecinos y volcarlas en la propuesta.

Gracias a esto no fue necesario incorporar ningún tipo de cambio en la etapa de construcción, ya que la estrategia y criterios de sostenibilidad era parte de las bases del proyecto.

¿Cómo se manejó el tema de impacto acústico, visual y entorno con los vecinos?

Un aspecto muy importante del diseño del estadio es que resuelve dos de las principales preocupaciones levantadas por los vecinos: la contaminación acústica y lumínica.

Esto se trabajó a través del diseño de una fachada norte que incorpora una pantalla acústica con el fin de disminuir los niveles de ruido en el barrio colindante, y una cubierta que cuenta con un sistema de luces direccionadas hacia abajo y suspendidas en el interior, en reemplazo de las seis torres de iluminación que tenía el estadio antiguamente. Se hicieron modelaciones de los sonidos en los distintos eventos y estas medidas ayudan significativamente a reducir los impactos.

 

Un aspecto muy importante del diseño del estadio fueron las principales preocupaciones levantadas por los vecinos: la contaminación acústica y lumínica.

A su juicio, ¿cuáles son las principales características y ventajas del nuevo Claro Arena respecto de otros recintos deportivos?

El proyecto Claro Arena es una demostración concreta de que la innovación, la eficiencia y el respeto por el entorno pueden coexistir desde el diseño. Es una invitación a repensar la forma en que desarrollamos infraestructura urbana, reconociendo que cada decisión en el proyecto y cada material elegido son oportunidades para construir un futuro más resiliente.

Es un proyecto que está pensado desde sus inicios como un recinto multipropósito, que incorpora más servicios y comodidades para los espectadores que otros estadios. Además, es un estadio que está diseñado y construido para que conviva armónicamente con el entorno en el que está inserto.

El escenario para Chile
¿Cree que Chile está preparado para la construcción de nuevos estadios, incluso de mayor magnitud que el Claro Arena?

Si bien no fue un proceso simple, el Claro Arena demuestra que es posible desarrollar proyectos de infraestructura de esta envergadura cuando se planifican bien desde su gestación, cuando se considera a las comunidades y cuando se insertan bien en su entorno.

Hoy, el auge de la industria del entretenimiento multiplicó la demanda por nuevos espacios y esa transición la están viviendo estadios y recintos deportivos de todo el mundo, que han visto en esto la oportunidad de ampliar su rango de uso.

El Claro Arena es un ejemplo de un estándar nuevo en recintos multipropósito en Chile y en América Latina, y una muestra de que es posible llevar a cabo estos proyectos cuando las cosas se hacen bien.

¿Dónde están los principales obstáculos para poder llevar a cabo proyectos de este tipo en nuestro país?

Este tipo de proyectos son inversiones elevadas para la realidad del deporte en Chile, por eso el concepto de un estadio multipropósito cobra valor y sentido, además de cumplir también un rol de acercar la cultura y entretención a las personas.

Si bien los procesos de aprobación para construir una infraestructura de estas características son complejos, y existen muchos espacios para mejorarlos, también es importante que existan porque hacen que hoy el Claro Arena sea lo que es y que tenga el estándar que tiene.

Las claves para una infraestructura sostenible

A su juicio, ¿cuáles son las tres claves para que el Claro Arena pueda ser hoy una realidad?

En primer lugar, la decisión que tomo Cruzados de estructurar un proyecto de estas características, altamente complejo, y desafiante. Esta decisión creo es una de las claves que permitió viabilizar un proyecto que, si bien crece en tamaño, disminuye impactos y termina siendo un edificio que agrega valor a su entorno, siendo un proyecto de modernización en lugar de un proyecto de ampliación.

Por otra parte, el compromiso con la comunidad y una permanente apertura y disposición al diálogo para llegar a acuerdos, han sido muy relevantes para poder avanzar en el proyecto.

Y, finalmente, la estrategia integral de sustentabilidad, que incorpora mejoras medioambientales sustantivas de un altísimo estándar que, además de disminuir el impacto ambiental del estadio, también permitieron que empresas se interesaran en apoyar y participar del proyecto.

¿Qué viene ahora, porque una cosa es construirlo, lograr los permisos e inaugurarlo, y otra es mantener la sostenibilidad de estos espacios en el tiempo?

Claro Arena se gestó bajo nuestra metodología Future Ready®. Basada en implementar una visión de futuro, esta metodología considera tendencias y variables en sociedad, tecnología y recursos naturales, lo que nos permite diseñar soluciones que den forma a las ciudades del mañana.

Por todo lo anterior, este estadio está diseñado para generar un bajo impacto y cumplir con las expectativas de vecinos e hinchas por muchos años.