informa
16/02

Empresas en Chile arrojan brechas en biodiversidad, inclusión y transparencia financiera

La evaluación “Cinco Criterios Clave de Sostenibilidad 2025”, aplicada a 47 compañías por Acción Empresas, evidencia progresos en compromisos climáticos y derechos humanos, pero muestra desafíos estructurales para avanzar alcanzar estándares internacionales.

Un total de 47 empresas fueron evaluadas en el marco de la herramienta «Cinco Criterios Clave de Sostenibilidad 2025», desarrollada por el WBCSD en base a estándares internacionales, y adaptada a Chile por Acción Empresas.

La evaluación midió el grado de integración de la sostenibilidad en el modelo de negocio, abordando compromisos climáticos, gestión de la naturaleza, derechos humanos, diversidad e inclusión y transparencia. Los resultados reflejan avances, pero también importantes brechas en áreas críticas.

Constanza Pantaleón, gerenta general de Acción Empresas, expresó que este año ha concluido la primera etapa de implementación de los cinco criterios «y los resultados han sido tremendamente reveladores. No todas las empresas subieron su puntaje año a año ni mejoraron en todos los criterios, pero, y esto es lo más importante, todas avanzaron y eso habla del impacto real de la sostenibilidad empresarial y las capacidades de medición de esta herramienta».

Advirtió que «parte de esta dinámica tiene que ver con la propia metodología. Los estándares y la matriz de evaluación se han vuelto cada año más exigentes, lo que implica un esfuerzo permanente y constante para sostener y profundizar los avances».

Máyor avance: carbono neutralidad

Más de dos tercios de las empresas evaluadas, 32 de 47, declararon sus compromisos en esta materia alineados con el Acuerdo de París, y 25 de ellas cuentan con metas validadas bajo el enfoque científico promovido por SBTi. Un 20% aún no reporta ningún objetivo de reducción de emisiones, lo que revela una tarea pendiente, especialmente en sectores como el minero o cementero, donde la adopción de estándares internacionales sigue siendo limitada.

En 2023, solo tres empresas habían diagnosticado sus impactos sobre los ecosistemas. Hoy, ese número aumentó a once, y todas cuentan con metas medibles, aunque no se basan aún en marcos científicos como los que propone Science Based Targets for Nature (SBTN), y una gran mayoría de compañías establece metas sin un diagnóstico previo que justifique los impactos.

El enfoque “Nature Positive” continúa siendo una meta lejana.

DDHH y diversidad

El 79% de las empresas cuenta con políticas formales en la materia, y el 58% ha implementado procesos robustos de debida diligencia, lo que marca un cambio desde un enfoque meramente ético hacia uno operativo. Asimismo, casi la totalidad de las empresas (96%) dispone de mecanismos de reclamación, como líneas éticas y canales de denuncia, aunque en muchos casos aún falta claridad sobre los procesos de remediación.

El foco principal del mundo corporativo sigue siendo el aumento de la participación femenina en la fuerza laboral y en cargos de liderazgo. La brecha, eso sí, se acentúa en la falta de estrategias más amplias y metas vinculadas a otros ejes de diversidad.

En transparencia y reportabilidad, un 72% de las empresas identifica impactos materiales, lo que sugiere que la materialidad se está consolidando como estándar de gestión. Un escalón más arriba se encuentran los riesgos y oportunidades ASG, donde el número de compañías que los reportan llega a 30, y menos de la mitad entrega información sobre cómo podrían afectar financieramente a la organización.  Apenas once organizaciones integran este enfoque de manera transversal en sus estrategias, revelando una desconexión entre sostenibilidad y planificación financiera.

 

Compartir