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07/06

Chile acelera madurez ESG, pero enfrenta brechas técnicas para cumplir con IFRS S1 y S2

Un informe regional de RSM posiciona a Chile entre los mercados más avanzados de América Latina en gobernanza corporativa, divulgación ESG y estrategia climática. Advierte, eso sí, que la calidad de los datos, la medición de KPIs y las capacidades técnicas siguen siendo desafíos críticos para responder a las nuevas exigencias regulatorias y de mercado.

Chile está consolidando uno de los ecosistemas ESG más avanzados de América Latina. Así lo concluye el informe Desafíos en materia de Sostenibilidad: El escenario actual de Latinoamérica 2025, elaborado por RSM Latam, que identifica al país como uno de los mercados con mayor nivel de madurez en reportabilidad, gobernanza y preparación para los estándares internacionales IFRS S1 y S2.

Chile lidera el avance ESG en Latinoamérica según un informe de RSM, con altos niveles de reportabilidad, gobernanza corporativa y priorización climática. Sin embargo, las empresas aún enfrentan desafíos en medición de KPIs, calidad de datos y capacidades técnicas para implementar IFRS S1 y S2

El estudio, basado en más de 250 respuestas de empresas de 18 países de la región, muestra que las organizaciones chilenas están avanzando desde una etapa de «concienciación» hacia una integración más estructural de la sostenibilidad en la toma de decisiones estratégicas y financieras.

Chile supera los promedios regionales en prácticamente todos los indicadores críticos relacionados con ESG. El 61,3% de las empresas chilenas ya publica reportes ESG públicos, frente al 34,3% promedio de América Latina. Además, un 41,9% considera la reportabilidad y divulgación como una prioridad estratégica, muy por encima del promedio regional de 26,5%.

El documento plantea que esta evolución está siendo impulsada tanto por las crecientes exigencias regulatorias como por la presión de inversionistas, directorios y clientes. En el caso chileno, normas como la NCG 461 y la NCG 519 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) aparecen como factores clave en la aceleración de la madurez ESG corporativa, como lo ha dejado en claro la entidad fiscalizadora.

Salto desde el reporte a integración financiera

Uno de los principales hallazgos del informe es que el foco ESG en América Latina sigue concentrado en la reportabilidad, más que en la transformación profunda de los modelos de negocio. Sin embargo, Chile aparece más avanzado que otros mercados en el tránsito hacia una integración financiera de la sostenibilidad.

Según RSM, la implementación de IFRS S1 y S2 obligará a las empresas a evolucionar desde reportes descriptivos hacia divulgaciones integradas con métricas financieras, análisis de riesgos y escenarios climáticos cuantificados.

«El liderazgo en 2026 dependerá de demostrar que las divulgaciones reflejan una transformación estratégica en lugar de informes de sostenibilidad independientes», advierte el estudio.

El informe también muestra que Chile lidera la región en preparación para IFRS S1 y S2. Un 41,94% de las empresas chilenas afirma estar preparada para estos estándares, frente al 26,63% promedio de Latinoamérica.

A nivel regional, identifica un patrón común entre las organizaciones más preparadas para IFRS: priorizan reportabilidad ESG, gobierno corporativo, gestión de riesgos, cambio climático y emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Gobernanza ESG se consolida en los directorios

El estudio muestra que la gobernanza corporativa dejó de ser un tema periférico y pasó a convertirse en uno de los pilares centrales de la agenda ESG empresarial, como quedó claro en este Diálogos Sostenibles de ESGHOY.

En Chile, el 54,84% de las empresas prioriza el fortalecimiento del gobierno corporativo, mientras que el 61,29% prioriza la gestión de riesgos ESG. En conjunto, el 80,65% de las organizaciones prioriza al menos una de estas dimensiones, superando el promedio regional de 72,86%. A nivel regional, detectó un incremento superior al 55% entre 2024 y 2025 en la priorización de gobierno corporativo y riesgos ESG.

El análisis  sostiene que los directorios están comenzando a incorporar la sostenibilidad en mecanismos formales de supervisión, asignación de capital y evaluación de riesgos empresariales.

«El gobierno corporativo se consolida como el pilar que conecta ESG con el negocio”, indica el estudio.
En esa línea, la presión por información ESG ya no proviene únicamente de reguladores o inversionistas externos. En Chile, el propio gobierno corporativo aparece como uno de los actores que más demanda información sobre sostenibilidad dentro de las organizaciones.

Cambio climático sube en la agenda empresarial

El componente climático también muestra un avance significativo en Chile. El 93,6% de las empresas chilenas declara priorizar el cambio climático, los riesgos climáticos o la reducción de emisiones GEI, muy por encima del promedio regional de 75,5%.

Además, la priorización específica de emisiones GEI aumentó 28 puntos porcentuales respecto de 2024, alcanzando el 64,52% en 2025. Destaca que sectores como manufactura y energía muestran algunos de los mayores avances en integración climática. En manufactura, la priorización de emisiones GEI pasó de aproximadamente 35% a cerca de 70%, mientras que en energía avanzó desde 40% hasta cerca de 80%.

Según el documento la siguiente etapa exigirá pasar desde compromisos generales hacia planes de transición climática concretos, con análisis de escenarios alineados a trayectorias de 1,5°C y evaluaciones financieras asociadas. «El clima sube en la agenda», resume.

Persisten brechas en datos y capacidades técnicas

Pese al avance regulatorio y estratégico, el estudio identifica desafíos estructurales importantes para las empresas chilenas.

Uno de ellos es la calidad y trazabilidad de los datos ESG. El 35,48% de las organizaciones chilenas reconoce dificultades para medir KPIs ESG, mientras que el 29,03% identifica brechas de capacidades técnicas internas.
A nivel regional, prácticamente una de cada dos empresas declara problemas para medir indicadores ESG o falta de talento especializado.

«La falta de datos y talento ESG sigue siendo la brecha más profunda», advierte el reporte.
El informe plantea que las exigencias de IFRS S1 y S2 harán indispensable fortalecer sistemas internos de recopilación de datos, automatizar mediciones, mejorar la gobernanza de la información y avanzar hacia aseguramiento externo.

Entre las prioridades identificadas para las empresas chilenas aparecen:

  • Automatizar la recopilación de datos ESG.
  • Fortalecer la gobernanza de datos.
  • Capacitar equipos de finanzas, riesgos y sostenibilidad.
  • Integrar métricas ESG en la toma de decisiones financieras.
  • Incorporar supervisión ESG formal en directorios.
  • Vincular riesgos climáticos con estrategia operativa y asignación de capital.

Regulación impulsa la acción ESG

Otro de los hallazgos relevantes del informe es que el argumento de que «ESG no es obligatorio» está perdiendo fuerza en la región, particularmente en países con nuevas normativas, con una caída de 18 puntos porcentuales entre 2024 y 2025 en las empresas que consideran la falta de obligatoriedad como una barrera para avanzar en sostenibilidad. El estudio sostiene que la regulación está transformando el ESG desde un enfoque reputacional hacia una lógica técnica y operacional.

«Menos discurso, más cumplimiento”, resume uno de los insights centrales del reporte regional.

En ese contexto, Chile aparece como uno de los mercados donde la presión regulatoria está generando mayor alineación con estándares internacionales, junto con Brasil y Colombia.

El desafío: pasar del reporte a la transformación

El informe concluye que América Latina ya no está discutiendo si ESG es relevante, sino cómo implementarlo de manera efectiva y comparable.

En el caso chileno, el desafío para 2026 será transformar el avance regulatorio y la madurez en reportabilidad en capacidades operacionales y estratégicas permanentes, como planteó a ESGHOY Ignacio Torres de SSIndex.

“La sostenibilidad avanza por estructura”, señala RSM en sus recomendaciones finales, enfatizando que el verdadero cambio ocurre cuando ESG modifica decisiones, procesos e incentivos dentro de las organizaciones.

Para las empresas chilenas, el siguiente paso ya no parece ser únicamente reportar más, sino demostrar cómo la sostenibilidad influye efectivamente en la gestión del negocio, el acceso a financiamiento y la creación de valor de largo plazo.

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