Estados Unidos: retrocesos políticos y límites económicos
La llegada de Donald Trump a la presidencia en enero confirmó muchos de los temores del sector climático. La paralización de la energía eólica marina, el recorte al apoyo de vehículos eléctricos y el ataque a la ciencia climática marcaron un giro político contundente. Estados Unidos optó por desmarcarse de la cooperación climática internacional. No obstante, la realidad económica introdujo matices. El crecimiento acelerado de los centros de datos de IA disparó la demanda energética, y las energías renovables se consolidaron como la opción más barata para las empresas de servicios públicos.