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10/08

«Es necesario incorporar el lenguaje ESG en la jerga común de los trabajadores»

Para el experto en sustentabilidad y fundador de Sustenta+, Pablo Vidal, en los últimos 2 a 3 años se ha visto una "actitud e inquietud a nivel directivo por asumir estos desafíos", cuestión que no ve "tan potente", dice, entre los colaboradores. Advierte que el cambio climático debiera "constituir el eje central de toda agenda empresarial".

Una buena evaluación de lo que se está haciendo en materia ESG en Chile hace Pablo Vidal,  fundador y gerente general de la consultora, experta en temas de sostenibilidad, Sustenta+, que por lo demás es certificada como empresa B.

A juicio de este ingeniero civil, miembro del círculo Empresa y Sociedad de ICARE, el país está muy en sintonía con lo que esta sucediendo a nivel internacional. «Ha sido en los últimos 2 ó 3 años que se ha acelerado su notoriedad y especialmente la regulación y normativa, viviendo una verdadera revolución», señala.

¿Dónde están los principales avances y desafíos?

Tenemos desafíos a nivel país y globales. Tenemos que seguir avanzando en una mayor y mejor divulgación ESG por parte de las empresas. De la mano de la NCG461 de la Comisión del Mercado Financiero (CMF),  diría que por lejos ha sido el tema más recurrente en los pasillos “empresariales” de los últimos meses. Pero no se puede divulgar lo que no existe, por lo que este avance supone dar el salto a la gestión e implementación de acciones concretas.

Sostiene que a  nivel global se habla de tres “mega trends”: cambio climático, biodiversidad e inequidad social. Y ahí es donde se concentra la agenda ESG más relevante del planeta. Lo detalla:

  • Cambio climático: deje central de toda agenda empresarial. Muchas firmas lo entienden así, al punto por ejemplo, de reinventar los negocios desde la mirada climática.
  • Biodiversidad: es un ítem históricamente rezagado dentro de las prioridades. El planeta se ha propuesto avanzar más rápido y mejor y, como buena noticia, la propuesta del Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD, con foco en los riesgos en la biodiversidad) sin duda marcará un antes y un después en este asunto.
  • Inequidad social:  posiblemente el más novedoso de todos, esto conlleva riesgos relevantes para el quehacer empresarial, por lo que ya se están organizando fórmulas para abordarla correctamente.

Entre la regulación y la autorregulación

¿Qué cree que le hace falta a la economía chilena para dar un salto cualitativo en los temas medioambientales, sociales y de gobernanza? ¿Falta mayor regulación, por ejemplo?

Chile está haciendo bien las cosas en cuanto al cumplimiento de los criterios ESG. Adoptando prácticas y recomendaciones de las corrientes americana (más voluntarias y de auto regulación ) y europea (más regulatoria) y también adoptando un camino con estándares propios. En Chile podríamos decir que conviven todas las tendencias.

En los últimos 10 años, un universo aproximado de 140 a 150 empresas en Chile ha reportado voluntariamente sus temas de sostenibilidad. La autorregulación funcionó bien hasta cierto punto. Recién en 2022 la CMF,  con su nueva normativa, le dio  segundo impulso a una corriente que ya existía. No descarto que en el corto plazo las empresas que reporten o divulguen ESG sean cerca de 400.

¿Qué cambios cree que deben existir al interior de las empresas y/o gobiernos corporativos para que ESG sea clave en el desarrollo de los futuros negocios?

Entender que debe involucrar a toda la organización, desde directores y gerentes hacia abajo. Sin duda, en los últimos 2 a 3 años se ha visto una actitud e inquietud, a nivel directivo, por asumir estos desafíos, cosa que no veo tan potente a nivel de colaboradores. Es necesario incorporar el lenguaje ESG en la jerga común de los trabajadores.

Ley Greenwashing: «confusión semántica»

¿Cree que una ley greenwashing podría generar un mayor avance en la aplicación de ESG o provocaría obstáculos?

Cuando hablamos de lavado de imagen es ¿hacia quién? ¿de cara al consumidor? Hay una confusión semántica que se ha instalado para mal en la opinión pública. La agenda para evitar greenwashing ha sido impulsada por el mundo inversor. Son ellos quienes han puesto preocupación por los temas ESG y salido a penalizar con fuerza las malas prácticas. No han sido los consumidores. Se trata de naturalezas muy distintas pero las confundimos constantemente.

Mas que una ley de greenwashing es relevante contar con una agenda de política pública para ir instalando acuerdos en materia de desarrollo sostenible, lo que implica acciones, pero también un cambio cultural de los grupos de interés y de las empresas. Es prioritario avanzar en esa línea o impulsar un proyecto de ley que aborde todas las aristas del greenwashing, considerando el socialwashing o el governance washing. Lo que existe hoy se enfoca solo en el consumidor.

¿Qué modelos a nivel mundial podrían ser replicables  en nuestra economía?

Estamos en sintonía con la agenda global. Más bien privilegiaría un avance integral y completo de estas materias, con una óptica multi-stakeholders. Siendo Chile un país tan abierto, con múltiples Tratados de Libre Comercio (TLC), tenemos un modelo que ya es compatible con los más avanzados en el mundo. Fue sorprendente ver cómo los estándares del International Sustainability Standards Board (ISSB) del IFRS se lanzaron en Reino Unido y Estados Unidos y solo unos días después en Chile. No observo un solo gran modelo, más bien veo movimientos, estándares y nuevas reglamentaciones que están dándole forma a esta agenda y que llegan con fuerza para ser adoptados en Chile.

 

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