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17/04

Escasez hídrica acelera el reúso de agua para consumo humano como solución estructural

En entrevista con ESGHOY, Miquel Paraira, director de Calidad de Agua y de Laboratorio de Veolia España, advierte que Chile tiene condiciones únicas para avanzar en esta estrategia, aunque enfrenta un desafío clave: la regulación. El experto habla de la experiencia de Barcelona, donde ya es una realidad.

En un escenario marcado por la escasez hídrica y la creciente presión sobre los recursos naturales, el reúso de agua, incluso para consumo humano, está dejando de ser una idea futurista para convertirse en una alternativa concreta.

La experiencia europea, particularmente en Barcelona, muestra que esta solución no solo es viable, sino que puede evitar restricciones de agua en contextos extremos de sequía.

Así lo plantea Miquel Paraira, director de Calidad de Agua y de Laboratorio de Veolia España (grupo presente en más de 50 países y controlador de Aguas Andinas), quien -en entrevista con ESGHOY-advierte que Chile tiene condiciones únicas para avanzar en esta estrategia, aunque enfrenta un desafío clave: la regulación.

El ejecutivo cuenta que, para lograr un buen proceso de reúso, se implementan tecnologías avanzadas que analizan cerca de 400 compuestos, incluyendo contaminantes regulados y emergentes, asegurando que el agua cumpla, e incluso supere, los estándares sanitarios.

«En Barcelona, esta tecnología permitió, por primera vez en Europa, reintroducir agua regenerada al sistema de potabilización durante la sequía entre 2022 y 2024, evitando cortes de suministro», señala.

Paraira advierte que el estrés hídrico es un fenómeno global. «Incluso países como el Reino Unido han empezado a enfrentar sequías en los últimos años. Y en el sur de Europa, donde la sequía lleva décadas, el reúso dejó de ser una opción y se transformó en una necesidad estructural.

Reúso versus desalinización

¿Qué ventajas tiene el reúso frente a otras alternativas como la desalación?

La desalación tiene un costo energético muy alto y una mayor huella ambiental. Reutilizar agua permite cerrar el ciclo hídrico, aprovechando un recurso que de otro modo se perdería en el mar. Incluso para nosotros en Barcelona pese a tener el mar al lado, el costo de la desalinización sigue siendo mayor que el del agua regenerada.

Además, el contexto europeo refuerza esta tendencia: la Unión Europea ha dejado de financiar proyectos de desalación debido a su impacto ambiental, priorizando soluciones más sostenibles como el reúso.

¿Puede Chile replicar este modelo?

Chile está en una posición inmejorable para avanzar en reúso. La tecnología, el conocimiento y la experiencia ya existen en Aguas Andinas. El desafío es lograr acuerdos regulatorios para implementarlo. Actualmente, cuenta con avances en reutilización para agricultura, pero aún no tiene un marco normativo para potabilización de agua regenerada.

Hoy Chile tiene liderazgo en tratamiento de aguas servidas a nivel regional, alta calidad del agua potable e infraestructura ya desarrollada

Paraira destaca que el país no parte desde cero y pone un ejemplo concreto:

“El Proyecto Maipo es una muestra clara de cómo Chile ya está incorporando soluciones resilientes frente a la escasez hídrica”.

Este sistema, impulsado por Aguas Andinas, permite asegurar el abastecimiento de agua potable para gran parte de la Región Metropolitana en momentos de extrema sequía, junto con devolver agua depurada a más de 9 mil agricultores aportando, además, al equilibrio de la cuenca.

Aunque no es un proyecto de reúso directo para consumo humano, sí representa un cambio de paradigma en la gestión del agua, donde la seguridad hídrica se construye diversificando fuentes y anticipando escenarios de crisis.

Costos, eficiencia y límites del sistema

¿Reutilizar agua es más caro?

El costo puede aumentar ligeramente debido a los procesos adicionales, pero sigue siendo mucho menor que alternativas como la desalación o el transporte de agua. Además, los sistemas actuales permiten recuperar gran parte del recurso: hasta cerca del 85% del agua puede ser reutilizada, dependiendo del tratamiento.

¿El reúso será una tendencia en Chile?

La respuesta es clara: sí, pero no por elección, sino por necesidad. La experiencia internacional muestra que, frente a escenarios de escasez extrema, las ciudades deberán diversificar sus fuentes de agua, incorporando soluciones no convencionales como el reúso. Cuando no hay recurso convencional suficiente, no hay otra alternativa”.