Diálogos Sostenibles
14/05

CSA 2025: los cambios clave que desafían a las empresas chilenas y cómo prepararse

El nuevo cuestionario de S&P Global incorpora cambios profundos en gobernanza, aspectos sociales y ambientales. En Diálogo Sostenible, Hayley Baker, CEO de SustainaLab, explica por qué esta actualización importa, qué exigen los inversionistas y cómo se relaciona con los estándares que ya aplican en Chile.

Con más de 20 años de historia, el Corporate Sustainability Assessment (CSA) de S&P Global sigue marcando la pauta en sostenibilidad corporativa. Pero este 2025 viene con una serie de actualizaciones que podrían poner a prueba a muchas compañías en Chile y América Latina.

Para entender en detalle los cambios, sus razones y sus implicancias prácticas, en este Diálogos Sostenibles conversamos con Hayley Baker, cofundadora y gerente general de SustainaLab, quien entregó una lectura clara, realista y útil para quienes deben enfrentar este proceso.

“Aunque muchas compañías aún están tratando de entender su alcance, el CSA 2025 viene con un 10 % de preguntas nuevas, con especial foco en gobernanza y aspectos sociales”, adelantó Baker en la entrevista.

El CSA es lo que en Chile se conoce como el  Dow Jones Sustainability Index, nombre que ya no existe, aclara Baker: «ahora se llama Best in Class. Ahora las empresas tienen que responder al cuestionario para quedar en el Best in Class».

Gobernanza: el directorio bajo la lupa

Uno de los mayores ajustes del CSA 2025 está en la dimensión de gobernanza, donde cerca del 40 % de las preguntas fueron modificadas o reforzadas. Por primera vez, el cuestionario pregunta explícitamente por el rol del directorio en supervisar temas ESG, algo que hasta ahora no se había exigido de forma directa.

“Es una pregunta nueva que refuerza la idea de que los órganos de gobernanza deben estar preparados para identificar riesgos y oportunidades ESG”, explicó Baker.

Además, se profundiza en los mecanismos de denuncia, exigiendo garantías de anonimato, independencia y ausencia de represalias. Aunque Chile ya cuenta con estándares sólidos a través de la Norma de Carácter General 519 (ex NCG 461), el área de ciberseguridad representa un nuevo reto, ya que se requiere evidencia pública de políticas, análisis de vulnerabilidad y programas activos.

Dimensión social: el gran desafío regional

Con un 40 % de preguntas nuevas, la dimensión social es, según Baker, la más compleja para América Latina. Entre los puntos destaca:

  • Aviso previo ante despidos masivos: algo común en Europa, pero sin respaldo normativo en Chile.
  • Revisión anual de condiciones laborales junto a sindicatos: práctica extendida en minería y salmonicultura, pero poco frecuente en otras industrias.
  • Horas extra: el CSA no solo pide registro y pago, sino evidencia de políticas activas para limitarlas.
  • Programas de transición al retiro: una novedad que pocas empresas locales están abordando.
  • Upskilling para la descarbonización: se busca saber si las empresas están preparando a sus trabajadores para los desafíos de la transición climática.

“La pregunta sobre capacitación para la descarbonización me pareció especialmente interesante. En Chile todavía estamos más enfocados en la digitalización que en el cambio climático”, señaló Baker.

Medioambiente: de mitigar a generar impacto

En lo ambiental, el CSA 2025 incorpora una pregunta transversal que va al corazón del negocio: ¿qué porcentaje de los ingresos proviene de productos o servicios sostenibles?

“Ya no basta con mitigar el impacto. Se quiere saber qué parte del modelo de negocio contribuye activamente a los desafíos ambientales”, comentó la experta.

Este enfoque obliga a las empresas a mirar más allá de su huella y pensar en cómo su oferta de valor aporta a la sostenibilidad global.

CSA, estándares internacionales y la regulación local

El CSA se actualiza cada año siguiendo de cerca los cambios en estándares internacionales como los IFRS S1 y S2 o el CSRD europeo. Según Baker, Chile se encuentra bien posicionado gracias a la NCG 519, pero deberá seguir avanzando para incorporar los nuevos marcos.

“El salto de la 519 a los S1 y S2 no va a ser tan grande si las empresas comienzan desde ya a prepararse”, advirtió.

Además, explicó que las empresas chilenas comenzarán a responder el CSA entre mayo y junio de este año, apenas cierren sus procesos de memoria integrada.

¿Y el backlash anti-ESG?

Consultada por la ola de escepticismo ESG que se vive en algunos sectores de Estados Unidos, Hayley fue clara: “Sí, hay un backlash, pero está muy focalizado. Las tendencias globales siguen avanzando, y Latinoamérica también”.