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Los desafíos de HuellaChile a diez años de su debut: “Esperamos avanzar en sinergias con esquemas de reportabilidad internacional”

En entrevista con ESGHOY Arturo Espinosa, a cargo del programa del Ministerio del Medio Ambiente, repasa la primera etapa de la iniciativa y los cambios que vienen. Desde la vereda corporativa, la gerente de Sostenibilidad del Grupo Falabella, Daniela Bertoglia, habla de lo que ha significado el reconocimiento.

El primer desafío de Huella Chile, cuando partió, fue generar conciencia. Hace poco más de 10 años, en su debut, muy pocas empresas en el país consideraban la gestión de emisiones como una prioridad estratégica. Pocas compañías le veían beneficios. 

Según el coordinador del programa, Arturo Espinosa, hoy la realidad es distinta. Hay mayor conciencia en el país de las ventajas reputacionales y ambientales de la acción climática. “Hemos fomentado un cambio cultural que ha resultado en un aumento sostenido de empresas comprometidas con la medición y reducción de sus emisiones”, cuenta en entrevista con ESHOY. El programa es pionero en Latinoamérica y se ha posicionado como un referente regional en la gestión de emisiones, dice.

Desde la mirada empresarial, Daniela Bertoglia, la gerente de Sostenibilidad del Grupo Falabella, que este año fue distinguido en todas sus operaciones, admite que «HuellaChile actúa como una herramienta de preparación para futuras regulaciones climáticas, promoviendo que las empresas nos adaptemos a nuevas normativas», como mecanismos de precio al carbono  o la obligación de reporte de la nueva  NCG º519 e IFRS S2, donde se exige divulgar las emisiones de gases de efecto invernadero con un cierto nivel de profundidad y comparabilidad (ver entrevista más abajo).

 

Arturo Espinosa, coordinador del programa Huella Chile, del Ministerio del Medio Ambiente.

Entre los principales retos de esta década, Espinosa menciona la brecha de capacidades técnicas entre grandes, pequeñas y medianas empresas (pymes)”. Cuenta que muchas pymes carecían de conocimientos y recursos técnicos para medir y gestionar sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y para superar esa barrera, “el programa desarrolló una plataforma nacional gratuita, en línea y alineada con estándares internacionales, que facilita el monitoreo, reporte y verificación (MRV). Además de la implementación de talleres y guías técnicas para garantizar que todas las compañías, independientemente de su tamaño, puedan participar.

Entre los avances más significativos, el experto destaca el crecimiento de 116% de los sellos otorgados en los últimos seis años.  Huella Chile tiene 2378 empresas registradas, de las cuales 1496 han recibido algún tipo de reconocimiento. Ha capacitado a más de 500 profesionales. Y entrega sellos en tres líneas: Medición de huella de carbono corporativa, a nivel de eventos y comunal.

¿Cómo conversa HuellaChile con otros programas y entidades internacionales en materia de gestión de emisiones? ¿Qué sinergias han logrado?

Mantenemos una relación directa con la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) a través de sus Acuerdos de Producción Limpia (APL), los cuales comprometen metas y acciones relacionadas con la gestión del carbono. Actualmente, existen 17 APL en distintas etapas de desarrollo vinculados a  Huella Chile, abarcando diversos sectores productivos como el vitivinícola, la educación superior y los alimentos procesados.

Esta vinculación se traduce en una serie de acciones clave que incluyen capacitación, apoyo técnico, cuantificación y verificación, gestión de emisiones y reconocimiento.

A futuro, con la consolidación del marco regulatorio del programa bajo la Ley Marco de Cambio Climático, esperamos avanzar en sinergias con esquemas de reportabilidad internacional como el CDP (Carbon Disclosure Project) y la iniciativa Science-Based Targets (SBTi), fortaleciendo el rol de HuellaChile en el cumplimiento de metas climáticas globales.

¿En qué estándares o marcos internacionales se basa actualmente HuellaChile para calcular y certificar las emisiones? ¿Cómo aseguran la compatibilidad con estos estándares?

HuellaChile se fundamenta principalmente en el ecosistema de normas ISO, reconocidas internacionalmente por proporcionar lineamientos claros y estructurados. Entre las normas utilizadas destacan NCh-ISO 14064:2019 (cuantificación y reporte de emisiones y remociones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en organizaciones y proyectos de mitigación); NCh-ISO 14067:2019 (huella de carbono de eventos y productos); y Protocolo Global para Inventarios de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero a Escala Comunitaria (GPC) (emisiones a nivel comunal).

Según Huella Chile la compatibilidad con estos estándares se asegura mediante el diseño y desarrollo de la plataforma informática, orientada a estandarizar los cálculos, lo que es fundamental para garantizar la uniformidad y comparabilidad de los resultados.

¿Qué cambios o mejoras planean implementar en los próximos 10 años para asegurar la vigencia y relevancia del programa, considerando las metas de neutralidad de carbono?

El programa Huella Chile está en un proceso de fortalecimiento, ahora respaldado por la Ley Marco de Cambio Climático (LMCC), aprobada en 2022 y que es uno de los instrumentos más importantes en la agenda climática del país. A partir de esta ley, se transformará en el Sistema de Certificación Voluntaria de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y Uso de Agua, lo que ampliará su enfoque más allá de la gestión del carbono para integrar otras dimensiones ambientales clave, como el uso de agua y los forzantes climáticos de vida corta.

La elaboración del reglamento correspondiente al Artículo 30 de la LMCC, que comenzó este año, es clave para asegurar que el programa cuente con un marco legal sólido. A medida que el sistema evoluciona, el Ministerio del Medio Ambiente, a través del programa,  será responsable de otorgar certificados que avalen la cuantificación, reducción y gestión de emisiones de GEI, forzantes climáticos de vida corta y el uso eficiente del agua. 

Entre los principales desafíos de esta etapa está la incorporación de la huella de agua, lo que reforzará la resiliencia de organizaciones y territorios. Asimismo, se sumarán los forzantes climáticos de vida corta, que son gases y aerosoles que aceleran el cambio climático. Reducir estos contaminantes no solo ayudará a mitigar el calentamiento global, sino que también beneficiará la salud humana y protegerá los ecosistemas.

Continuará también con capacitaciones especializadas para diferentes pymes, con el objetivo de reducir las brechas técnicas y promover la implementación efectiva de prácticas de sostenibilidad. 

¿Qué balance hacen del impacto de Huella Chile en la reducción de emisiones a nivel nacional? ¿Qué sectores económicos han mostrado un mayor compromiso y resultados?

Las organizaciones reconocidas con el Sello de Reducción del Programa han implementado diversas medidas para disminuir sus emisiones de GEI. Entre ellas se destacan iniciativas de eficiencia energética, como la instalación de luminarias eficientes, sensores de movimiento, variadores de frecuencia, reconversión de calderas y la renovación de flotas y equipos por alternativas más sostenibles. Asimismo, han desarrollado proyectos de electromovilidad y adoptado energías renovables mediante plantas fotovoltaicas y colectores solares. En cuanto a la gestión de residuos, han promovido el compostaje de desechos orgánicos y reemplazado materiales vírgenes por reciclados. Los aportes son variados y esenciales, por lo que nuestro objetivo es seguir fortaleciéndose. 

Los resultados del impacto del programa nos han dejado gratas sorpresas. Destaca el liderazgo de la industria manufacturera, que encabeza la obtención de sellos Huella Chile. Sin embargo, otros sectores, como transporte y almacenamiento, también muestran un compromiso creciente, logrando avances significativos en los últimos años. Además, la agroindustria, el sector bancario, el retail y el ámbito educativo han progresado en la medición de sus huellas de carbono y en la implementación de acciones para reducirlas. Estos esfuerzos, reconocidos a través de los sellos Huella Chile, no solo impulsan un desarrollo bajo en carbono, sino que también se convierten en un referente para fomentar el avance en otros sectores económicos.

¿Qué estrategias consideran clave para incentivar a más empresas, especialmente pequeñas y medianas, a participar en el programa y comprometerse con la reducción de su huella de carbono?

Es clave ofrecer programas de formación prácticos y especializados, acompañamiento técnico personalizado para facilitar la implementación de metodologías de medición y reducción de emisiones. Acceso a subvenciones o instrumentos financieros que apoyen el proceso de verificación y certificación. Además, el desarrollo de herramientas digitales que simplifiquen la gestión de emisiones y la creación de alianzas estratégicas con gremios y cámaras de comercio pueden facilitar la participación, mientras que el reconocimiento público de las empresas certificadas, aumentaría su visibilidad y competitividad en el mercado.

Este año todas las unidades de negocio del Grupo Falabella fueron distinguidas por HuellaChile. Banco Falabella, Mallplaza y Open Plaza con el sello de Cuantificación; Tottus, Cuantificación y Reducción. Además de Cuantificación y Reducción, Sodimac y Falabella Retail recibieron el Sello de Excelencia, por haber incorporado la gestión del carbono en su sistema integral de mejora continua

Grupo Falabella:  “El programa Huella Chile nos ayuda a visibilizar la gestión y logros de forma más cercana y comprensible”

 

Este año todas las unidades de negocio del Grupo Falabella fueron distinguidas por HuellaChile: Banco Falabella, Mallplaza y Open Plaza con el sello de Cuantificación; Tottus, Cuantificación y Reducción. Además de Cuantificación y Reducción, Sodimac y Falabella Retail recibieron el Sello de Excelencia, por haber incorporado la gestión del carbono en su sistema integral de mejora continua

Algunas de las iniciativas que se han desarrollado de forma transversal para avanzar en el pilar de Acción climática y que aportan a que todos los negocios de la compañía sean reconocidos, son la adopción de energías renovables, medidas de consumo eficiente de electricidad y alternativas de movilidad sostenible en logística, explica en esta entrevista la gerente de Sostenibilidad del Grupo Falabella, Daniela Bertoglia.

 

Daniela Bertoglia, gerente de Sostenibilidad del Grupo Falabella.

¿Qué importancia tiene para el mercado un programa como el de Huella Chile?

Frente al avance de políticas climáticas globales, como el Acuerdo de París, los gobiernos van implementando regulaciones más estrictas sobre emisiones de gases de efecto invernadero. Esto es un riesgo de transición que el mercado ya tiene integrado en sus análisis hace varios años, y por lo tanto se vuelve relevante evaluar cómo las empresas alinean sus estrategias climáticas para adaptarse a esas exigencias regulatorias emergentes.

Huella Chile actúa como una herramienta de preparación para futuras regulaciones climáticas, promoviendo que las empresas nos adaptemos a nuevas normativas, como pueden ser por ejemplo los mecanismos de precio al carbono en distintos alcances, o la obligación de reporte como lo estamos viendo con la implementación de la NCG 519 / IFRS S2, donde se exige divulgar las emisiones de gases de efecto invernadero con un cierto nivel de profundidad y comparabilidad.

 ¿Cómo han visto su evolución en estos 10 años?

En sus primeros años comenzó como una iniciativa para ayudar a las organizaciones públicas y privadas a medir y gestionar su huella de carbono, se integrará próximamente en la Ley Marco de Cambio Climático (LMCC), transformándose, oficialmente, en el Sistema de Certificación Voluntaria de Gases de Efecto Invernadero y Uso del Agua. Este programa ha fomentado que, año a año, más organismos se comprometen con la crisis del cambio climático, lo que ha permitido que en 2024 casi 500 empresas se adjudican sellos Huella Chile, reforzando su compromiso con la sostenibilidad. Este año también se incluyeron dos nuevos sistemas – a nivel comunal y a nivel de productos y servicios – adicionales a los ya existentes a nivel organizacional y de eventos.

Vemos que Huella Chile ha recorrido un camino de crecimiento y consolidación, apoyando a las empresas en su transición hacia la sostenibilidad y abriendo nuevas oportunidades en el ámbito del financiamiento verde y la colaboración inter e intra sectorial.

¿Qué beneficios concretos ha experimentado el Grupo Falabella tras recibir la certificación Huella Chile en todas sus filiales? Tanto a nivel interno (mejoras operativas, reducción de costos, colaboradores) como externo (reputación, acceso a nuevos mercados)?

Los distintos negocios del Grupo Falabella llevan ya varios años gestionando sus emisiones, con distintos niveles de alcance y madurez. Iniciativas como Huella Chile nos ayudan a implementar estándares de gestión que son compartidos y trazables; nos permiten visibilizar los avances de los negocios; y alinear nuestros esfuerzos de cara al mercado y el Estado a nivel nacional. Por otra parte, la gestión climática es un tema que muchas veces se discute y reporta a nivel de inversionistas institucionales, públicos especialistas, a nivel internacional. En este contexto, el programa HuellaChile nos ayuda a visibilizar la gestión y logros del Grupo Falabella en un estándar y lenguaje que es local, de cara también a la opinión pública, en una forma más cercana y comprensible para el ciudadano de a pie. 

¿Qué desafíos han enfrentado durante el proceso de certificación y cómo los abordan?

Temporalidad, el hecho de que nuestra reportabilidad al mercado tiene plazos estrictos y que difieren de los de HuellaChile, por lo que existe un trabajo más extendido en tiempo y que requiere dedicación de los equipos. Esto lo hemos abordado desde la coordinación interna y combinando la alineación desde el rol corporativo con la autonomía de los negocios para llevar el proceso de certificación frente a HuellaChile, de acuerdo a sus plazos y recursos. 

¿Qué importancia tiene un reconocimiento como éste para la compañía? ¿Lo valora el mercado?

Participar en HuellaChile y ser reconocidos en esta instancia implica que nos sumamos a los esfuerzos colectivos en pro de un desafío común, en este caso, la crisis climática. Como Grupo, nos posiciona dentro de una comunidad que trabaja activamente por la acción climática, abriéndonos oportunidades para generar alianzas estratégicas y mejoras coordinadas entre el sector privado, público y tercer sector. No es sólo un sello, es una señal de alineación con los objetivos comunes que enfrentamos como planeta, como país y sociedad.

Nos permite visibilizar nuestro compromiso y progreso de cara a los distintos grupos de interés, internos y externos: el mercado, inversionistas, clientes y también colaboradores, las comunidades, proveedores, sociedad civil, entre muchos otros.

Para un Grupo como Falabella, que participa de distintas industrias, en distintos países, este reconocimiento nos permite visibilizar alineación, coherencia entre nuestros diversos negocios, además de un claro progreso y liderazgo en materia de acción climática.

 

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