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Estado del clima 2025: los «signos vitales» del planeta marcan récords

Un informe publicado en BioScience advierte que 22 de 34 indicadores planetarios están en niveles récord. 2024 fue el año más caluroso registrado, el calor oceánico y el blanqueamiento de corales alcanzaron máximos históricos; la pérdida de bosque primario por incendios se disparó. El documento propone acelerar la transición energética, proteger y restaurar ecosistemas y activar "puntos de inflexión sociales" para destrabar la acción climática.

El «Informe sobre el estado del clima en 2025: un planeta al borde del abismo», recien publicado en BioScience, actualiza 34 indicadores clave del sistema terrestre y concluye que 22 están en niveles récord. El documento ennmarca la crisis como un desafío ambiental y de justicia social: los impactos recaen con mayor fuerza en comunidades vulnerables y de menor responsabilidad histórica.

Para los autores, encabezado por William J. Ripple y Christopher Wolf, junto a un equipo interdisciplinario que incluye a investigadores como Michael E. Mann y Johan Rockström,la ventana para evitar los peores escenarios sigue abierta, pero exige liderazgo, cooperación y medidas coherentes con la ciencia: alinear economía y políticas públicas con límites planetarios seguros y justos.

Entre los hitos más relevantes del estudio , figuran:

  • 2024, el año más cálido: La OMM confirmó que 2024 fue el más caluroso desde que hay registros.
  • Aceleración del calentamiento: los autores la asocian a menor enfriamiento por aerosoles, retroalimentaciones de nubes y caída en la absorción de carbono terrestre en 2023–2024 (influida por El Niño e incendios).
  • CO₂ sobre 430 ppm: en mayo de 2025, Mauna Loa superó las 430 ppm, un nivel inédito en millones de años.
  • Océanos al límite: contenido de calor oceánico en máximo histórico; el actual evento de blanqueamiento afectó aproximadamente 84% del área de arrecifes entre 2023 y mayo de 2025; el pH oceánico en su mínimo histórico.
  • Hielo en mínimos: Groenlandia y Antártida registran masa de hielo en mínimos; estudios citados sugieren que sus capas podrían estar acercándose a puntos de inflexión con implicancias de varios metros en nivel del mar a largo plazo.
  • Bosques e incendios: la pérdida global de cubierta arbórea por incendios alcanzó récord; en bosques primarios tropicales, los incendios crecieron 370% respecto de 2023.
  • Energía: 2024 marcó máximos de consumo de carbón, petróleo y gas; las emisiones energéticas alcanzaron ~40,8 GtCO₂e. Aunque solar y eólica crecieron 16,4%, su consumo combinado sigue siendo ~31 veces menor que el de los fósiles.
  • Presión humana: población y rumiantes crecen ~1,3 millones y ~0,5 millones por semana; el PIB global 2025 en máximo histórico.

Extremos más frecuentes, intensos y costosos

El informe recoge una cronología reciente de desastres asociados al clima y al tiempo extremo en varios continentes. Ejemplos que destacan por su magnitud:

  • Inundaciones repentinas en Texas (julio 2025): al menos 135 fallecidos.
  • Incendios en California (enero 2025): daños estimados por US$ 250.000 millones y al menos 30 víctimas fatales.
  • Huracán Helene (septiembre 2024): US$ 78.700 millones en pérdidas y 251 muertes en EE. UU.
  • Tifón Yagi (septiembre 2024): más de 800 fallecidos y daños superiores a US$ 14.700 millones en el Sudeste Asiático.

Los autores subrayan que los extremos hídricos se intensifican y alternan en «vaivén hidroclimático»: sequías severas seguidas de precipitaciones extremas, con efectos combinados en seguridad alimentaria, agua, salud y ecosistemas.

Informe revela que Chile, Colombia y Brasil lideran aspectos climáticos en la región

 

Riesgos sistémicos

El documento destaca cuatro frentes:

  1. Biodiversidad: más de 3.500 especies evaluadas están amenazadas por el cambio climático; se reportan colapsos poblacionales vinculados al calor y a eventos extremos.

  2. Circulación de retorno del Atlántico (AMOC): evidencias de debilitamiento elevan riesgos de disrupciones abruptas en patrones climáticos regionales y posibles cascadas de “tipping points”.

  3. Agua dulce: secamiento continental sin precedentes, pérdida de hielo y nieve, estrés sobre acuíferos y riesgos de conflicto por recursos hídricos.

  4. Trayectoria de “invernadero”: bajo políticas vigentes, el planeta podría acercarse a ~3,1 °C hacia 2100, aumentando la probabilidad de cruzar umbrales críticos en hielo polar, permafrost y grandes bosques.

Qué hacer

Los autores sostienen que mitigar ahora cuesta menos que los daños acumulados. Proponen un enfoque de «cambio sistémico» con medidas de alto impacto:

  • Energía: acelerar la electrificación y el despliegue de renovables (solar/eólica), junto con un plan de eliminación progresiva de combustibles fósiles y reducción de metano.
  • Naturaleza: proteger ecosistemas intactos y restaurar a gran escala bosques, humedales, turberas, manglares y praderas marinas. Las soluciones basadas en la naturaleza podrían aportar hasta ~10 GtCO₂/año en 2050 (reducciones y remociones).
  • Sistemas alimentarios: recortar pérdidas y desperdicios (hoy ~30% de los alimentos, responsables de 8–10% de emisiones), y promover dietas más vegetales, con co-beneficios en salud y biodiversidad.
  • Puntos de inflexión sociales: la evidencia sugiere que movimientos no violentos y sostenidos —incluso con una participación relativamente pequeña de la población, pueden catalizar cambios normativos y políticos rápidos.