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11/05

Directorios IPSA 2024: el lento pulso del cambio en la cúspide empresarial chilena

En medio de las juntas de accionistas 2025, vale la pena echar una mirada al último estudio de Humanitas/Cornerstone sobre lo que ocurrió el año pasado, donde el 76% de los directores fueron reelectos, "consolidando un ecosistema de baja rotación, fuerte control de grupos familiares y una diversidad de género que avanza, pero no despega", como señala el informe.

El estudio Radiografía de los Directorios IPSA 2024, elaborado por Humanitas/Cornerstone Chile, entrega una radiografía del poder empresarial en Chile: quién manda, cómo se elige y qué tanto cambian las cosas en las cúpulas de las compañías más influyentes del país. En medio de las juntas de accionistas 2025, vale la pena echar una mirada a lo que ocurrió el año pasado.

De los 237 asientos titulares en las 28 empresas que integran el IPSA, 127 fueron sometidos a votación en 2024. Sin embargo, solo 30 sillas fueron ocupadas por nuevas personas. En otras palabras, el 76% de los directores elegidos en 2024 ya ocupaban esos cargos previamente.

Permanencia como norma

La antigüedad promedio en los directorios es de 8 años, aunque en varias empresas se supera con holgura la década. Este dato refleja una de las principales tensiones del gobierno corporativo chileno: la baja rotación. Entre los hombres, el promedio de antigüedad es de 9 años; entre las mujeres, baja a 5. ¿La causa? Muchas directoras han ingresado recientemente, lo que muestra el esfuerzo, todavía parcial, por avanzar en inclusión de género.

El peso de los controladores

De los 237 directores IPSA, 191 fueron elegidos con votos del grupo controlador: el 80% de los cargos se definen en base a decisiones de los principales accionistas o grupos familiares, no del mercado en general. De los 30 nuevos directores, 13 fueron elegidos por el controlador sin tener vínculos laborales ni familiares previos, un dato que podría leerse como una señal de apertura. Sin embargo, otros 8 sí presentaban vínculos previos,  como haber sido ejecutivos o familiares de los controladores, reforzando la concentración del poder en los mismos círculos.

¿Quiénes son los nuevos actores?


Solo 6 directores nuevos ingresaron con apoyo de instituciones administradoras de fondos, como AFP o fondos mutuos, y 2 fueron calificados como independientes. El resto, nuevamente, llegó con el visto bueno de los controladores. De los 30 nuevos directores, 11 fueron mujeres (lo que representa un 36% del total de nuevos ingresos), y 10 de ellas no tenían vínculos previos con la empresa, un número alentador en términos de renovación real.

El rostro de los directorios: género, nacionalidad, profesión
  • Género: Las mujeres ocupan solo el 22% de los cargos en directorios IPSA. Hay dos empresas sin ninguna directora, y solo dos compañías cuentan con cuatro mujeres en su mesa. Seis empresas superan el umbral del 30% de participación femenina.
  • Nacionalidad: El 79% de los directores son chilenos, y dentro del 21% de extranjeros, la mayoría trabaja en filiales internacionales de empresas como Enel Américas, Engie o Banco Itaú. Aun así, solo un 24% de los directores extranjeros son mujeres, frente al 21% entre los chilenos.
  • Formación: La mayoría de los directores estudió carreras asociadas a economía, administración o finanzas (51%), seguidos por ingenierías (26%) y derecho (17%). En el caso de las mujeres, un 56% tiene formación en el área económica, lo que marca una especialización interesante en perfiles femeninos emergentes.

 

Edad y renovación generacional

El promedio de edad de los directores es alto: 64 años en hombres y 58 en mujeres. Solo dos personas menores de 40 años forman parte de los directorios IPSA. Además, cinco directores tienen más de 80 años, lo que muestra una escasa presencia de nuevas generaciones en las mesas de decisión. El directorio más joven tiene un promedio de 56 años, mientras que hay nueve empresas cuyos directorios promedian más de 65 años.

El espejismo de la independencia

De los directores que fueron elegidos con votos institucionales, el estudio detecta que solo el 44% son mujeres, mientras que entre los elegidos por controladores ese porcentaje es aún menor. Además, los “independientes” suelen ser nominados también por el grupo controlador, lo que tensiona el concepto de independencia real en los gobiernos corporativos.

 

Conclusión: hay movimiento, pero no revolución

Aunque algunos datos son alentadores, como el ingreso de mujeres extranjeras con experiencia internacional o la inclusión de profesionales sin vínculos previos con los controladores, el ecosistema se mantiene notablemente estable. Las decisiones clave siguen en manos de los mismos grupos, y la diversidad avanza más por presión externa (como reguladores, inversionistas institucionales o estándares ESG) que por convicción interna.

Ornella Bono, socia directora de Humanitas/Cornerstone Chile y sintetiza el informe así:
“Este tipo de análisis permite observar los sutiles movimientos del poder en el empresariado chileno. La estabilidad puede ser una virtud, pero también un riesgo cuando se traduce en inmovilismo frente a los desafíos del entorno actual»

Aquí puedes leer el informe completo