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06/06

Estudio revela persistente brecha entre percepción ciudadana y realidad hídrica sobre desalación en Chile

El informe ACADES-Criteria 2026 muestra que, aunque la preocupación por el cambio climático y la crisis hídrica sigue creciendo en Chile, persisten importantes brechas de conocimiento sobre consumo de agua, desalación e impactos ambientales, en medio del debate sobre seguridad hídrica y sostenibilidad.

La preocupación por el cambio climático sigue creciendo en Chile, pero el conocimiento ciudadano sobre el consumo de agua y el rol de la desalación continúa mostrando importantes brechas. Así lo revela el estudio elaborado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso junto a Criteria, que muestra una ciudadanía altamente consciente de la crisis hídrica, aunque aún marcada por percepciones erróneas respecto al impacto ambiental y uso del agua en el país.

El informe señala que un 78% de las personas declara estar preocupada por los efectos del cambio climático, especialmente por el agotamiento de fuentes continentales como glaciares, ríos, humedales y acuíferos subterráneos, percibidos mayoritariamente como recursos en crisis.

Sin embargo, el estudio también evidencia una desconexión entre percepción y evidencia técnica. Una de las principales conclusiones es que gran parte de la población sigue creyendo que la minería es el principal consumidor de agua en Chile, pese a que la actividad representa menos del 2% del consumo de agua continental del país.

La investigación muestra además que las soluciones basadas en la naturaleza concentran mayor respaldo ciudadano. Un 66% apoya la recuperación de bosques y un 63% la restauración de humedales como medidas prioritarias frente a la escasez hídrica, aun cuando estas iniciativas dependen directamente de la disponibilidad de agua continental.

Desalación: desconocimiento y desconfianza

El estudio también revela un bajo nivel de conocimiento sobre el desarrollo de la desalación en Chile. Un 53% de los encuestados no sabe que actualmente existen plantas desaladoras operando en el país o considera que se trata de una tecnología del futuro.

A esto se suma que un 70% desconoce que ciudades completas ya utilizan agua desalada para consumo doméstico.

Las percepciones sobre el impacto ambiental de la desalación también continúan divididas. Entre un 25% y un 34% de las personas asocia esta tecnología con efectos negativos sobre ecosistemas marinos, pesca artesanal, turismo, consumo energético y descarga de salmuera.

Pese a ello, comienzan a instalarse señales de mayor comprensión respecto al rol estratégico de la desalación frente a la crisis hídrica. El 59% de los encuestados reconoce que utilizar agua de mar o aguas residuales ayuda a proteger napas subterráneas y evitar el agotamiento de fuentes continentales.

Crisis hídrica y sostenibilidad

Desde Asociación Chilena de Desalación y Reúso señalaron que los resultados reflejan la necesidad de avanzar en mayor educación hídrica y comprensión sobre las distintas soluciones tecnológicas y ambientales disponibles para enfrentar la escasez de agua en el país.

El estudio se publica en un contexto donde la seguridad hídrica, la adaptación climática y la sostenibilidad comienzan a consolidarse como ejes estratégicos para ciudades, industrias y políticas públicas, especialmente ante el avance de la sequía y la presión sobre fuentes de agua continentales.