entrevista
11/04

Eugenio Rengifo y la hoja de ruta del Fondo Naturaleza Chile: «Un país sin su naturaleza sana, pone en riesgo toda la matriz de desarrollo»

El director ejecutivo de este inédito fondo advierte que en Chile este tipo de financiamiento aún no es prioritario. Sostiene que los países que partieron antes lo han hecho con endowments públicos y privados, que han sido clave: "los tiempos de la naturaleza no son los mismos que en economía o política, requiere apoyos de largo plazo".

El Fondo Nacional Ambiental, Fondo Naturaleza Chile (FNC), es la institución público-privada responsable de movilizar y complementar los recursos financieros requeridos para la conservación efectiva y restauración de la naturaleza y áreas protegidas de Chile.

Eugenio Rengifo, su director ejecutivo, es Cientista Político y Master en Políticas Públicas. Fue Director de Desarrollo de Tompkins Conservation, Director Ejecutivo de las Reservas Elementales y  de Amigos de los Parques, desde donde trabajó para fortalecer la protección de la Patagonia.

Es Eisenhower Fellow y miembro del Steering Committee del Lincoln Center for Large Landscape Conservation y lo que busca, bajo su administración, es replicar un modelo de financiamiento que ya ha sido validado a nivel internacional.

La tarea es dura. Viene llegando de Colombia, donde participó en la COP16, y hace unos meses, de manera inédita, fue protagonista, junto a la presidenta directorio, Carolina Schmidt, en el Chile Day en Londres y París.

«Con el ministro de Hacienda, nos reunimos con David Craig, copresidente del Grupo de Trabajo para la Divulgación Financiera Relacionada con la Naturaleza (TNFD) y Matthew Bardrick, jefe de contabilidad de Capital Natural, para conocer experiencias de implementación y evaluación de Capital Natural, mecanismos
financieros, así como explorar alternativas para la restauración de cuencas en Chile», cuenta en entrevista con ESGHOY.

En la embajada de Chile en Reino Unido expuso acerca del FNC ante invitados estrellas como Sir Partha Dasgupta, el economista británico, Champion de la Tierra según Naciones Unidas y considerado el padre del concepto de Capital Natural.

«Es la primera vez que los desafíos de biodiversidad y capital natural están sobre la mesa en este encuentro que conecta a Chile con la inversión extranjera, por lo tanto, fue un hito muy significativo que acercó por primera vez las oportunidades que desde el mundo financiero se abren para abordar los desafíos en el cuidado de nuestro Capital Natural, base de cualquier actividad humana», precisó Rengifo.

El FNC es miembro de la red de fondos ambientales, RedLAC, red que reúne a 32 fondos ambientales que existen en 20 países de Latinoamérica y el Caribe entre los que se encuentran fondos excepcionalmente fuertes como Profonanpe (Perú), o el Fondo Mexicano.

¿Cuál es la brecha de financiamiento para la naturaleza hoy en Chile? ¿Cuánto se invierte? ¿Cuánto deberíamos? ¿Cuánto destina el Estado?

La brecha es grande, pero es posible de superar con convicción y compromiso de todas las partes. Debemos salir del ranking realizado por Anthony Waldron, que ubica a Chile entre los 10 países que menos invierte en conservación de la biodiversidad en el mundo, un top ten encabezado por Irak, Djibouti y Angola.

Los datos más robustos en esta materia son los que resultan del Proyecto de Conservación, Institucionalidad y Filantropía liderado por el Centro de Estudios Públicos (CEP Chile), que creó una comisión conformada por académicos, empresarios preocupados por el medio ambiente y miembros de las organizaciones no gubernamentales más relevantes en materia de conservación, para generar un informe con propuestas y que fue lanzado en 2023. En el contexto de ese informe, Eugenio Figueroa, evaluó que Chile proporciona a sus áreas protegidas hasta casi 10 veces menos financiamiento por hectárea bajo protección que sus vecinos: 4 veces menos que Argentina y 9,5 veces menos que Perú. En este mismo documento se recomienda como una de las 30 medidas urgentes “fortalecer el Fondo Naturaleza Chile […] con la creación del endowment de US$100 millones”.

En cuanto a dólar invertido por hectárea, el análisis de CEPAL y OCDE advierte que Chile invierte aproximadamente US$ 1,3 por hectárea en las áreas protegidas del Estado, cantidad significativamente menor en comparación con otros países sudamericanos como Costa Rica (US$16), Argentina (US$10), Colombia y Brasil (US$4). Figueroa evaluó la brecha operacional total en áreas protegidas terrestres del Estado (SNASPE) entre $44 y $57 mil millones anuales, dependiendo del modelo de costo. Las brechas financieras de inversión, oscilan entre $67 mil y $87 mil millones  anuales. En cuanto a áreas marinas protegidas, el déficit es del 96%.

Si uno lo ve desde esa perspectiva, es angustiante, pero los montos no son imposibles: conservar nuestras áreas protegidas, la quinta red de áreas marinas protegidas más extensa del mundo, tiene un costo estimado de USD$350 millones en 10 años.

Estándares internacionales

 ¿Qué tipo de empresas son las llamadas a aportar al fondo?

El fondo es una institución de derecho privado, legalmente independiente y sin fines de lucro, apuede aportar el sector público, el privado, y organismos internacionales. Recientemente en Cali, durante la COP, firmamos un acuerdo de entendimiento con el Banco de desarrollo de América Latina y El Caribe (CAF) para desarrollar la actualización del plan de manejo del área marina protegida Pitipalena-Añihue  y valorización, en una estrecha relación y coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y las comunidades.

Adherimos de manera voluntaria a los Estándares Internacionales de Práctica para Fondos Ambientales, los que se agrupan en temáticas de Gobernanza, Efectividad Institucional, Programas, Administración, Gestión de Activos, Movilización de recursos y Gestión de riesgos y Salvaguardas Ambientales. Una empresa que quiera hacer un convenio con el fondo debe cumplir los más altos estándares y generamos un proceso de debida diligencia para avanzar juntos.

¿Cuáles son los principales desafíos del financiamiento sostenible? ¿Existe una buena normativa que fomente este tipo de financiamiento o se requieren cambios?

Existen los Estándares Internacionales de Práctica para Fondos Ambientales creados a partir de la experiencia de décadas en distintos países. Su adherencia es voluntaria pero su cumplimiento permite resguardos, especialmente en cuanto al delicado relacionamiento que debe existir entre las comunidades, las organizaciones de la sociedad civil, el mundo público y el privado.

Para nuestro trabajo, que es una innovación en Chile, es fundamental hablar de qué se trata, qué hacen los fondos, con quienes trabajan, cómo evalúan a sus socios, difundir, dar a conocer los ejemplos de éxito que han existido en el mundo, como es el caso de Costa Rica, Brasil, Perú, México, entre otros. Todo trabajo en conjunto entre sectores en Chile (por ejemplo, entre lo público y lo privado) corre el riesgo de ser tildado como “greenwashing”, con lo ambigua que pueda ser esa etiqueta, y por ello el establecimiento de estándares, la transparencia, la comunicación, el marco, los procesos claros, aunque demoren, son fundamentales.

Construir puentes

Al ritmo que está trabajando Chile estos temas, ¿Va a poder cumplir con todos los
compromisos ambientales a los que se ha comprometido?

Algo que puede ser transversal y de mirada de largo plazo en Chile es el cumplimiento de los compromisos internacionales, como es la agenda 30×30 de conservación. En eso se ve un trabajo coordinado desde distintas  carteras, entre ellasMedio Ambiente, Cancillería y Hacienda. El sacar adelante el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), el liderazgo y la postulación de Chile como sede de la Secretaría del Tratado para la Conservación de la Biodiversidad más allá de las áreas de Jurisdicción Nacional (BBNJ); y el Comité de Capital Natural en Hacienda, son algunos de esos ejemplos.

Un desafío para Chile como país en términos de compromisos ambientales es la construcción de puentes entre sectores, pudiendo ver realmente articulación entre el mundo público, privado, la academia, los medios de comunicación, la sociedad civil; donde cada uno entregue lo mejor y cumpla efectivamente con altos estándares, pero sin prejuicios.

Los compromisos son ambiciosos y urgentes para mantener la vida humana y no humana en el Planeta, vitales para hacer viable el desarrollo del país. Un país sin su naturaleza sana, pone en riesgo toda la matriz de desarrollo. Su relevancia debería ir de la mano en la jerarquización de las prioridades de financiamiento y eso todavía no ocurre con claridad en Chile. Los otros países que comenzaron el camino de tener un Fondo Nacional Ambiental, lo hicieron con aportes significativos provenientes desde el mundo privado y público, generando endowments considerables que le han dado la oportunidad de atravesar las inestabilidades políticas y económicas propias de la región. Esto es clave, ya que los tiempos de la Naturaleza no son los mismos que los de la economía o la política, la Naturaleza requiere apoyos de largo plazo.

¿Qué característica debería tener el FCN de aquí a 10 años? ¿Cuáles son las expectativas?

Siguiendo los aprendizajes de otros fondos ambientales en la región y en el mundo, por ejemplo, através de casos emblemáticos como México y Perú, o en materia de Áreas Marinas Protegidas, la experiencia de Mesoamerican Reef Fund (MAR Fund) en Guatemala, en 10 años Fondo Naturaleza Chile debería contar con la diversificación de fuentes de financiamiento y la administración de un fondo patrimonial sólido que le permita estar trabajando con los principales clúster de áreas marinas protegidas y el desarrollo del programa de cuencas y aguas en las zonas priorizadas por el país que contenga el programa estratégico para la restauración ecosistémica y para la prevención de incendios.

Además, a nivel sistémico, en 10 años el Servicio de Áreas Silvestres Protegidas y de Biodiversidad (creado por la ley SBAP) esperamos ya esté completamente implementado dotando de coherencia y unificación institucional a la gestión de la conservación de la biodiversidad, así como la movilización de mayores recursos financieros para cumplir efectivamente con los compromisos internacionales en materia de cambio climático.

Chile será sede de Redlac 2025, ¿qué significado tiene para el FNC y qué impacto puede tener en el aumento del financiamiento?

El Congreso RedLAC se perfila anualmente como un evento que reúne fondos ambientales, aliados estratégicos, socios de cooperación internacional, inversionistas de impacto, representantes gubernamentales y entusiastas del financiamiento. Un grupo de personas, organizaciones e instituciones comprometidos con la conservación y el desarrollo sostenible, en este caso, para América Latina y el Caribe. Se organiza anualmente en colaboración entre el fondo ambiental anfitrión, en este caso Fondo Naturaleza Chile, y RedLAC y los ojos de toda la región están puestos en este encuentro.

Este punto de encuentro de liderazgos regionales es, efectivamente, un momento para hacer anuncios de agenda de trabajo y, lo más importante, comprometer aportes y financiamiento para la conservación a gran escala. Desde Fondo Naturaleza Chile vemos con optimismo ese momento e ir saldando la deuda que tenemos como país con la conservación, la restauración y el cuidado del Capital Natural.