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15/05

Europa redefine la inversión sostenible: la nueva clasificación SFDR y su impacto en los fondos

La Comisión Europea presentó su propuesta de revisión del SFDR, reemplazando las categorías artículo 8 y 9 por etiquetas más claras, incorporando una nueva categoría de Transición y simplificando las divulgaciones a un máximo de dos páginas. La industria deberá reclasificar productos y ajustar sus estrategias.

La Comisión Europea publicó, con un día de retraso, su esperada propuesta de revisión del Sustainable Finance Disclosure Regulation (SFDR), la principal norma que ordena cómo se informan y clasifican los fondos de inversión sostenibles en Europa. La industria llevaba más de dos años pidiendo aclaraciones y simplificación.

El cambio más visible es el abandono de las conocidas, y poco comprensibles para el público general, categorías «artículo 8» y «artículo 9». A partir de ahora, si la propuesta avanza, el mercado pasará a manejar tres grandes etiquetas: Sostenibilidad, ESG Basics y Transición, que se ha convertido en  la principal novedad.

La nueva categoría

La nueva etiqueta de Transición incorpora a compañías que aún no son plenamente sostenibles, pero que están transformando su modelo. Con ello, sectores tradicionalmente excluidos, como energéticas o industrias intensivas en carbón, podrán formar parte de carteras sostenibles si cumplen planes robustos de descarbonización

El sistema propuesto por la Comisión queda así:

  • Sostenibilidad (equivalente a fondos artículo 9).

  • ESG Basics (equivalente a artículo 8).

  • Transición, nueva categoría recogida en el artículo 7 del Reglamento.

  • Impacto, categoría complementaria que puede coexistir con las otras.

  • Estrategias sostenibles combinadas, para fondos que mezclan más de un enfoque.

Plantillas más simples: máximo dos páginas

Otro cambio relevante para gestoras e inversionistas es que las plantillas de divulgación precontractual y postcontractual deberán limitarse a dos páginas, frente a documentos que usualmente alcanzaban seis o siete. La idea es que la información sea más comparable y fácil de leer.

Una sorpresa de la propuesta es que el asesoramiento financiero y la gestión discrecional de carteras quedarían fuera del alcance de SFDR. Esto es especialmente relevante en España, donde cerca del 73% del patrimonio está bajo gestión delegada.

Antuña advierte que, de aprobarse, muchas entidades ya no podrían clasificar ni vender sus carteras gestionadas como sostenibles, incluso cuando han integrado criterios ESG de manera consistente.

Para las gestoras, la revisión exigirá reclasificar productos; ajustar documentos a la limitación de dos páginas y redefinir estrategias de sostenibilidad, especialmente en fondos de transición.

A largo plazo, el enfoque más simple y estandarizado debería reducir cargas administrativas, aunque el proceso inicial de adaptación será exigente.