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05/06

Expertos advierten caída estructural de emisiones de Co2 a partir de este año

Proyectan una baja entre 2% y 2,5% para 2024, producto de la reducción de generación eléctrica a base de carbón en China y la disminución en la demanda de combustibles fósiles en las economías europeas y asiáticas más desarrolladas.

Las emisiones globales de CO² pudieron haber registrado un máximo en el 2023 antes de empezar un declive estructural en este año, de acuerdo con los nuevos escenarios sobre energía y el clima a largo plazo de BloombergNEF respecto a la transición energética hacia una economía baja en carbono.

Se prevé que las emisiones se reduzcan entre un 2% y un 2,5% en el 2024, de acuerdo con el más reciente informe de BNEF sobre las Nuevas Perspectivas Energéticas, difundido la semana pasada, como consecuencia de la reducción de generación eléctrica a base de carbón en China y la disminución en la demanda de combustibles fósiles en las economías europeas y asiáticas más desarrolladas.

Se trataría de la primera disminución estructural de las emisiones de gases de efecto invernadero a raíz de los esfuerzos conjuntos de los países en la lucha contra el cambio climático.

El factor de las nuevas tecnologías

Las emisiones ya se recortaron en otras ocasiones, en los años 2009 y 2020, como consecuencia de las recesiones económicas derivadas de la crisis financiera global y de la pandemia del Covid-19. No obstante, la utilización de combustibles fósiles se incrementó en ambos años, lo que se tradujo en un mayor crecimiento de las emisiones.

Alcanzar el punto máximo de emisiones supondría el inicio de la transición hacia las cero emisiones netas en 2050. Para que la temperatura mundial no aumente más de 2°C, es necesario acelerar considerablemente los esfuerzos para el desarrollo de energías no contaminantes y la introducción en el mercado de nuevas tecnologías, tales como la captura de carbono y el hidrógeno.

Emisiones en China: ¿punto máximo en 2023?
En tanto, un nuevo análisis de las emisiones de CO2 de China muestra que los niveles cayeron un 3% en marzo de 2024, poniendo fin a un aumento de 14 meses que comenzó cuando la economía se reabrió tras el cierre de Covid a finales de 2022, y reforzando la idea de que las emisiones del país pueden haber alcanzado su punto máximo en 2023.

El descenso de las emisiones de CO2 de China en marzo no sólo se debió a la caída del uso del carbón, sino también a la escasa demanda de petróleo y al descenso del 22% en la producción de cemento y del 8% en la producción de acero, y a pesar del aumento del 14% en el consumo de gas, que sigue siendo una parte menor de la combinación energética de China.

 

 

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