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18/05

Falta de infraestructura de carga y alto costo frenan transición hacia vehículos de nueva energía en A. Latina

Un informe de Ipsos-Inchcape, revela que los consumidores latinoamericanos reconocen la importancia de los autos eléctricos, aunque aún enfrentan barreras significativas para la decisión de compra. También hay falta de conocimiento: menos del 40% está familiarizado con ellos.

Un creciente interés por la movilidad sostenible se está generando en América Latina, de acuerdo a los resultados de un estudio reciente de Inchcape, titulado «Motores del cambio», que encuestó a casi 6,000 personas en 13 países.

El informe muestra además que la región se encuentra en una encrucijada crucial: tiene la oportunidad de pasar directamente a tecnologías más limpias, como los vehículos de nueva energía (NEV), sin seguir el mismo camino de alta motorización de los países desarrollados.

El documento subraya el rol social que tiene la movilidad personal. Más allá de ser un simple medio de transporte, el automóvil es visto como una herramienta para la libertad personal y el acceso a oportunidades. En América Latina, un 91% de los encuestados afirma que moverse libremente es el mayor beneficio de tener un auto.

Sin embargo, para que la transición hacia los NEV sea una realidad, se deben superar barreras significativas. La principal es la asequibilidad, ya que el alto costo inicial de estos vehículos es el factor que más frena la compra. A esto se suma la infraestructura de carga, que menos de la mitad de los encuestados considera adecuada en la región. El informe también señala una falta de conocimiento sobre los vehículos totalmente eléctricos, con menos del 40% de los latinoamericanos familiarizados con ellos.

Intención de compra, pero moderada

Pese a los obstáculos, la conciencia ambiental se posiciona como el motor principal para el cambio. El 37% de los encuestados en América Latina cita el medio ambiente como la razón principal para considerar un NEV. Este dato, sumado a los ahorros en costos de combustible, impulsa una intención de compra que, aunque moderada, es una señal clara del interés regional por un futuro más verde.

El estudio concluye que el éxito de la transición a la movilidad sostenible en la región dependerá de estrategias que consideren las preferencias del consumidor, la infraestructura local y el apoyo de políticas públicas. La clave, según los expertos, es escuchar a las personas para crear soluciones adaptadas a cada contexto. América Latina no solo está lista para el cambio, sino que tiene la oportunidad de liderar un nuevo modelo de desarrollo de movilidad.