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25/02

Riesgo climático amenaza la calificación crediticia de 60 países hacia 2050

Informe de Fitch Ratings advierte que el aumento de ciclones, olas de calor y otros eventos extremos está dificultando el servicio de la deuda en múltiples economías, especialmente en aquellas que menos contribuyen a las emisiones globales, pero que son altamente vulnerables a catástrofes naturales.

Los países pequeños y altamente expuestos a fenómenos meteorológicos extremos podrían enfrentar los mayores riesgos soberanos derivados del cambio climático en las próximas décadas, según una nueva investigación publicada por Fitch Ratings.

El informe advierte que el aumento de ciclones, olas de calor y otros eventos extremos está dificultando el servicio de la deuda en múltiples economías, especialmente en aquellas que menos contribuyen a las emisiones globales, pero que son altamente vulnerables a catástrofes naturales.

Fitch desarrolló una herramienta denominada «Señales de Vulnerabilidad Climática», que evalúa el riesgo soberano en una escala de 100 puntos considerando tanto riesgos físicos como riesgos de transición energética.

De los 119 países analizados con horizonte al año 2050, 60 presentan puntuaciones que sugieren una posible rebaja de su calificación crediticia. Esto podría encarecer el acceso al financiamiento necesario para invertir en resiliencia climática y acelerar la transición hacia energías limpias.

Entre las naciones con mayor presión de riesgo físico aparecen Bahamas, Jamaica y Filipinas, todas afectadas en los últimos años por ciclones devastadores.

Un círculo vicioso de deuda y clima

La investigación advierte que el deterioro climático puede generar un círculo vicioso para los países en desarrollo: mayores impactos físicos elevan la deuda, aumentan los costos de financiamiento y deterioran las calificaciones soberanas, lo que a su vez dificulta invertir en adaptación.

Un estudio preliminar liderado por investigadores de la Universidad de Stanford encontró que los países expuestos a ciclones tropicales desde 1990 presentan ratios deuda/PIB aproximadamente 30% superiores a los que habrían tenido sin estos eventos. Además, la combinación de ciclones y aumento de temperaturas se asocia a un PIB cerca de 10% menor.

«Muchos países quedan atrapados en una zona gris: son golpeados, no alcanzan a recuperarse completamente y vuelven a ser golpeados», advierten los investigadores.

El costo financiero de las tormentas

El estudio también señala que al menos 28 países ya enfrentan mayores costos de endeudamiento debido a la exposición climática. Aunque el aumento puede parecer marginal, entre 1 y 5 puntos básicos, el efecto se acumula con cada nueva emisión de deuda posterior a una catástrofe.

Sin acceso rápido y suficiente a financiamiento tras desastres, los países tienden a priorizar la reconstrucción inmediata por sobre la resiliencia estructural, perpetuando la vulnerabilidad.

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