Casi dos años después del inicio de la campaña republicana para castigar a BlackRock, por insistir en que el cambio climático trae riesgos financieros, los fondos de inversión estatales «rojos» decidieron retirar alrededor de US$13.300 millones del mayor gestor de activos del mundo.
Esta cifra es aproximadamente una décima parte del 1% de los US$ 10 billones que administra BlackRock e incluyen los US$ 8.500 millones anunciados la semana pasada por parte del Fondo Escolar Permanente de Texas, que se convirtió en el mayor retiro, hasta la fecha, realizado por fondos de pensiones administrados por republicanos.
Los ataques conservadores a las cuestiones del cambio climático han coincidido con una nueva cautela de BlackRock y otros gestores de activos sobre la participación en alianzas industriales abordan el cambio climático. Redujo su compromiso con Climate Action 100+, mientras que State Street, JPMorgan Asset Management, Pimco e Invesco se han retirado por completo.
Dura respuesta
La repsuesta de BlackRock al retiro de activos fue contundente. “Es irresponsable poner fin a una asociación larga y exitosa que ha sido una fuerza positiva para miles de escuelas y familias de Texas de una manera tan imprudente”, dijo el vicepresidente de BackRock, Mark McCombe, a Aaron Kinsey, presidente de la Junta de Educación de Texas, en una carta pidiendo reconsiderar la decisión.
Las salidas comenzaron en 2022 después de que el tesorero del estado de Virginia Occidental, Riley Moore, incluyera a la gestora de activos en la primera lista de empresas financieras que estaría «boicoteando» a las compañías de combustibles fósiles. Texas, Florida, Missouri y otros estados liderados por el Partido Republicano siguieron el ejemplo con iniciativas y desinversiones anti-ESG.