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18/08

Forest 500: la mayoría de las empresas e instituciones financieras aún no enfrentan el riesgo de deforestación

Global Canopy advierte que, pese a compromisos puntuales, más del 90% de las compañías y bancos con mayor exposición siguen sin acciones efectivas para frenar la pérdida de bosques. Vanguard, BlackRock y JP Morgan Chase concentran parte crucial del financiaiento sin políticas robustas contra la deforestación.

La deforestación es responsable de cerca del 11% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y figura entre los cuatro principales riesgos mundiales de la próxima década, según el Foro Económico Mundial. Sin embargo, el informe Forest 500 de 2025, elaborado por la organización sin fines de lucro Global Canopy, concluye que las empresas e instituciones financieras con mayor influencia sobre los bosques todavía no están actuando con la urgencia requerida.

Empresas en riesgo forestal

El análisis se basó en más de 300 mil datos y evaluó a 500 empresas líderes en nueve productos básicos responsables de casi el 60% de la deforestación global: carne de vacuno, cuero, aceite de palma, soja, madera, pulpa y papel, cacao, café y caucho. A diferencia de ediciones anteriores, Forest 500 amplió su cobertura para incluir todos los tipos de bosques (boreales, templados, subtemplados y tropicales) aumentando la presión sobre más ecosistemas y sectores.

Los hallazgos muestran tres categorías principales:

  • Líderes: solo 16 empresas (3%) cuentan con compromisos sólidos para todos sus productos de riesgo forestal y evidencias de implementación adecuada. Aunque representan un ejemplo de que es posible rastrear y limpiar cadenas de suministro, incluso ellas tienen un largo camino por recorrer.
  • Mayoría tardía: 316 compañías (63%) exhiben compromisos parciales o implementación deficiente, muchas veces limitándose a productos de alto perfil como aceite de palma o madera, mientras ignoran la carne de res, principal impulsora de la deforestación.
  • Rezagados: 168 empresas (34%) carecen de compromisos públicos contra la deforestación. Entre ellas, 24 nunca han adoptado ninguno en más de una década de seguimiento.
El rol de las instituciones financieras

El informe expone también la responsabilidad del sector financiero. Las 150 instituciones con mayor exposición a riesgos de deforestación financiaron en conjunto US$ 8,9 billones en 2024 a empresas de la llamada «economía de la deforestación». De ese monto, US$ 864 mil millones fueron destinados a compañías sin ningún compromiso público para detener la deforestación.

El peso de grandes actores: Vanguard, BlackRock y JP Morgan Chase canalizaron más de US$ 1,6 billones hacia las 500 compañías más dependientes de los bosques. Pese a ello, ni Vanguard ni BlackRock cuentan con políticas públicas de no deforestación, mientras que JP Morgan Chase restringe su política al aceite de palma.

Global Canopy advierte que «a menos que las instituciones financieras involucren a las empresas de su cartera para que actúen sobre el riesgo de deforestación, sus actividades de financiación socavarán cualquier impacto positivo de la financiación de transición que proporcionen».

 

Compromisos insuficientes

De las 60 instituciones financieras que han adoptado políticas contra la deforestación, solo 27 monitorean sus carteras para verificar el cumplimiento de estándares de deforestación cero, 32 interactúan con clientes en incumplimiento y únicamente 17 amenazan con desinvertir.

Entre las excepciones positivas, BBVA, Deutsche Bank y Lloyds Banking Group son los únicos que examinan y monitorean todos los productos básicos de alto riesgo.

En todo caso, apenas el 37% de las instituciones financieras reconocieron la deforestación como un riesgo comercial en 2024, un porcentaje prácticamente inalterado desde el año anterior, pese al avance de normativas como el Reglamento de Deforestación de la Unión Europea.

Una crisis solucionable

Global Canopy describe la deforestación como «una crisis solucionable», subrayando que eliminarla de las cadenas de suministro es un paso clave para abordar riesgos más amplios relacionados con la naturaleza y el clima. El informe insiste en la necesidad de divulgación transparente, monitoreo riguroso y compromisos ambiciosos, tanto de empresas como de instituciones financieras, para transformar el sistema.

 

Aquí puedes leer el informe completo.