Diálogos Sostenibles
29/01

Generadoras de Chile: «Tenemos que seguir profundizando y actualizando la regulación a la siguiente etapa, el almacenamiento»

Su director ejecutivo, Camilo Charme, plantea que Chile está a la misma altura de Canadá, Alemania, China y Australia, en sistemas de baterias, pero "necesitamos el mismo nivel institucional y regulatorio" que ellos. "Lamentablemente, el Ministerio ha estado muy centrado en la estabilización de tarifas y subsidios, poco en las regulaciones del presente para inversiones del futuro", plantea.

En 2024, en Chile, el 70% de la energía fue generada por renovables. Veníamos de un 43% en 2017. El factor de emisiones del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se ha reducido en 63%. Los datos son mucho mejores que los de la región, incluso que los de algunos países europeos.

De ese hito, de los desafíos, de las restricciones ambientales, de la judicialización de proyectos, de permisología y de las políticas públicas que se requieren para seguir avanzando, conversamos en este Diálogos Sostenibles con el director ejecutivo de Generadoras de Chile, Camilo Charme.

«Aquí lo que se ha dado es un trabajo permanente, desde 2013, que se basó en buenas políticas públicas. Tuvimos buenas señales del sector público. Las licitaciones de clientes regulados fueron un factor muy relevante para tener financiamiento a mediano o largo plazo, que permitiera a empresas chilenas y extranjeras invertir en recursos solares, eólicos y hídricos, y transformar esa potencialidad en una realidad, que es la que estamos viendo hoy», explica el ejecutivo.

 

Afirma que el desafío ahora es mantenernos en esta ruta y para eso «necesitamos buenas políticas públicas, que den confianza a las empresas que invierten y desarrollen los proyectos de energía».

Charme asegura que «la energía renovable es más barata, más accesible y se empezará a notar a partir de 2027 y más adelante. Necesitamos seguir construyendo infraestructura y que las comunidades entiendan. Para ello, es importante que los gobiernos no solamente digan, aprobamos el Acuerdo de París, tenemos una ley de cambio climático, sino que vayan también a los territorios y expliquen a las comunidades por qué se está construyendo y por qué es positiva para todos».

¿Y ahí estamos al debe?

A ver,  como todo en la vida, uno no se tiene que quedar en los laureles, en el sueño logrado, sino que hay que ir actualizándose respecto a lo que está pasando en el mundo. Las tecnologías cambian, los sistemas constructivos cambian, las relaciones cambian.

Chile ha tomado buenas decisiones, pero tenemos que seguir profundizando y actualizando nuestra regulación, a la siguiente etapa tecnológica de energías renovables, que son los sistemas de almacenamiento. Tenemos de corto plazo, baterías, pero Chile tiene la capacidad de desarrollar para el mediano plazo, un caso ejemplar como son las centrales de bombeo. Para ello necesitamos que la regulación esté acorde y que reconozca cómo van a operar esos sistemas dentro del SEN, cómo se van a reconocer sus precios. Para que teniendo las señales claras, tanto de operación como económicas, los inversionistas tomen la decisión de incorporarlas de forma más masiva.

También tenemos que dejar de hacer políticas malas. Lamentablemente, desde el año 2019 en adelante, el sector eléctrico, particularmente la generación, se ha visto enfrentado a leyes del estilo congelamiento de los contratos, los precios, eso duró demasiado tiempo, tanto que hasta hoy estamos discutiendo sus efectos.

Ojalá no volvamos a pasar por otro período de congelamiento de contratos, porque al final lo que hace es llevar el problema presente al futuro. Y las personas se preguntan, ¿pero por qué estamos pagando los efectos de una decisión del pasado? Y eso distorsiona demasiado la industria y también la  potencialidad positiva que tiene nuestro país.

A la misma altura

¿Hoy no están dadas las condiciones para que se hagan las inversiones necesarias para seguir marcando hitos?

La industria ha mostrado un compromiso muy serio, porque independiente de estas leyes de congelamiento de sus contratos, si te das cuenta, siguió trabajando en las comunidades, desarrollando proyectos, cumpliendo las obligaciones de calificación ambiental, aportando energía. Chile nunca ha tenido un corte de energía eléctrica en base a generación. Y esas son todas cosas positivas que también tenemos que ver. En otras latitudes, y no tan lejos, los países tienen cortes severos. ¿Qué es lo que se espera ahora? Pasar a la siguiente etapa de inversiones, que son un poco más sofisticadas, traer sistemas de batería.

Chile está a la misma altura de Canadá, Alemania, China, Australia, en sistemas de baterías. Y para ello necesitamos también estar en el mismo nivel institucional, regulatorio, para que esa tecnología se pueda incorporar de forma habitual, operativa y que fluya. Nos gustaría que pudiésemos avanzar más rápido en un reglamento de operación, que nos permita incorporar estas tecnologías de forma más segura y confiable en el sistema.

Lamentablemente, hay que decirlo, el ministerio ha estado muy centrado en el proyecto de estabilización de tarifas y subsidios y poco en las regulaciones del presente para lograr inversiones en el futuro.

Siempre se ha dicho que, igual como pasó al principio con los renovables, que el problema del sistema de baterias es su valor, ¿está la tecnología o las condiciones para que esas inversiones hoy sean más abordables?

En 2022-2023  teníamos alrededor de 700 megas de sistemas de baterías. Al primer semestre del 2026, vamos a contar con 3.000 megas. Estamos hablando de un múltiplo de 3, en un periodo de tiempo muy pequeño. De hecho, el presidente de la República, Gabriel Boric, en 2022, pidió llegar a al menos 2.000 megas. La industria, nuevamente, cumple el desafío, entiende el compromiso y hace las inversiones para tener un tercio más de lo que pidió el propio gobierno.

Como toda tecnología, los costos medios de producción van bajando y eso lo hace más accesible. Pero no solamente estamos hablando aquí del costo de inversión. Es importante cuáles son las reglas de operación del sistema. Cómo se van a reconocer los precios de la utilización de la batería, sus costos de oportunidad, cómo las va a operar e integrar el Coordinador Eléctrico Nacional. Son cosas que tenemos que discutir. Lamentablemente en 2024 no se pudo hacer eso, esperamos que el primer semestre del 2025, nos podamos sentar a la mesa con el ministerio y cerrar esos acuerdos de operación.

La industria está disponible, los precios de inversión, de Capex, también. Ahora necesitamos una buena regulación de operación y reconocimiento de atributos y precios. Una buena carretera por donde andar.

Cuidado con la planificación

La infraestructura de transmisión ha sido un tremendo tema también en Chile. ¿Cuál es la mirada de la generadora respecto a lo que está pasando?

Hay que tener mucho cuidado con la planificación, porque en Chile el atributo generación ha avanzado mucho más rápido que la transmisión, necesaria para traer los recursos naturales que tenemos, eólico, solar, que están  lejos de los centros de consumo. Hay que ir a buscar el recurso natural. Para eso se necesitan dos elementos, transmisión y almacenamiento. Estamos felices que se haya aprobado el proyecto de ley que permite acelerar sistemas de transmisión, particularmente zonales, que son muy importantes. Y lo que siempre hemos dicho, no solamente necesitas tener una carretera con muchos carriles, sino que esos carriles sean utilizados de forma óptima por el Coordinador Eléctrico Nacional. Junto a la Asociación de Transmisoras entregamos un informe a la autoridad, donde planteamos dos elementos: mejorar la planificación de transmisión y el uso de la infraestructura existente, dos caminos que tienen que ir en paralelo.

 ¿Qué papel juega en todo esto la educación? ¿Qué está pasando con el consumo de las energías? 

El adecuado uso de la energía siempre será importante. Lo podemos ver en diferentes aspectos. Como sociedad, dijimos vamos a ser parte del Acuerdo de París, todos los números demuestran que el compromiso climático de Chile es serio y es transversal a cualquier gobierno. Entonces hay que tomar conciencia que estamos en un período donde el sector energético es esencial para tener una política climática seria.

Estamos cambiando nuestra matriz, pero para eso las personas, los consumidores y las comunidades tienen que entender que va a  cambiar la relación de la infraestructura energética en los territorios. Necesitamos poner parques solares, eólicos, líneas de transmisión para que en el mediano plazo nuestra vida sea más agradable.

Por el 2027-2028, los precios de la energía empezarán a bajar de manera constante. Lamentablemente, una de las razones de por qué no han bajado antes no es por disposición de las energías renovables, sino por estas leyes que congelaron los precios, nos obligaron a pagar cinco años de retraso.

Desde el punto de vista de la educación, la eficiencia energética es esencial. Tenemos que usar mejor nuestros recursos, la energía. Por ejemplo, la minería está trabajando en programas serios de mejor uso. Pero ahora tenemos otro desafío, desde el punto de vista del crecimiento del país y la energía eléctrica es un pilar esencial para tres industrias nuevas que en Chile todavía no existen o se están desarrollando: desalación, que es muy importante por el cambio climático; data centers, complejos para Inteligencia Artificial, que es una industria totalmente nueva que necesita de un soporte de energía continuo y confiable y de energía renovable; y la futura industria de hidrógeno verde. Tenemos mucho potencial para el crecimiento del país, la generación eléctrica es un pilar para ese desarrollo y tenemos que tener conciencia de que necesitamos la infraestructura y un un buen uso de ella.

¿Estamos a tiempo?

¿Y estamos a tiempo en términos de las regulaciones que deben cambiar o las que se deben implementar para seguir avanzando en la transición?

Uno siempre se queda en las críticas, pero veamos lo que está pasando en el Congreso. Hay dos proyectos de ley muy interesantes, uno para optimización de permisos sectoriales y otro para modernización del sistema de evaluación de impacto ambiental. Creemos que Chile, como sociedad, tiene esa mentalidad de siempre estar revisando sus instituciones. A veces nos podemos demorar un poquito más o no, pero aquí vamos con dos proyectos que creemos que aportarán positivamente a la regulación para entender que en el país tenemos la necesidad de construir ciertas infraestructuras renovables, sustentables para el presente y futuro de la sociedad, que van a ser estratégicas.

Entonces empezamos a hablar ya con otras terminologías, proyectos estratégicos, de interés nacional y esa infraestructura va a tener condiciones especiales, no menos exigentes, sino equipos especiales de evaluación, permisos más concentrados, más consolidados, que serán igual de exigentes desde el punto de vista ambiental y social, pero más focalizados y para que avancen lo antes posible. Eso es una señal positiva.

En el sistema de evaluación, entendemos que con los últimos acuerdos se tomó la decisión de eliminar las decisiones políticas y dejarlo en lo técnico. Eso también es positivo porque se dan garantías. Ya no será un gobierno u otro el que tome la decisión. En el expediente, estará la realidad técnica y eso es lo que permitirá que el proyecto avance o no.

Tal vez donde todavía estamos al debe, es en la regulación de ordenamiento territorial. Ahí deberíamos tener más foco, hay experiencias en otros países de cómo mejorar. Alemania hace dos años aprobó un sistema que se llama «zonas de aceleración energética», que exige que cada estado federal deje una reserva de al menos 2% de su territorio para permitir, de forma rápida, el establecimiento de sistemas de energías renovables y almacenamiento. Esas experiencias las podemos traer.

Desafío 2025

El Hidrógeno Verde aún es muy caro, a nivel global, hay hartos proyectos, pilotos ¿Cuál es la realidad, finalmente, de lo que pueda ocurrir con esa energía en Chile?

El hidrógeno verde es un sistema de almacenamiento de combustible y la idea es que las industrias, a nivel mundial, dejen de utilizar carbón, petróleo o gas natural. Para ello, nuevamente, la energía tiene un doble efecto. Uno, la base de hidrólisis es la energía renovable, que es cuando uno separa las moléculas de oxígeno y de hidrógeno y se almacena. Necesitamos más infraestructura de energías renovables. Más y mejores puertos. Por lo tanto, mejor uso del borde costero. Más sistemas de almacenamiento. ¿Estamos a tiempo? Sí. Porque la industria a nivel mundial todavía no está consolidada. Chile tiene una oportunidad. Debemos tener las condiciones para que los proyectos estratégicos se constituyan con energías renovables, sistemas de almacenamiento de hidrógeno y mejorar nuestros puertos. El país debería transformarse en un país exportador de hidrógeno verde. ¿Estamos tan conscientes de eso? Al parecer no. Miremos los problemas que está habiendo en Magallanes. Tomemos las lecciones de cómo nos hemos equivocado para no repetir los mismos errores.

¿El gran desafío 2025 para las generadoras?

El gran desafío es dejar las políticas que distorsionan para seguir avanzando en la transición, particularmente en integrar los sistemas de almacenamiento de forma efectiva a la matriz, y que las leyes de permisos y de sistemas de evaluación de impacto ambiental sean aprobadas y se empiecen a implementar desde ya. Mientras antes eso pase, se va a ver en los territorios y eso va a ser un sistema, una ecología positiva para todos.