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13/02

Gestionan más de nueve toneladas de ropa dañada tras incendios en Penco y Tomé para evitar un segundo impacto ambiental

El volumen gestionado equivale aproximadamente a cubrir cuatro canchas de tenis completas, según detalla Falabella, que desplegó la acción en coordinación con municipios locales y autoridades sectoriales.

La emergencia provocada por los incendios forestales en la Región del Biobío dejó un volumen significativo de ropa y textiles dañados en calles y espacios públicos de comunas como Penco y Tomé. Frente a este escenario, Falabella implementó un operativo de recolección y valorización de residuos textiles que permitió gestionar más de 9.600 kilos de ropa y calzado en mal estado, evitando que estos desechos terminaran en rellenos sanitarios o microbasurales.

El volumen gestionado equivale aproximadamente a cubrir cuatro canchas de tenis completas, según detalla la compañía. La acción se desplegó en coordinación con municipios locales y autoridades sectoriales, con el objetivo de reducir un segundo impacto ambiental en territorios ya afectados por la emergencia.

Para la ejecución del operativo se habilitaron cuatro puntos de acopio, tres en Penco y uno en Tomé, desde donde se retiraron los textiles dañados. Los residuos fueron trasladados para su clasificación y derivación a procesos formales de valorización, que incluyen reciclaje y reutilización de fibras, según corresponda.

La gestión de los residuos recolectados está a cargo de Cirkla, partner estratégico de Falabella en esta iniciativa. La empresa mantiene la custodia de los textiles hasta su clasificación y valorización final. El operativo consideró exclusivamente ropa y textiles afectados por los incendios, sin incluir la recepción de otros tipos de residuos ni donaciones en buen estado.

Desde la compañía explicaron que la iniciativa apunta a hacerse cargo de los residuos generados tras una emergencia ambiental, integrando criterios de economía circular incluso en contextos críticos. «La recuperación de un territorio no termina cuando se apaga el fuego; también implica hacerse cargo de los residuos que deja una emergencia. Aún en escenarios críticos, es posible reducir el impacto ambiental y avanzar en la economía circular», señaló Malena Marcalle, gerente de Sostenibilidad de Falabella.

El operativo se desarrolló además en coordinación con autoridades locales y sectoriales, entre ellas la Seremi de Medio Ambiente y los municipios involucrados. Según la empresa, esta experiencia permitirá generar aprendizajes y modelos replicables para futuras emergencias.

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