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14/02

Global Risk Report 2025: Los riesgos que marcarán el futuro y su impacto en las empresas chilenas

En esta edición de ESG Live conversamos con Claudio Pizarro, socio de CIS Consultores, y Pablo Vidal, gerente general de Sustenta+, sobre las tendencias que impactan al sector privado, la necesidad de integrar la materialidad en la estrategia corporativa y la creciente presión sobre las organizaciones. ¿Cómo deben prepararse? ¿Cuáles son las clave en este escenario de transformación? Aquí las respuestas de los expertos.

El Global Risk Report 2025, elaborado por el Foro Económico Mundial, revela los riesgos que marcarán el futuro cercano: crisis climática, inequidad, desinformación, conflictos geopolíticos y la irrupción acelerada de la inteligencia artificial, entre ellos.

En esta edición de ESG Live conversamos con los expertos Claudio Pizarro, socio de CIS Consultores y Pablo Vidal, gerente general de Sustenta+ acerca de cómo estas tendencias impactan a las empresas en Chile, la importancia de la gestión sostenible y la necesidad de integrar la materialidad en la estrategia corporativa.

Pablo, ¿el Global Risk 2025 habla de tiempos «turbulentos» y «tormentosos», es tan así?

Cuando uno habla de riesgo es como difícil de no pensar en algo turbulento o complejo. Mirando lo que dice el Global Risk Report 2025, lo que uno observa es la confirmación que desarrollo sostenible, supone una gestión social, económica y medioambiental. Y entonces lo primero que uno recuerda, cuando ve el mapa de los riesgos, es que los verdes son los ambientales, los rojos son sociales y después, hay otros colores que son geopolíticos. La mirada de corto plazo se tiñe de rojo y la de largo, de verde. Eso al tiro nos dice, en el fondo, que definitivamente la agenda de riesgos corporativos, empresariales, tiene que tener un enfoque de desarrollo sostenible,  social, tal vez, en el corto plazo y medioambiental en el largo.

Claudio, todo esto se da en el contexto en que asume Donald Trump en Estados Unidos y siguen las campañas anti ESG. ¿Cómo conversan estos dos ambientes?

Viniendo del mundo de la ingeniería, en mi caso, le doy mucha relevancia a las humanidades. En particular, al concepto de comunidad. Lo que se observa es que los problemas tecnológicos, económicos, de proceso, muy desde lo técnico, no son tan complejos. De hecho, la humanidad ha ido avanzando en forma acelerada. Estoy pensando desde el siglo XVIII en adelante, con un XIX muy destacado en esa materia y una locura tecnológica en el XX. Ahora entramos en la era de la inteligencia artificial, que nos pone en un escenario que incluso no entendemos bien. ¿Qué quiero decir con esto? Que, así como el Congreso Futuro recientemente lo dijo, si no entendemos bien que toda esta tecnología tiene que estar al servicio de las personas y, por lo tanto,  del medioambiente, de las personas, lo social, comprometes el negocio.  Si no hacemos las cosas bien en la empresa, el negocio, en algún minuto, se te cae. Por lo tanto, esto es imperativo para los negocios.

Pablo Vidal: 

Creo que lo que se está poniendo en juego hoy con el movimiento anti-ESG es justamente una crítica al buenismo por el buenismo. De alguna manera lo que hay detrás de esta como campaña es un fuerte reparo a mirar el ESG como un eslogan más de comunicación. Hace todo el sentido de repente hacerse la pregunta ¿para qué nos llenamos de tantos indicadores, de tanta cosa? ¿Quién realmente valora esto? Por supuesto que no avalo el fondo ni el tono ni la forma con que el movimiento anti-ESG avanza, pero tenemos que hacernos esa reflexión profunda respecto de qué hay detrás de la crítica, los que trabajamos en esto tenemos el deber de hacer la reflexión.

La materialidad es el instrumento,  la metodología que nos va a permitir distinguir entre las empresas buenistas y las que genuinamente están avanzando en ESG. Lo material es lo que genuinamente le interesa a la empresa y sobre el cual hay expectativas de los grupos de interés. Y si no abordan esto, difícilmente van a poder  construir confianza, atraer o aprovechar los beneficios que significa esa confianza y por lo tanto ser más exitosas en el corto, mediano y largo plazo. El antibuenismo debe ser nuestro antídoto al anti-ESG. Ir al corazón de los riesgos. El  mapa de riesgos del World Economic Forum nos dice cuáles son los temas materiales que debiésemos estar observando.

Para qué

Claudio, ¿ves cierta conciencia respecto a lo que dice Pablo? ¿Hoy las empresas chilenas están  mirándolo de esa forma?

Es difícil hablar de «la empresa en Chile». Las generalizaciones a veces nos hacen trampa. Diría que las grandes, por supuesto, las que están sometidas a mayores exigencias, están avanzando fuerte en esta materia. Hoy es difícil no encontrar una empresa, y aquí voy a generalizar un poco, que no esté trabajando en su propósito, con el objetivo de hablarle a sus trabajadores, clientes y  a todos los que los rodean incluidos sus proveedores y competidores. Ahí hay un primer paso importante ¿para qué hacemos lo que hacemos?

Diría que cada vez hay más adeptos a esta idea de que finalmente la utilidad, el resultado económico, es justamente un resultado de hacer las cosas bien. Si pones primero lo económico, pierdes de vista a las personas, ciertas condiciones. Aquí de lo que se trata es que la estrategia de negocio sea sostenible, no es que  corra por separado. Es una sola cosa. El negocio tiene que crear valor  económico, por supuesto, pero también valor social, porque sin él vas a tener problemas y te va a impactar la economía. Lo mismo en el ámbito ambiental, si no lo cuidas, en algún momento la cuestión se te va a devolver.

Pablo, respecto a los riesgos que menciona el Global Risk Report 2025 ¿son así de vigentes para Chile también?

Una de las cosas que me sorprendió del informe es la incursión del concepto de inequidad, inequality, como el séptimo riesgo de corto plazo. Hace sentido justamente para la realidad chilena, después de un estallido social, después de la pandemia, de hacernos la pregunta cómo se reparten las oportunidades, los recursos del país y cómo nos aseguramos que cualquier persona tenga estándares de dignidad más o menos decente.

El Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible habla, en esta visión 2050, de un vivir bien para todos como la forma de enfrentar la inequidad y me da la sensación de que si bien no es una palabra usual en la jerga empresarial, al instalarlo el World Economic Forum, nos va a dar la oportunidad de ponerle nombre al problema. Y, a partir de eso, lo que es muy empresario, buscar una solución rápida para abordarlo.

Es un aporte en esta pasada respecto a algo que podría estar muy presente en la agenda, sobre todo en un país con una baja tasa de crecimiento. Ponerle nombre al problema para que busquemos juntos una solución colectiva y empresarial.

No solo plata

Claudio,  ¿cuáles crees que son o van a ser los riesgos globales más críticos para las empresas chilenas?

Sin duda que el cambio climático nos plantea un tremendo desafío, lo estamos viendo permanentemente. Nos damos cuenta aquí y en cualquier parte del planeta, que esto tiene otro estándar, que no conocíamos. Segundo, le atribuyo mucha importancia a la crisis de la democracia occidental. La dificultad para gobernar.Y un tercer aspecto, sin duda la inteligencia artificial, la digitalización. Al final el ser humano no está del todo preparado y en ese sentido las empresas tienen una tremenda responsabilidad. Son un buen vecino en una comunidad amplia que llamamos sociedad y por lo tanto  no se trata solo de ganar plata y  lo que pasa al lado no es problema mío. Esa mirada amplia creo que es fundamental.

Desde ese punto de vista los riesgos a los cuales hace referencia Pablo, en particular este nuevo de inequidad,  que está presente todo el rato, al final crea tensión en nuestra vida en común.  Lo que ha ocurrido a partir de la década del 80 en adelante, en el planeta, es que nuestras diferencias, en términos de inequidad, muchas veces se exacerban y no solo en países subdesarrollados, también los desarrollados .

El más crítico

Pablo, la inteligencia artificial está impactando también el talento. ¿hay un desafío ahí  también?

El más crítico que se viene para los próximos dos años, asociado tal vez a la hipertecnologización y también a la llegada a la inteligencia artificial, es el de la desinformación. El uso de la inteligencia artificial también está de alguna manera activando nuevos riesgos. Un estudio de McKinsey muestra que los próximos tres años van a cambiar significativamente las nuevas habilidades de los ejecutivos y trabajadores del futuro. Ahí lo primero que uno piensa es hay que trabajar con los equipos internos, capacitar a la gente.

Hice la reflexión ¿qué pasa con las comunidades? ¿Qué pasa con el entorno? A propósito de lo que decía Claudio de la buena vecindad. No tengo certeza que exista una política pública de Estado que esté ayudando a la transición hacia la inteligencia artificial de la sociedad completa. Entonces, claro, lo que vamos a tener son como clúster. Las empresas van a ir a buscar o desarrollar esas skills al interior, pero afuera, van a tener una brecha cada vez más brutal. Eso también es un tremendo riesgo que conecta con la inequidad.

Es una oportunidad, pero también hay un montón de derivadas, cuáles son las externalidades que va a generar en materia social y tal vez medioambiental.

Claudio, ¿están mucho más desafiadas las empresas hoy?… O al final tiene que ver con los tiempos que les tocó vivir.

Por supuesto que si miras la historia larga de la humanidad, 2.500 años, casi 3.000 años, cada generación ha tenido su propio desafío. Esto es lo que nos toca a nosotros y a los que vienen detrás. Pero me gustaría anclarme en un punto que plantea Pablo,  si hay algo que hoy está disponible es el conocimiento. Le preguntas a la inteligencia artificial y te responde. Es en el uso de la tecnología donde se juega el partido. Uno de cada dos chilenos no lee ni un libro. La otra mitad, solo uno.  Cuando no tienes capacidad de pensamiento crítico, de analítica, de reflexión frente a problemas complejos, porque ahora  son mucho más, no son lineales como antes, significa que tenemos problemas graves para adoptar esta tecnología.

A punta de regulación

Pablo, ¿cómo debe avanzar la sociedad en su conjunto, por que no es sólo responsabilidad de las empresas?

Hay como dos vías. Está sucediendo un avance a punta de regulación, en términos de sofisticar las áreas de riesgo, que creo que va a ser un activo en esta cruzada en la medida que exista musculatura para que las empresas empiecen a internalizar una mirada más preventiva.Todavía no está muy desarrollada. Estamos en una transición. Estoy pensando en la NGC 461 y lo que viene con la llegada de las  NIIF que, de alguna manera va obligar a las empresas, no solamente a responder sobre el resultado financiero lineal, sino en concordancia con estos riesgos. Y la pregunta que se hacen los inversionistas es ¿qué está haciendo tu empresa en relación a todas estas materias? Ahí hay una musculatura que no existe y que va a existir, ya sea porque la regulación la va a empujar o porque las empresas proactivamente la estén desarrollando, que es lo que yo veo que está pasando en varios de nuestros clientes y empresas con las cuales me toca interactuar.

Hay una segunda parte que no tiene ese incentivo, ya sea regulatorio o  de mercado, que en el fondo va a tener que necesitar algún tipo de ayuda o  soporte. Ahí yo creo que si debiésemos estar pensando en una gran política pública, en donde, de alguna manera, se democratice la conciencia respecto de estos temas, de estos riesgos, para que cualquier persona tome decisiones en su quehacer familiar, comunitario y quizás laboral.

Creo que no hay conciencia y me hace todo sentido lo que decía Claudio, de esta baja capacidad de análisis y de poder utilizar la información para tomar mejores decisiones. Resulta que el costo de no hacerlo, lo pagamos homogéneamente todos. A una señora que no tiene conciencia del cambio climático, le va a pegar o la inundación o la sequía, en la cuenta de la luz, del agua. La conciencia de adelantarnos en la jugada, es demasiado reducida hoy y tenemos que hacer un esfuerzo mayor por ampliarlo.

Yendo a lo que dijiste recién, Claudio, es muy grande la brecha entre las empresas grandes y las más chicas. 

Diría que sí. Las abiertas a bolsa, las empresas IPSA, con operaciones globales o internacionales, comparado con una compañía medida es muy grande. Es una tensión brutal, porque cuando nos preocupamos de la sostenibilidad, uno puede decir, oye, mi sostenibilidad es de supervivencia, tengo que pagar los sueldos, las cotizaciones y después veremos. Desde ese punto de vista, la realidad es que las problemáticas son muy complejas. Son muy distintas, además.

La cadena de valor

Pablo,  ¿Qué tiene que tener en el escritorio el CEO y el directorio este año?

Lo que se viene es la tercera derivada, que es la cadena de valor. Y eso yo creo que está súper documentado. Los que trabajamos en ESG o en sostenibilidad corporativa sabemos que ese es el mundo y que aquí tiene que estar el anclaje. Los incentivos de las grandes es empezar a proveerse de productos y servicios de medianas que también cumplan con estándares ESG. El problema es que es lento, pero claro, la regulación a nivel global avanza en esa lógica. Ahora, ¿qué tiene que tener el escritorio? De todas maneras, yo recomendaría que descarguen este Global Risk Report 2025. Está muy detallado, es un ejercicio muy fino respecto de temas que tengo que estar mirando. Por supuesto que la pregunta siempre es ¿tengo que mirarlos todos? ¿Cuál? Ahí entra lo material, lo propio de cada negocio. A algunos les va a pegar más un riesgo que a otros.

Sería bueno que tengan en el escritorio el teléfono del gerente de riesgo para llamarlo inmediatamente después de ver el informe y decirle, viejo, hay que leer esto. También un post-it que diga ¿cómo llevo esto a mis proveedores? ¿Cómo llevo esto a mi encadenamiento productivo?

Claudio Pizarro:

A mí me provoca mucho la frase «no lo vimos venir». Es una respuesta fidedigna, pero no es aceptable, porque cuando uno enfrenta problemas tan complejos, me tengo que preparar. Y como estamos en un momento de cambio, a la luz de las tres dimensiones que hablábamos, digital, democracia liberal y todo lo que es el cambio climático, tienes que prepararte. Además de este informe, debe tener literatura y filosofía, ampliar la mirada para entender que los problemas vienen justamente de lugares insospechados.