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06/06

Directorios bajo presión: experiencia ejecutiva, capital humano y riesgos emergentes marcan la agenda de las juntas en EE.UU.

La composición de los directorios se ha convertido en un punto cada vez más relevante para los inversionistas, especialmente en un contexto donde las empresas enfrentan riesgos más complejos, advierte un análisis de la firma norteamericana Glass Lewis.

Un análisis de la Glass Lewis, firma estadounidense de asesoría de voto para inversionistas,  proxy advisory firm, sobre empresas del Russell Top 200 muestra que la experiencia como alto ejecutivo sigue siendo la habilidad más buscada en los directorios estadounidenses. Sin embargo, temas como ciberseguridad, inteligencia artificial, riesgos ambientales, capital humano y geopolítica comienzan a ganar espacio en la composición de las juntas.

La composición de los directorios se ha convertido en un punto cada vez más relevante para los inversionistas, especialmente en un contexto donde las empresas enfrentan riesgos más complejos, mayor presión regulatoria y nuevas exigencias en materia ambiental, social y de gobernanza.

El análisis, publicado en, Harvard Law School Forum on Corporate Governance, se basa en información de las declaraciones de representación de 2025 de empresas del índice Russell Top 200, que examina cuáles son las habilidades y experiencias más ,presentes en las juntas examinadas.

El estudio muestra que la experiencia como alto ejecutivo sigue siendo el criterio más buscado para integrar consejos de administración en Estados Unidos. Esta preferencia responde a la necesidad de contar con directores capaces de comprender la operación, la estrategia corporativa y las necesidades de la alta administración.

También da cuenta de una evolución relevante: los directorios no solo están buscando perfiles tradicionales asociados a finanzas, auditoría o experiencia sectorial, sino también capacidades vinculadas a la gestión del capital humano, los riesgos ambientales y sociales, la ciberseguridad, las tecnologías de información y, crecientemente, áreas emergentes como la gobernanza de la inteligencia artificial.

Las habilidades más demandadas

De acuerdo con el análisis de Glass Lewis, las habilidades más comunes entre los directores del Russell Top 200 están encabezadas por la experiencia en alta dirección. Luego aparecen la gestión de capital humano, el conocimiento del sector principal en el que opera la empresa, la experiencia en finanzas, auditoría y gestión de riesgos.

Estas competencias siguen siendo consideradas centrales para el cumplimiento de las responsabilidades básicas del directorio: supervisar la gestión, orientar la estrategia empresarial y velar por una adecuada administración de los riesgos.

El informe sostiene que la presencia de directores con trayectoria ejecutiva permite aportar una mirada práctica sobre las decisiones estratégicas y operacionales de las compañías. A su vez, la experiencia financiera y de auditoría se mantiene como una capacidad clave para la supervisión de la información financiera, los controles internos y los riesgos corporativos.

La gestión del capital humano también aparece como una competencia relevante. Su presencia entre las habilidades más comunes refleja la creciente importancia que han adquirido temas como talento, cultura organizacional, sucesión ejecutiva, productividad, diversidad de equipos y retención de trabajadores en la agenda de las empresas.

Riesgos sectoriales y composición del directorio

Uno de los puntos centrales del análisis es que la composición de los directorios tiende a reflejar los principales riesgos de cada sector. Según Glass Lewis, las empresas suelen buscar consejeros que puedan fortalecer las áreas donde están más expuestas. Por eso, los sectores altamente regulados, como servicios públicos, finanzas y energía, muestran una mayor presencia de directores con experiencia legal y en políticas públicas.

Los sectores con alta intensidad de carbono, como energía, materiales y servicios públicos, presentan una mayor concentración de directores con conocimientos ambientales y sociales. Esta tendencia responde a la necesidad de que las juntas comprendan mejor los riesgos vinculados al cambio climático, la transición energética, la regulación ambiental, las comunidades y otros factores que pueden incidir directamente en la continuidad y estrategia del negocio.

El análisis también identifica que las capacidades en ciberseguridad y tecnologías de información tienen una distribución desigual entre sectores. Las empresas financieras, sanitarias y de tecnología de la información muestran una mayor concentración de directores recién nombrados con experiencia en estas materias, lo que podría estar vinculado a su mayor exposición a incidentes cibernéticos, protección de datos o riesgos asociados al uso de inteligencia artificial.

Energía y materiales aparecen con una menor proporción de directores con habilidades en ciberseguridad/TI en comparación con otras industrias. Según los datos citados por Glass Lewis, las empresas de materiales registran un 7,7% de sus directores con este tipo de experiencia, mientras que energía alcanza un 11,8%.

Las nuevas brechas del gobierno corporativo

Aunque las habilidades tradicionales siguen dominando la composición de los directorios, el informe advierte que las juntas están comenzando a incorporar perfiles vinculados a temas emergentes.

Entre los directores recién nombrados, las habilidades más comunes son similares a las del conjunto general de directores: experiencia ejecutiva, conocimiento del sector principal, ventas y mercados internacionales, gestión de capital humano y finanzas/auditoría/riesgos.

Según Glass Lewis, diez de los once sectores analizados nombraron directores con experiencia ambiental o social durante el último año. Además, nueve de los once sectores incorporaron directores con experiencia en ciberseguridad/TI y en derecho o políticas públicas.

El dato es especialmente relevante para los sectores intensivos en carbono. En energía, materiales y servicios públicos, los directores con experiencia ambiental y social representaron el 50% o más de los nuevos nombramientos.

Esta tendencia refleja que los riesgos ESG ya no se observan únicamente como materias reputacionales o de cumplimiento, sino como factores que pueden afectar la estrategia, la operación, el acceso a capital y la creación de valor de largo plazo.

A ello se suma la aparición de nuevas áreas de preocupación para los inversionistas y las empresas. Glass Lewis menciona que los directorios podrían buscar reforzar su supervisión en cuestiones como gobernanza de la inteligencia artificial, riesgo geopolítico y riesgo ambiental y social.

Directorios más diversos en habilidades

El análisis también destaca la importancia de contar con consejos de administración equilibrados, no solo en términos de experiencia tradicional, sino también en diversidad de trayectorias y capacidades.

Desde la perspectiva de los inversionistas, la renovación de los directorios y la mitigación de brechas de competencias siguen siendo prioridades. Por ello, se espera que las empresas realicen evaluaciones periódicas sobre las habilidades de sus consejeros y la forma en que estas se relacionan con sus marcos de gestión de riesgos.

En esa línea, las compañías están utilizando cada vez más herramientas como matrices de competencias, autoevaluaciones de consejeros, evaluaciones externas y procesos anuales de revisión. Estos mecanismos permiten identificar áreas que requieren mayor atención y orientar procesos de nominación, renovación y planificación de sucesión en los directorios.

La pregunta de fondo ya no es solo quién ocupa un asiento en la junta, sino qué capacidades concretas aporta para enfrentar los desafíos actuales y futuros de la empresa.

Una señal para América Latina y Chile

Aunque el análisis se concentra en empresas estadounidenses del Russell Top 200, sus conclusiones entregan señales relevantes para otros mercados, incluido Chile.

En un escenario local marcado por mayores exigencias de reporte en sostenibilidad, nuevas discusiones sobre gobierno corporativo, riesgos climáticos, ciberseguridad, transformación digital y presión por mayor transparencia, la composición de los directorios también comienza a adquirir mayor relevancia estratégica.

La tendencia observada por Glass Lewis muestra que los inversionistas están mirando cada vez más la relación entre las habilidades del directorio y los riesgos materiales de cada compañía. Esto puede ser especialmente importante para empresas chilenas de sectores expuestos a desafíos ambientales, regulatorios, sociales o tecnológicos, como energía, minería, retail, financiero, sanitario e infraestructura.

La incorporación de perfiles con experiencia ESG, tecnológica, legal, financiera y de gestión de personas no reemplaza las competencias tradicionales de gobierno corporativo, pero sí amplía el tipo de capacidades necesarias para supervisar organizaciones más complejas.