entrevista
19/06

Huella de Construcción: la plataforma que quiere medir el carbono de cada edificio en Chile

El sector representa cerca del 18% de las emisiones de carbono del país, pero hasta ahora ha sido uno de los menos monitoreados. Katherine Martínez, subgerente de Sustentabilidad Ambiental de la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, explica cómo funciona la nueva plataforma que busca cambiar eso.

Cuando pensamos en los sectores que más contribuyen al cambio climático, solemos mirar la energía o el transporte. Pero hay un actor que opera en silencio y que tiene un peso enorme en la huella de carbono nacional: la construcción.

Cada obra de infraestructura  genera emisiones, desde la fabricación de sus materiales hasta el último día de su vida útil, y sin embargo, en Chile esa huella ha sido históricamente difícil de medir. Y eso es precisamente lo que busca cambiar Huella de Construcción, una plataforma desarrollada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción, junto a EBP Chile y el Instituto de la Construcción, con cofinanciamiento de CORFO.

La herramienta estará disponible a partir de noviembre de 2026 y apunta a democratizar la medición de emisiones para toda la cadena de valor del sector: desde grandes inmobiliarias hasta pequeñas oficinas de arquitectura.

Para entender el alcance de esta iniciativa, conversamos con Katherine Martínez, subgerente de Sustentabilidad Ambiental de la CDT: «Si tú miras a tu alrededor, todo es construcción: donde estudias, donde trabajas, donde vives. El sector es habilitante para distintos sectores de la economía y, por ende, el rol que juega en esta descarbonización es tremendo», dice de entrada.

«Nuestro sector tiene importantes emisiones y es parte del proceso de adaptación al cambio climático. Con cifras cercanas al 18% de la generación nacional de emisiones de carbono, vimos la oportunidad de avanzar en este ciclo de descarbonización comenzando por fomentar la medición y el reporte de las emisiones de toda la cadena de valor de la industria», explica al detallar que el sector genera dos tipos de huella, el carbono incorporado en materiales y en todo lo que es el proceso de construcción y la operacional, que corresponde al uso de los edificios y está asociado al consumo de energía.

¿Cómo avanzar? La experta advierte que el punto de partida es, por ejemplo, la reducción de las emisiones a través de la efieincia energética. Y también, dice, desde el diseño: «especificar aquellos materiales, productos y procesos constructivos que reduzcan la huella de carbono incorporado en los edificios. Este carbono asociado al sector representa el 17,8% de las emisiones a nivel país, así que el aporte que podemos generar desde nuestro sector es bien importante».

Lo que quieren resolver

¿Cómo funcionará Huella de Construcción en la práctica?

Es una plataforma que estamos desarrollando en conjunto con EBP Chile y con el Instituto de la Construcción para poder iniciar mediciones el ciclo de vida de la construcción. En Chile tenemos escasa medición de huella y, por ende, pocos datos. Lo que queremos es sumarnos a tendencias internacionales donde se está midiendo y reportando el carbono. A nivel internacional, la huella del sector construcción es cerca del 40%; en Chile es más baja, pero creemos que también medir para tener un reporte certero.

La plataforma tiene apoyo del Estado y una gobernanza  público, privada y académica para definir en conjunto el estándar de medición y llevar eso a una herramienta simplificada. Entendemos que es un trabajo compartido: tienen que participar fabricantes de materiales, proveedores, oficinas de arquitectura e ingeniería, constructoras, inmobiliarias. Toda la cadena de valor debe ir aportando sus datos.

Desde los materiales hasta la vida útil

¿Qué abarca el ciclo de vida completo de un edificio para efectos de esta medición?

Incluye desde la fabricación de materiales, partes y piezas, y todos los componentes, hasta el proceso de construcción y el transporte asociado. Luego, todo lo que es el carbono operacional durante la vida útil del edificio. Y finalmente, qué pasa al término de esa vida útil: si se considera economía circular, si hay componentes que se pueden desmontar, reutilizar y reincorporar en otros ciclos productivos. También todo lo que es operación y mantenimiento a lo largo de la vida del edificio.
Esa es una particularidad de la industria: un largo ciclo de vida, mucho tiempo de operación, y muchos actores, empresas y distintas materialidades involucradas.

¿Puede impactar el uso de esta herramienta en los costos o la competitividad de las empresas?

Hoy en día se están abriendo muchas oportunidades en relación al financiamiento verde, alternativas de financiamiento sostenible y créditos verdes, y eso es un incentivo para que muchas compañías entren en este tema. Empresas grandes y pequeñas tienen distintas oportunidades de acceso y conectan muy bien con el usuario final, porque también hay créditos hipotecarios verdes para quienes compran o invierten en propiedades.

Lo que buscamos con Huella de Construcción es dar acceso a todas las empresas para que puedan medir, reportar y con eso facilitar su acceso a financiamiento sostenible, que vemos que está creciendo con fuerza tanto en la banca nacional como con soporte internacional a través de bonos verdes.

El proyecto parte con un piloto en La Araucanía. ¿Por qué ahí y qué esperan aprender?

Parte en La Araucanía conectado con un sistema de certificación de edificios sustentables que tiene bases de datos de alrededor de 50 edificios en esa región. Nuestra herramienta de medición parte, entonces, con datos de edificios reales de Chile.

Lo que se espera es poder conectar con el Global Building Data Initiative (GBDI), que permite que nuestros datos desde La Araucanía conecten con este ecosistema global y que a futuro podamos tener una base de datos reconocida a nivel internacional. El piloto parte ahí, donde está el instrumento CORFO que cofinancia el desarrollo, pero esperamos que sea escalable a nivel nacional. En la medida en que se vayan sumando edificios y proyectos de otras regiones, iremos construyendo una base de datos cada vez más rica.

¿Cuándo y cómo puede sumarse una empresa de Santiago o de cualquier otra región?

La herramienta va a estar lista en noviembre de este año, así que desde ese momento sí van a poder entrar distintas empresas de todo el país, de cualquier región. Sin embargo, hay algunas empresas de base en Santiago que construyeron edificios en La Araucanía y que ya están siendo parte del piloto.

¿Qué tan involucrado está el sector privado en sacar adelante esta agenda?

La Cámara de la Construcción tiene todo un trabajo de desarrollo empresarial sostenible. Cuenta con un Consejo de Desarrollo Empresarial Sostenible y distintas iniciativas para apoyar a las empresas en la transición, especialmente a través de Compromiso Pro, donde se entrega capacitación, herramientas y guía.
Pero sabemos que este trabajo es en conjunto con el sector público y la academia. La participación en mesas de trabajo y hojas de ruta sectoriales para ver en conjunto cómo alcanzamos la meta de carbono neutralidad al 2050 ha sido clave. Y una de las iniciativas próximas a lanzar es la Hoja de Ruta de Huella de Carbono del Sector Construcción, que plantea diez acciones para avanzar al año 2030 como primeros pasos en esta meta.

¿Cuál es el principal desafío para que la herramienta se adopte masivamente y no quede como una iniciativa de nicho?

El gran desafío es que sea simplificada y con una usabilidad que permita que no solo sea para expertos. Hemos visto que hoy hay muchas herramientas que son solo para expertos. Con la digitalización y la inteligencia artificial, estamos acercando las herramientas y haciéndolas más asequibles para personas no expertas que quieran tener acceso a los datos. El desafío está en generar algo fácil de usar, que no requiera mayor complejidad en el ingreso de datos ni un lenguaje muy técnico.

Esto irá acompañado también de capacitación y de incidir en el cambio cultural que se requiere para ver que la descarbonización no es algo ajeno a prácticas que muchas empresas ya implementan y que no sabían que estaban aportando en esta ruta de sostenibilidad.

¿Qué le dirías a una empresa del sector que todavía no está midiendo su impacto ambiental?

Que al medir puede empezar a identificar puntos de gestión críticos en su operación. Por ejemplo, cuando las empresas miden sus residuos, identifican qué procesos no están siendo del todo eficientes y dónde pueden mejorar. Cualquier mejora en eficiencia se traduce en reducción de costos y en mejora operativa. Estos aspectos ambientales están muy conectados con los modelos de gestión y con los resultados de negocio. La invitación es a verlo como un aspecto integral: la sostenibilidad es parte del día a día de las empresas y el mensaje es a asumirla como una estrategia de gestión.