Diálogos Sostenibles
12/06

Humberto Salinas: “La economía circular dejó de ser un discurso y hoy es una ventaja competitiva”

En conversación con Diálogos Sostenibles, el presidente de la Fundación Desafío Circular analiza los avances y dolores del sector empresarial chileno hacia modelos sostenibles. En vísperas de la segunda edición de los premios "Circular Awards 2025", llama a acelerar la transformación cultural y a entender la sostenibilidad como una decisión de negocio.

En un contexto donde las agendas ambientales y sociales dejaron de ser temas periféricos para convertirse en pilares del desarrollo, la economía circular emerge como una nueva manera de entender el progreso. Para Humberto Salinas, presidente de la Fundación Desafío Circular, el concepto ya no pertenece al terreno de los discursos o de la buena voluntad, sino al de la gestión estratégica.

«Hoy las empresas que no incorporan criterios circulares están asumiendo un riesgo de negocio. La sostenibilidad no es filantropía, es competitividad», afirma en Diálogos Sostenibles de ESGHOY.

Desde hace más de una década, Salinas impulsa la integración de la sostenibilidad en la cultura empresarial chilena. A través de la Fundación Desafío Circular, busca «acelerar la transición hacia modelos productivos regenerativos», que reduzcan residuos, optimicen recursos y promuevan la innovación.

La organización es además la creadora de los «Circular Awards», premios que reconocen las mejores prácticas empresariales en sostenibilidad. La primera versión, en 2023, marcó un hito al reunir a actores públicos, privados y académicos en torno a una idea común: demostrar que la economía circular puede ser rentable, medible y escalable.

Este año el galardón, del que ESGHOY es media partner, celebra su  segunda versión, y ya están abiertas las postulaciones con la expectativa de superar los 100 participantes. Las categorías abarcan energía, agua, ecodiseño, revalorización, impacto social y cero emisiones, reflejando la diversidad de caminos posibles hacia la circularidad.

«El propósito de estos premios, que serán entregados en noviembre, no es solo reconocer a los ganadores, sino visibilizar el aprendizaje colectivo. Cada proyecto cuenta una historia de esfuerzo, innovación y coherencia. Y eso inspira a otros a avanzar», explica Salinas.

El jurado, compuesto por exministros, académicos, líderes empresariales y representantes de la sociedad civil, evalúa los proyectos considerando su impacto medible, replicabilidad y grado de integración dentro de la estrategia corporativa.

Del discurso a la acción

Salinas recuerda que hace solo algunos años hablar de sostenibilidad dentro de las empresas era casi una rareza. Hoy, dice, la situación cambió radicalmente: «En 2025, es evidente que las compañías que no avanzan hacia la circularidad corren el riesgo de quedarse fuera del mercado. La presión de los consumidores, de los inversionistas y de la regulación está generando un cambio profundo. Las empresas están entendiendo que esto no se trata de hacer marketing verde, sino de transformar su modelo de negocio».

El avance de la agenda ESG y la Ley REP han sido, según el experto, factores clave para impulsar esa transición. Sin embargo, advierte que la velocidad del cambio aún no es suficiente: «Hay mucho entusiasmo, pero necesitamos pasar de la declaración a la ejecución. La economía circular requiere métricas, trazabilidad y compromiso de los directorios. No basta con un área de sostenibilidad; debe ser parte del ADN corporativo».

El desafío cultural

Para el experto, el gran cambio pendiente no es tecnológico, sino cultural.  «La economía circular no se trata solo de reciclar o reducir. Es un cambio de mentalidad que debe involucrar a toda la empresa: desde el directorio hasta los equipos operativos. Cuando eso ocurre, las decisiones cambian. Se compra distinto, se diseña distinto y se comunica distinto».

Insiste en la necesidad de formar líderes sostenibles dentro de las organizaciones. No basta con un gerente de sustentabilidad entusiasta, plantea, «el compromiso debe venir desde arriba. Cuando el gerente general entiende que la sostenibilidad mejora el margen operativo, el acceso a financiamiento y la reputación, todo se acelera».

El ejecutivo también llama al sector público a modernizar las políticas e incentivos que aún frenan la innovación circular. «Chile necesita marcos regulatorios más ágiles y colaborativos. Las empresas quieren hacer más, pero muchas veces las normas no acompañan el ritmo de la innovación», advierte.

En esta entrevista, Salinas vaticina que la economía circular representa una oportunidad para reposicionar a Chile como «referente en sostenibilidad e innovación regional». Hay talento, recursos naturales y una generación joven que demanda coherencia, dice. «Si logramos articular eso con visión de largo plazo, la economía circular puede ser un motor de desarrollo para todo el país», sentencia.