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16/10

Chilenos confían en la IA para aumentar productividad, pero temen fraudes y pérdida de empleos

Un estudio de WOM y Cadem muestra que siete de cada diez personas en Chile ya ha usado alguna herramienta de inteligencia artificial. Aunque persisten miedos por su uso malicioso o la pérdida de puestos de trabajo, la mayoría cree que aumentará la productividad y la eficiencia en el trabajo.

La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa de futuro. Desde asistentes de voz hasta plataformas de recomendación, su uso se ha extendido en hogares y oficinas.  Así lo confirma el estudio «IA ciudadana: ¿qué sabemos y cuánto la usamos?», realizado por WOM y Cadem, que analizó las percepciones, hábitos y nivel de conocimiento de los chilenos sobre esta tecnología.

El sondeo, aplicado a 700 personas en todo el país, reveló que el 49% se considera medianamente informado sobre la IA, mientras que solo un 14% se siente experto o muy informado. Sin embargo, la disposición a aprender es alta: el 73% de los encuestados está dispuesto a capacitarse en herramientas relacionadas con la inteligencia artificial, cifra que sube a 81% entre los mayores de 60 años.

El 63% cree que la IA ayudará a ser más productivo en el trabajo, una percepción especialmente fuerte entre los jóvenes de 18 a 29 años (71%). El 48% anticipa que tendrá un impacto significativo en su vida cotidiana en los próximos cinco años y esa expectativa se eleva a 58% en los jóvenes y 56% en los segmentos socioeconómicos altos (C1 y C2). «Observamos que la utilización de la IA está siendo cada vez más transversal.

El desafío, ahora, parece estar en cómo aprovechar su potencial sin perder de vista la ética, la privacidad y la equidad digital.

«Si bien pueden existir brechas entre generaciones, la actitud frente a esta herramienta es positiva. El concepto se asocia principalmente a tecnología, innovación y futuro, relegando el sentimiento de riesgo a posiciones secundarias», explicó María Portillo, gerente de Gestión y Gobierno de Datos de WOM Chile.

Entre los usos más aceptados figuran las cámaras de seguridad con reconocimiento facial (77%)recomendación de contenido (74%) y la categorización automática de correos electrónicos (73%). También, el pronóstico del tiempo y la detección de desastres naturales (65%), la publicidad (63%) y las recomendaciones de productos basadas en compras anteriores (58%).

Persisten los miedos

Los temores, eso sí, siguen presentes: el 75% cree que la tecnología puede ser utilizada para fraudes o ciberataques, 81% si se trata de adultos mayores. Otros riesgos mencionados fueron la pérdida de privacidad (58%) y de empleos (58%).

En contraste, las principales ventajas se asocian a eficiencia: el 75% cree que  aumentará la rapidez en los procesos, el 73% que facilitará tareas repetitivas, y el 65% que impulsará la innovación. Para el 61%, además, permitirá reducir costos a empresas y consumidores.

«La inteligencia artificial tendrá un impacto significativo en distintas industrias, siendo las telecomunicaciones una de las más mencionadas. En WOM estamos explorando soluciones que mejoren la experiencia de nuestros clientes y fomentando el desarrollo de habilidades digitales entre nuestros colaboradores», añadió Portillo.

Hábitos y frecuencia

El estudio revela que 7 de cada 10 chilenos ha utilizado IA alguna vez, especialmente los jóvenes (90%) y los segmentos socioeconómicos altos (77%). Incluso entre los mayores de 60 años, el 47% reconoce haberla usado. El motivo principal de uso es la ayuda en tareas específicas (22%), seguido por la búsqueda de información en la web (17%). Entre los jóvenes, la primera razón alcanza 47%, mientras que en los mayores predomina la búsqueda de información.

En cuanto a las herramientas más usadas, ChatGPT lidera con un 50% de uso, seguido de Gemini (33%) y Siri/Alexa (25%). Además, el 48% de los usuarios utiliza alguna aplicación de IA al menos una vez por semana, y el 76% accede desde un smartphone.

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