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20/05

IA para la sostenibilidad: el costo estratégico de seguir gestionando ESG en Excel

Mientras las empresas avanzan en inteligencia artificial en áreas clave, la sostenibilidad sigue operando con herramientas obsoletas. El impacto no es solo operativo, sino estratégico y financiero.

La inteligencia artificial en sostenibilidad ya no es una promesa futura, sino una herramienta disponible que está redefiniendo la forma en que las empresas gestionan sus datos ESG. Sin embargo, en muchas organizaciones, estos procesos siguen dependiendo de planillas Excel y sistemas manuales, generando ineficiencias, costos ocultos y pérdida de competitividad.

¿Qué permite hoy la inteligencia artificial en sostenibilidad?

La inteligencia artificial en sostenibilidad permite automatizar la recopilación, trazabilidad y análisis de datos ESG en tiempo real. Su adopción puede reducir tiempos de reporte, mejorar la calidad de la información y fortalecer decisiones vinculadas a cumplimiento, financiamiento y competitividad empresarial

Hay una conversación que los directorios chilenos aún no están teniendo con suficiente claridad: mientras los CEOs adoptan inteligencia artificial para finanzas, operaciones, marketing y logística, el área de sostenibilidad sigue midiendo la huella de carbono de la empresa en Excel. Literalmente. Con fórmulas manuales, archivos que se envían por correo entre áreas, datos que llegan con meses de retraso y consultores que cobran fortunas por hacer lo que hoy una plataforma de IA puede hacer en minutos y con las mejores metodologías que puedan imaginar.

Esto no es un problema tecnológico. Es un problema de decisión directiva. Y tiene un costo que pocos están calculando y vaya que cuenta si lo juntamos todo y lo pasamos a acciones sustentables que permitan mejorar el aporte a los indicadores corporativos que si miran los Stakeholders.

El Diagnóstico que Nadie Quiere Escuchar

En la mayoría de las empresas chilenas medianas y grandes, el equipo de sostenibilidad dedica entre el 60% y el 80% de su tiempo a recopilar datos. Le escriben a operaciones para que les manden el consumo eléctrico del mes. Le piden al área de compras la lista de proveedores con sus fichas ambientales. Consolidan facturas de combustible de cinco flotas distintas. Calculan el Scope1 y Scope2 con factores de emisión que actualizan una vez al año porque actualizarlos más seguido tomaría demasiado tiempo.

El resultado es predecible: cuando el directorio necesita un dato de sostenibilidad, tarda semanas en llegar. Cuando hay que reportar a la CMF bajo la Norma o responder el cuestionario ESG de un cliente europeo, el equipo entra en modo crisis y corremos en círculos. Y cuando hay que tomar decisiones estratégicas sobre dónde reducir emisiones para acceder a financiamiento más barato, no hay datos suficientemente granulares para orientar esa decisión. Poco conversa con algo y lo que conversa tiene una lentitud en la comunicación que nos remota a usar hoy 3G en nuestro smartphone.

«El área más estratégica para el acceso a capital en los próximos diez años opera con las herramientas más obsoletas de la empresa.»

El impacto de la Inteligencia Artificial en sostenibilidad

Lo que la IA Hace Hoy. No en el Futuro, Hoy

Las plataformas de gestión ESG con inteligencia artificial ya no son prototipos ni proyectos piloto. Herramientas como Watershed, Sweep, Persefoni o Greenly se conectan directamente al ERP de la empresa, a los sistemas de facturación, a las bases de datos de proveedores y a los medidores de consumo energético. Calculan emisiones en tiempo real. Identifican automáticamente qué proveedor de tu cadena tiene la huella más alta. Te dicen cuánto bajaría tu Scope 3 si cambias de socio logístico. Generan el reporte para la CMF, para el CSRD europeo o para el CDP con un clic, con datos auditables y trazables.

El impacto operacional es directo: empresas que han implementado estas plataformas reportan una reducción de hasta un 65% en el tiempo dedicado a recopilación de datos ESG, según estudios de Deloitte y McKinsey del año 2025. Lo que antes requería un equipo de tres profesionales especializados trabajando durante semanas, hoy lo gestiona un analista junior en días, con mejor calidad de dato y mayor frecuencia de actualización, MUCHO MAS BARATO!.

El Argumento que Cambia la Conversación en el Directorio

Aquí está el punto que más incomoda y más importa: la IA en sostenibilidad no solo reduce el costo del compliance. Democratiza la capacidad analítica. Un profesional con formación básica en sostenibilidad, equipado con las herramientas correctas, puede producir hoy la misma calidad de análisis que antes requería un consultor senior con quince años de experiencia. La curva de aprendizaje se aplana. La dependencia de talento escaso y caro se reduce. El área puede escalar sin escalar su dotación de la misma forma.

Esto tiene implicancias directas para la rentabilidad. Si tu empresa gasta hoy 120 millones de pesos anuales en el equipo y las consultorías externas que sostienen tu proceso de medición y reporte ESG, una plataforma automatizada puede reducir ese costo entre un 40% y un 60%, mientras mejora la frecuencia y la calidad del dato. Lo que se libera no es solo presupuesto, es tiempo de profesionales que pueden pasar de contar emisiones a reducirlas.

«La IA no reemplaza al equipo de sostenibilidad. Le devuelve el tiempo para hacer lo que realmente importa: estrategia, no administración.»

IA y sostenibilidad: de la percepción a la adopción

El Costo Real de No Subirse

Cuando un directivo dice «vamos a esperar para ver cómo evoluciona esto», está tomando una decisión. Solo que no la está nombrando como tal. Porque mientras espera, está pagando el costo de oportunidad de tener datos malos o tardíos cuando los necesita. Está perdiendo competitividad en licitaciones donde los clientes piden reportes ESG auditados con cada propuesta. Está accediendo a crédito a tasas estándar cuando podría calificar para instrumentos financieros sostenibles con tasas significativamente menores ; en Chile, la diferencia puede llegar a 80 puntos base según datos del mercado de bonos verdes de 2025.

Y está algo más concreto todavía: el talento joven no quiere trabajar en el área de sostenibilidad si esa área opera como una bodega de datos. Los profesionales más capaces migran hacia empresas donde las herramientas están a la altura de los desafíos. El costo de rotación en áreas de sostenibilidad en empresas sin tecnología adecuada es un costo invisible que nadie está calculando en su análisis de inversión.

La Unión Europea ya exige, a través de la CSRD, que las empresas grandes reporten el impacto ambiental de toda su cadena de suministro (incluyendo sus proveedores en Chile). Eso significa que si tu empresa es proveedor de una multinacional europea, en los próximos dos años vas a tener que entregar datos ESG auditables o vas a dejar de ser proveedor elegible. No es una amenaza hipotética. Es un cambio regulatorio en marcha.

La Decisión que le Corresponde al Directorio

Ningún directorio aceptaría que el área financiera opere sin un ERP. Ningún directorio aceptaría que el área comercial no tenga CRM. Pero la mayoría acepta, sin cuestionarlo, que el área de sostenibilidad; la que hoy determina el acceso a capital, la elegibilidad en licitaciones y la licencia social para operar, trabaje con planillas Excel y procesos manuales.

La adopción de IA en sostenibilidad no es una apuesta por la tecnología de punta. Es una decisión de gestión básica: queremos que las decisiones estratégicas de esta empresa se basen en datos de calidad, disponibles en tiempo real, producidos eficientemente. Eso ya está disponible. Ya tiene precio de mercado. Ya hay empresas chilenas que lo están haciendo.
La pregunta no es si eventualmente vas a necesitar esto. La pregunta es cuánto te va a costar haberlo postergado.