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17/05

Igualdad salarial en Chile: Qué dice la ley, cuál es la brecha y qué deben hacer las empresas

El primer informe mensual Foco Legal, elaborado por ChileMujeres, profundiza en el estado de la igualdad salarial y qué medidas deben adoptar las empresas para avanzar. ¿Conclusión? Las cifras y percepciones revelan que las leyes no bastan sin voluntad corporativa y compromiso institucional.

La igualdad salarial en Chile continúa siendo un desafío pendiente. A pesar de los avances legislativos y sociales, la brecha de ingresos entre hombres y mujeres persiste, afectando directamente la equidad laboral y el desarrollo sostenible del país.

El informe Foco Legal, una iniciativa de ChileMujeres, Buk y La Araucana, con el apoyo legal de Alessandri Abogados, entrega una mirada profunda sobre la situación actual, la normativa vigente y las acciones concretas que las empresas pueden (y deben) tomar para abordar esta deuda histórica.

¿Qué es la igualdad salarial y qué dice la ley en Chile?

La igualdad de remuneraciones por un trabajo de igual valor está consagrada en el Código del Trabajo chileno desde 2009, a través de la Ley N° 20.348. Sin embargo, su origen se remonta mucho más atrás: el principio fue reconocido internacionalmente en el Tratado de Versalles en 1919, y posteriormente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y el Convenio N°100 de la OIT (1951), todos ratificados por Chile.

Actualmente, el artículo 62 bis del Código del Trabajo establece que los empleadores deben cumplir con el principio de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres que presten un mismo trabajo, aclarando que solo las diferencias objetivas —como la productividad, experiencia o responsabilidad— justifican variaciones salariales.

A esto se suma el artículo 2°, que prohíbe cualquier tipo de discriminación laboral por género, edad, estado civil, maternidad, entre otros criterios, tanto en el ambiente laboral como en las ofertas de empleo.

La realidad en Chile: cifras que preocupan
  • Según la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2023 (ESI), la brecha de ingreso entre hombres y mujeres alcanza un 23,3%.
  • Para cargos de alta calificación, la brecha se dispara a 30,1%, evidenciando una mayor desigualdad a medida que aumentan las responsabilidades y habilidades exigidas.
  • En puestos ejecutivos, la diferencia es del 8,6%, mientras que en niveles administrativos y medios alcanza el 9,3%.
  • La presencia de hijos menores de tres años en el hogar agudiza la brecha: las mujeres con hijos tienen un 26% menos de ingresos que los hombres en la misma situación.
  • El trabajo informal y las jornadas parciales también profundizan la desigualdad: el 29,2% de las mujeres ocupadas están en la informalidad, y el 31,5% trabaja a tiempo parcial.

Aún más preocupante es la percepción de la desigualdad: mientras el 64% de los hombres cree que no hay diferencia salarial por género, solo el 38% de las mujeres comparte esa visión.

¿Cómo se puede reducir la brecha?

El informe sugiere una buena práctica clave: medir la brecha de ingresos dentro de la organización. Herramientas como el Instrumento de Equidad Salarial desarrollado por ChileMujeres y FK Economics permiten a las empresas obtener un diagnóstico objetivo y tomar decisiones informadas, dice el documento.

Gestionar la igualdad salarial no solo es una exigencia legal, sino también un componente esencial del pilar “S” de ESG (Environmental, Social and Governance). Promover la equidad de género en los espacios laborales impacta directamente en la retención de talento, la productividad, la reputación corporativa y el acceso a financiamiento sustentable, advierte Foco Legal.

Aquí puedes leer el documento