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10/06

Informe de la CMF alerta sobre los riesgos del cambio climático en la banca

El sistema financiero chileno no es inmune a los desafíos que plantea la crisis global. Un informe de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) dice que se ve expuesto al no pago de acreedores, caída de precios de los colaterales de los deudores, menor volumen del crédito y una menor actividad económica y dinamismo.

El cambio climático representa un riesgo relevante a nivel global, tanto en términos económicos como sociales. Según el asesor del Banco Mundial Stéphane Hallegatte, el impacto de los desastres naturales extremos equivale a la pérdida de US$ 520.000 millones en consumo anual, y cada año empuja a unos 26 millones de personas a la pobreza.

El documento de trabajo «Exposición de la Banca en Chile a los Riesgos Financieros relacionados al Clima: Riesgos Físicos y de Transición» elaborado por Luis Gonzales, economista senior del Departamento de Análisis Económico Gerencia de Estudios Económicos División de Política Monetaria del Banco Central y Cristian Rojas, analista financiero de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), advierte que no actuar en mitigación y adaptación, podría llevar a otros 100 millones de personas a la pobreza para 2030. Y 143 millones de habitantes, de tres regiones en desarrollo, podrían convertirse en migrantes climáticos para 2050, forzados a buscar sitios menos vulnerables para vivir.

¿Cómo afectaría a la banca? «Aumento de no pago por parte de acreedores; disminución en los precios de los colaterales de los deudores, afectando el volumen del crédito y la capacidad de recuperar por parte del banco, y una menor actividad económica y dinamismo del crédito», dicen los autores.

A nivel sistémico, el informe revela que un 27% de la cartera bancaria chilena está expuesta a algún tipo de riesgo climático, ya sea físico o de transición. De este total, un 7% enfrenta niveles considerados altos. Dicen eso sí que la exposición varía significativamente entre instituciones, lo que refleja una disparidad en la capacidad de los bancos para gestionar estas desaparecidas.

Físicos y transicición

El análisis de la CMF señala que la mayoría de las empresas están expuestas a riesgos físicos o de transición, pero no a ambos de manera simultánea. Lo que podría subestimar la probabilidad de incumplimiento si los riesgos se materializan en conjunto.

De acuerdo a la literatura, los primeros se asocian a un evento de cambio climático en un momento determinado y dependen también de la cobertura de seguros. En la medida que sean más globales, «serán menos diversificables y más caros», señalan.

El segundo, llamado de “transición”, corresponde al proceso de ajuste hacia una economía no intensiva en carbón, vía  avances tecnológicos disruptivos y políticas gubernamentales restrictivas que afectan directamente a los proveedores.

Gonzales y Rojas sostienen que, de acuerdo a diversos autores, «una adaptación súbita a estándares de emisión muy estrictos podría llegar a ser perjudicial para las economías, pues podría imponer costos de ajuste al capital y relocalización de activos». Citan a la economista de la División de Análisis Económico Estructural del Banco de Inglaterra, Sandra Batten, que señala que los riesgos son de oferta y demanda. «Un canal directo de efectos es mediante un shock de oferta a la producción. Un segundo canal seria mediante el costo alternativo de uso de recursos para efectos de adaptar la economía a una menos contaminante. Finalmente existe también un llamado costo de transformación de capital, que no es menor en países en vías de desarrollo», sostiene el documento.

Pérdidas de PIB

¿En cuánto puede afectar la economía global al cambio climático? Según el informe con información de producción de 165 países, habría distintos niveles, dependiendo de temperatura que se alcance. En caso de lograr la meta del 1,5°C de aumento promedio, el impacto negativo oscilaría entre 10% a 20% del PIB a 2099. Otros estudios señalan que para un total de 174 países, si la temperatura aumenta a una tasa de 0,04°C por año, podría afectar al 7% del PIB per cápita al 2100.

Los autores mencionan también el estudio de Magdalena Cortina y Carlos Madeira, “Exposiciones a riesgos físicos del cambio climático en Chile”, documento de trabajo Banco Central, que advierte que la exposición al riesgo para el valor de todos los inmuebles a nivel nacional es de 39%, y de 51% para las macrozonas Centro y Norte; y 36% para la Metropolitana y Sur, respectivamente.

Por emisiones

En términos generales la banca tiene financiamiento vigente en el 56% de las firmas que emiten CO2, lo que equivale  al 75% de las emisiones, dice el documento y acota que  «en algún grado, en al menos 47 de los 63 millones de toneladas de emisión de CO2 de forma directa».

Actualmente, el impuesto al carbono en Chile es de US$ 5 por tonelada de CO2, pero el informe analiza un escenario donde podría aumentar a  US$ 75, el nivel recomendado a nivel global por el FMI, lo cual podría tener un impacto significativo en el sistema financiero.

En este contexto, un 20% de la cartera comercial está expuesta a empresas emisoras de CO2, de las cuales un 4,9% enfrenta un riesgo significativo. Esto porque el aumento del impuesto podría superar el 10% de sus ventas anuales o representar una fracción importante de la deuda bancaria, generando presión económica para estas empresas y, en consecuencia, para los bancos que las financian.