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18/04

Infraestructura global entra en nueva fase: gobernanza y capital definen la ventaja competitiva

Informe de PwC plantea que las organizaciones enfrentan un cambio estructural: proyectos que antes se desarrollaban de manera secuencial ahora avanzan en paralelo e interdependientes. Y el éxito dependerá de la capacidad de coordinar capital, cadenas de suministro y una gobernanza ágil, sin perder disciplina en costos ni resiliencia operativa.

Un nuevo ciclo de inversión en infraestructura está tomando forma a nivel global, impulsado por la expansión de centros de datos asociados a Inteligencia Artificial, el reshoring de manufactura crítica y el despliegue de energía limpia.

Un análisis de PwC advierte que este proceso moviliza billones de dólares y podría definir la próxima etapa de crecimiento económico. ¿El desafío? La capacidad de ejecución.

Lo que plantea es que las compañías enfrentan un cambio estructural: proyectos que antes se desarrollaban de manera secuencial ahora avanzan en paralelo e interdependientes. Energía, redes eléctricas, manufactura y capacidad digital se expanden simultáneamente, muchas veces a escala de megaproyectos, tensionando capacidades operativas que no fueron diseñadas para este nivel de complejidad.

El cambio es conceptual y operativo: ya no se trata de administrar proyectos aislados, sino de gestionar sistemas completos de inversión y ejecución. Bajo este modelo, la disciplina en la ejecución se transforma en una fuente directa de ventaja competitiva. Esto implica conectar estrategia, gobernanza, fuerza laboral, cadenas de suministro y ejecución mediante datos en tiempo real y herramientas de pronóstico basadas en inteligencia artificial.

Sostenibilidad como eje de decisión

Uno de los cambios más relevantes identificados por PwC es la creciente centralidad de la sostenibilidad en la toma de decisiones de inversión en infraestructura. El reporte señala que las organizaciones más avanzadas ya no incorporan criterios ESG como un elemento adicional, sino como un componente integrado en la evaluación de proyectos.

Según el análisis, esto permite reducir volatilidad y fortalece la confianza de inversionistas. El desafío mayor es la asignación eficiente del capital y algunas organizaciones están migrando desde modelos fragmentados, con decisiones aisladas por áreas, hacia sistemas de gestión de portafolio en tiempo real que alinean estrategia y ejecución.

El informe propone un modelo de madurez que permite a las empresas evaluar su nivel de desarrollo en planificación de infraestructura.

Gobernanza: el factor diferenciador

También destaca el rol de la gobernanza como un elemento crítico en la ejecución de proyectos, especialmente en contextos donde la sostenibilidad es un objetivo central. PwC plantea que las organizaciones que logran avanzar con éxito en iniciativas sostenibles tienden a sobresalir en sus estructuras de gobernanza, mayor capacidad de coordinación, control de riesgos y alineamiento entre objetivos estratégicos y operacionales.

El reporte concluye que el éxito en este nuevo ciclo de infraestructura dependerá de la capacidad de las organizaciones para coordinar capital, cadenas de suministro y gobernanza de manera ágil, sin perder disciplina en costos ni resiliencia operativa.