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06/06

Inteligencia Artificial y sostenibilidad: alta adopción en Latinoamérica, pero con brechas en gobernanza y uso estratégico

La inteligencia artificial en sostenibilidad corporativa avanza rápidamente en América Latina, pero aún con importantes brechas. Así lo evidencia la primera encuesta regional elaborada por el think tank susTECHnability, que recopiló la visión de 510 profesionales de más de 10 países y revela una adopción masiva de estas tecnologías, aunque con bajo desarrollo estratégico, debilidades en gobernanza y desafíos estructurales que podrían limitar su impacto.

La inteligencia artificial en sostenibilidad corporativa ya es una realidad en América Latina, con un 88,2% de los profesionales utilizándola en su trabajo. Sin embargo, su uso sigue concentrado en tareas operativas, mientras persisten brechas en gobernanza, capacitación y aplicación estratégica.

Una adopción acelerada, pero aún superficial

El estudio «Sostenibilidad corporativa en la era de la Inteligencia Artificial» ofrece una radiografía inédita del estado de la IA en el mundo ESG en la región. El 88,2% de los profesionales ya utiliza inteligencia artificial en su trabajo, lo que confirma que la barrera de entrada tecnológica ha sido superada.

¿Lo relevante?  Solo uno de cada cuatro profesionales utiliza IA para tareas complejas, lo que refleja que el uso sigue siendo principalmente intermedio y operativo. De hecho, el informe concluye que la IA en sostenibilidad se encuentra en una fase de «asistencia inteligente», donde predomina el uso para redacción, búsqueda de información y análisis documental, más que para medición de impacto o toma de decisiones estratégicas.

¿Cómo deben avanzar las empresas?

La eficiencia como principal motor

El principal beneficio identificado por los profesionales es claro: el ahorro de tiempo y la eficiencia, mencionado por el 81,2% de los encuestados. A esto se suman mejoras en la calidad de reportes (55,3%) y el acceso a nuevas fuentes de información (50,2%), lo que posiciona a la IA como un apoyo relevante en tareas cognitivas y de gestión de datos.

A nivel organizacional, la expectativa es similar: el 76,1% anticipa mejoras en el procesamiento de datos ESG, junto con avances en control de indicadores y cumplimiento normativo.

El estudio advierte que el uso actual sigue centrado en lo operativo, dejando en segundo plano aplicaciones estratégicas como la identificación de riesgos ESG o la trazabilidad en la cadena de valor. Un informe de Gallup, publicado en ESGHOY, revela también que la IA no logra impulsar la productividad.

Brechas en formación: una adopción impulsada por el individuo

El 43,1% de los profesionales ha aprendido IA de manera autodidacta, mientras que el 32,5% no ha recibido ninguna capacitación formal. Solo el 24,3% de las empresas invierte activamente en formación.

Esto genera una brecha entre el conocimiento técnico y la capacidad de aplicación, reflejada en un nivel de preparación promedio de 3,47 sobre 5, lo que evidencia dificultades para traducir el potencial de la IA en soluciones concretas.

Además, el estudio identifica diferencias relevantes:

  • Menor acceso a capacitación en mujeres.
  • Mayor dominio técnico en perfiles junior.
  • Menor conocimiento en cargos directivos

Este último punto plantea un riesgo de «desconexión de liderazgo», donde quienes toman decisiones estratégicas tienen menor comprensión de las herramientas tecnológicas.

Un reportaje de ESGHOY analizó el auge de los modelos que se alimentan de sí mismos, la gobernanza y el pensamiento crítico aparecen como el principal «anclaje» para evitar que las decisiones corporativas pierdan contacto con la realidad.

Un rol que se transforma, pero no desaparece

Lejos de percibirse como una amenaza directa, la IA es vista como una herramienta que potencia capacidades más que reemplazarlas. Solo el 4,3% de los profesionales teme un reemplazo total, mientras que el 50,2% considera que su rol es insustituible.

En cambio, el sector anticipa una transformación hacia un perfil híbrido, donde la automatización de tareas operativas (80,8%) convivirá con nuevas competencias digitales (59,2%) y una mayor capacidad analítica (53,7%).

Concluye que la IA permitirá liberar tiempo para actividades de mayor valor, como la estrategia, la relación con stakeholders y la gobernanza ética.

Gobernanza: el gran rezago de la región

A pesar del alto nivel de adopción, el estudio identifica una brecha crítica en gobernanza. Solo el 22% de las organizaciones cuenta con políticas formales de IA responsable, mientras que el 48,2% opera sin ningún marco regulatorio interno. Esta situación es especialmente relevante considerando que casi el 99% de los profesionales ya utiliza estas herramientas en su trabajo diario.

¿Resultado? Una región que avanza «a dos velocidades». Alta intención de adopción (48,6% con planes en 12 meses) y baja estructuración de gobernanza.

A nivel país, el informe muestra contrastes:

  • Colombia lidera en equilibrio entre políticas y adopción.
  • Argentina destaca en intención, pero con baja formalización.
  • Chile prioriza regulación por sobre velocidad

El «triángulo crítico» que frena la adopción

El avance de la IA en sostenibilidad enfrenta tres barreras principales:

  • Costos (50,2%).
  • Falta de conocimiento (41,2%).
  • Riesgo reputacional (34,5%).

A esto se suman preocupaciones éticas relevantes, donde destacan la gobernanza de datos, los riesgo de greenwashing y los sesgos algorítmicos.

Conclusión: alta adopción, bajo desarrollo estratégico

El diagnóstico es claro: la inteligencia artificial ya forma parte del trabajo en sostenibilidad en América Latina, pero su impacto aún es limitado.

Y plantea cinco prioridades para el sector:

  • Implementar políticas de IA responsable.
  • Invertir en capacitación.
    Democratizar el acceso a herramientas.
  • Integrar sostenibilidad y tecnología.
  • Medir el impacto de la IA en los indicadores ESG.
  • Metadescripción.