Diálogos Sostenibles
10/06

Inversión de impacto: El auge de la banca consciente en el uso del dinero en Latinoamérica

En Diálogos Sostenibles, el CEO de la Banca Etica Latinoamericana, Rodrigo Bustos, revela cómo se ha canalizado el financiamiento en proyectos sostenibles, demostrando que rentabilidad e impacto pueden y deben coexistir. "La tesis que hay detrás es que tenemos que ser conscientes en el uso del dinero y que, finalmente, ese uso modela o moldea sociedades, ecosistemas, los entornos donde vivimos", afirma.

La inversión de impacto, un concepto nacido en Europa en los años 70, ha tomado fuerza en Latinoamérica. En la última edición de «Diálogos Sostenibles», Rodrigo Bustos, CEO de Belat (Banca Ética de Latinoamérica), explica la visión detrás de este movimiento que busca la trazabilidad y la conciencia en el uso del dinero.

Bustos cuenta que la idea surgió de movimientos globales donde los inversionistas se dieron cuenta de que sus fondos, aunque inactivos en sus cuentas, estaban siendo utilizados por la banca tradicional para financiar actividades contrarias a sus valores, como la carrera armamentista.

«La tesis que hay detrás es que nosotros tenemos que ser conscientes en el uso del dinero y que, finalmente, ese uso del dinero modela o moldea las sociedades, los ecosistemas, los entornos donde vivimos», afirma el experto.

A diferencia de la trazabilidad completa que existe hoy para un producto físico (como un arándano de exportación), «esto  no existe en la banca tradicional respecto a cómo se invierte el dinero del cliente». Belat, que tiene presencia en Chile, Uruguay, Argentina y Brasil, busca llenar ese vacío.

Rentabilidad que Genera Cambio

Desde su inicio legal en 2017 y el primer crédito otorgado en 2018, Belat ha cursado más de 1.400 operaciones de crédito, acumulando cerca de US$160 millones  en financiamiento.

El CEO enfatiza que financiar el impacto no es una utopía ni implica sacrificar ganancias. La rentabilidad para los inversionistas que proveen los fondos se mantiene a nivel de mercado.

  • Rentabilidad: El retorno para los inversionistas se sitúa hoy entre el 9% y 10% en fondo Sigma Doble Impacto, sin sacrificar impacto.
  • Modelo de Financiamiento: Belat tiene una plataforma de financiamiento colectivo y un fondo de inversión. Y además,  cuenta con un fondo de capital respaldado por inversionistas de 22 países en los cinco continentes.
  • Etapa de Empresa: La banca ética se enfoca en empresas que ya son sostenibles financieramente, superando las etapas de Capital Ángel o Venture Capital, para otorgarles crédito de calidad.
Tres Pilares del Impacto y la Distinción del Mercado

Belat declara explícitamente los tres sectores que financia, permitiendo a sus inversionistas decidir dónde se dirige su capital, lo que contrasta con la banca tradicional:

  1. Educación y Cultura.

  2. Naturaleza y Medioambiente.

  3. Desarrollo y Inclusión Social.

Respecto a la creciente tendencia de la banca tradicional hacia los «bonos verdes» o «créditos verdes», Bustos señala que la diferencia fundamental está en que «nosotros lo que decimos es, finalmente, acá lo que estamos provocando es que solamente vamos a financiar aquellas empresas que hacen impacto positivo o que están en un proceso de impacto positivo, y que en su desarrollo cumple con lo que propuso en un inicio«.

El proceso de evaluación de impacto de Belat es riguroso. Más allá de la salud financiera, analizan la gobernanza, la cadena de suministro, la relación con la comunidad y las prácticas medioambientales. Un ejemplo claro fue el rechazo a financiar una empresa de ganadería regenerativa que, aunque sólida, utilizaba anabólicos prohibidos en otros países de la región.

Desafíos y Futuro

A jucio de Bustos hay dos grandes desafíos para la industria:

  • Difusión: Aumentar el conocimiento y la red de la banca ética entre las empresas e inversionistas.

  • Fondeo de Operaciones: La demanda de créditos de impacto está creciendo más rápido que la llegada de inversionistas. El fondo de inversión de Belat, que partió con un patrimonio de 1.000 millones, ya alcanza casi 9.000 millones en solo dos años.

En cuanto al marco regulatorio, Belat apuesta por estándares altos y por consolidarse como plataforma de financiamiento colectivo.