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26/07

Inversionistas: Guía para navegar en el cambio climático

Las empresas se enfrentan a peligros relacionados con fenómenos meteorológicos extremos y cambios graduales de largo plazo, que tienen el potencial de dañar sus activos. Con esa visión la empresa de servicios financieros estadounidense Morningstar, lanzó el documento Managing Risks for a Changing Climate, para ayudar a las compañías a combatir los riesgos.

La compañía global de servicios financieros, con sede en Chicago,  Morningstar, lanzó al mercado una “guía de riesgos” para que inversionistas institucionales naveguen en la crisis de cambio climático.

Esto, en el contexto de las nuevas regulaciones y la cantidad de informes obligatorios sobre riesgos relacionados con el clima, emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y planes detallados para alcanzar cero emisiones netas para 2050 en carteras de préstamos e inversiones.

“La creciente materialidad de las cargas financieras relacionadas con el clima ha llevado a gobiernos y organismos reguladores a promulgar leyes que obligan a las empresas a emplear mecanismos de seguimiento, medición y divulgación que tengan en cuenta diferentes métricas, estrategias y riesgos ambientales”, señala la introducción del informe.

Para gestionar eficazmente el riesgo climático, Mornigstar advierte que es clave el liderazgo al interior de la empresa. “Las evaluaciones deben integrarse en todas las consideraciones de riesgo financiero, como el crediticio, liquidez y el operativo. Los mecanismos de rendición de cuentas, como vincular el pago de los ejecutivos al desempeño climático o las reuniones periódicas, son buenas prácticas de gobierno que mantendrán a las empresas alertas”, sentencia.

¿Qué inversiones son vulnerables a sanciones relacionadas con el clima o a que sus activos queden paralizados?  Según Morningstar no existe una fórmula simple para evaluarlo, pero el uso de modelos prospectivos y análisis de escenarios puede ayudar a obtener una idea más detallada”. En la guía Managing Risks for a Changing Climate, Morningstar detalla los riesgos y las acciones a tomar y aquí revelamos algunas.

Riesgo Uno: Climático Físico

Las empresas se enfrentan a peligros relacionados con fenómenos meteorológicos extremos, así como a cambios graduales a largo plazo que tienen el potencial de dañar los activos, aumentar los costos de reparación y obstaculizar la productividad.  “Un impacto obvio es el daño a la propiedad de la empresa y el riesgo climático físico que conlleva un activo tiene un impacto directo en el precio de sus primas de seguro”, sentencia y ejemplifica con una investigación del Swiss Re Institute que espera que las primas catastróficas de propiedad global aumenten hasta un 41 % (US$183 mil millones) para 2040.

Los peligros climáticos físicos también tienen un impacto en la productividad. Los peligros como el calor y las inundaciones pueden provocar fallas en los equipos y escasez de personal que provoquen interrupciones operativas y reduzcan la productividad. Estimaciones conservadoras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), basadas en un aumento de la temperatura global de 1,5°C para el año 2100, sugieren que, “en 2030, el 2,2% del total de horas de trabajo en todo el mundo se perderá debido a las altas temperaturas”, lo que resultará en pérdidas económicas de US$ 2,4 billones.

Riesgo dos:  de transición

Morningstar habla de posibles impactos financieros, de reputación y litigios causados por el panorama dinámico de las regulaciones gubernamentales, la tecnología emergente y las preferencias de los consumidores.

A medida que el mundo hace la transición a una economía baja en carbono, las empresas enfrentan la posibilidad de activos paralizados y costos operativos más altos, ya que deben cambiar a tecnologías más ecológicas. Sin embargo, cuanto más demore una empresa su transición, mayores serán los costos y habrá menos oportunidades disponibles para compensarlos.

Según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), los desastres de alto impacto del pasado no han tenido una gran influencia en las valoraciones del mercado, y los inversores aún no aprecian completamente el riesgo climático futuro.

“Comprender los riesgos climáticos físicos y de transición de los emisores permite a los administradores de inversiones modificar sus carteras mucho antes de la materialización de los peligros, lo que podría limitar el pánico del mercado”, advierte la compañía de servicios financieros.

Acción

El acceso a los datos correctos puede ayudar a tomar buenas decisiones y cumplir con los organismos reguladores. Los inversionistas institucionales y las instituciones financieras que son signatarias del Task Force Climate related Financial Disclousures (TCFD) deben divulgar sus riesgos relacionados con el clima de acuerdo con ese marco, «los que no lo hacen pueden estar proporcionando datos menos fiables o incompletos», sostiene e incentiva a que «los inversores y las instituciones financieras deberían presionar a sus empresas de cartera para que divulguen sus datos a un marco climático reconocido mundialmente como el TCFD o el International Sustainability».

Aquí puedes leer la Guía completa.

 

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