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26/07

La adaptación que requieren los países por el aumento de días de calor

Un estudio de la Universidad de Oxford, advierte que las naciones más afectadas están en el norte de Europa y que sus edificios están diseñados para conservar el calor y no protegerse de él. Los autores sentencian que es "un imperativo económico" hacerse cargo. Sin las medidas adecuadas para una refrigeración sostenible, habrá un fuerte aumento en el uso de sistemas de aire acondicionado que consumen mucha energía.

Ocho de los 10 países que tendrán el mayor aumento de días “incómodamente calurosos” están en el norte de Europa. Así lo revela una investigación de la Universidad de Oxford que advierte, además, que se trata de países  “peligrosamente mal preparados”.

Si el calentamiento global supera los 1,5 ºC, Irlanda estará a la cabeza de la lista con un 38 % más de días con estas temperaturas incómodamente altas. Suiza y el Reino Unido verán un aumento del 30%, mientras que Noruega, un 28%, igual que Finlandia y Suecia, cada uno con un aumento del 28%, seguidos por Austria (25%), luego Canadá, Dinamarca y Nueva Zelanda (24%).

El estudio utiliza un concepto llamado “grados día de enfriamiento”, que es cuando la temperatura estará por encima del promedio de la región y se necesita algún tipo de sistema de enfriamiento y se trata de estimaciones «conservadoras». No incluyen eventos extremos como olas de calor.

Los investigadores dicen que los edificios en el norte de Europa «actúan como invernaderos» y no están diseñados para hacer frente a los días calurosos. Lo que, por lo demás, se convierte, dice el informe, en un circulo vicioso. “Sin las medidas adecuadas para una refrigeración sostenible, habrá un fuerte aumento en el uso de sistemas de aire acondicionado que consumen mucha energía. «Si se utilizan combustibles fósiles para combatir el calor, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentan y aceleran la tasa de calentamiento global”, sentencian.

Por eso es que, señala el estudio, «requerirán una adaptación a gran escala a la resistencia al calor más rápido que otros países», dice la coautora principal, Nicole Miranda. “Es un imperativo económico y de salud que nos preparemos para más días calurosos”, agrega.

Adaptar nuestro entorno construido significaría que no necesitamos aumentar nuestro uso del aire acondicionado, explica el coautor Jesús Lizana. “En este momento, en países como el Reino Unido, nuestros edificios actúan como invernaderos: no hay protección externa contra el sol, las ventanas están cerradas, no hay ventilación natural ni ventiladores de techo. Están exclusivamente preparados para las estaciones frías”, advierte.

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