La alianza de la Bolsa de Clima y el Comité Olímpico para convertir al deporte chileno en un referente mundial de sostenibilidad
De la carbono neutralidad del Team Chile en Paris 2024, del proyecto de Bosque Olímpico y más conversamos en este ESGLIVE con la directora de sostenibilidad del Comité, Leslie Cooper y el gerente general de la Bolsa de Clima de Santiago, Aldo Cerda.
A la vanguardia de lo que está ocurriendo a nivel global, el Comité Olímpico de Chile (COCH) y la Bolsa de Clima de Santiago firmaron una alianza, de aquí al 2028, para catapultar al COCH y al Team Chile como rn referente de la sustentabilidad, particularmente en el ámbito del cambio climático.
De eso, de la carbono neutralidad que se propusieron para Paris 2024, del proyecto de Bosque Olímpico y más conversamos en este ESGLIVE con la directora de sostenibilidad del Comité, Leslie Cooper y el gerente general de la Bolsa de Clima de Santiago, Aldo Cerda.
Chile calificó entre los cinco finalistas para el Premio de Sustentabilidad de las Olimpíadas, el único país latinoamericano en la lista. «Competimos con países como Grecia, Suiza, España y la República de Mauricio, no hay nadie más del continente en este logro. Nos sentimos muy orgullosos, y Aldo (la Bolsa de Clima) nos ha acompañado desde el principio, guiándonos en cómo estructurar y organizar nuestras acciones2», cuenta de entrada Leslie Cooper.
El gran sueño hoy es llegar a desarrollar un Bosque Olímpico. «Queremos transformar las compensaciones de los vuelos de aquí a 2028 en una reforestación con especies nativas, creando un bosque visitable», anticipa Aldo Cerda.
¿Es una experiencia única en el deporte a nivel mundial?
Aldo: Sí, es única en el deporte. Chile está mostrando liderazgo en esta área, gestionando con anticipación y destacando la biodiversidad como parte de la respuesta al cambio climático.
Aldo Cerda
¿Es complejo es medir la huella de carbono de los deportistas?
Aldo: No es tan complejo. Tenemos un plan para medir la huella de toda la organización a lo largo del tiempo. Para París 2024, medimos principalmente la de los viajes, que son inevitables en términos de emisiones. No podíamos pedir a los atletas que viajaron en barco, lo cual hubiera sido menos contaminante pero poco práctico. Entonces, medimos las emisiones relacionadas no solo con el viaje de los atletas, sino también del equipo técnico y administrativo. Existen calculadoras promovidas por la aviación civil que permiten estimar las emisiones con bastante precisión. Y esa fue la mayor fuente de emisión en este caso.
Leslie: Ahora estamos trabajando en medir otras fuentes que tienen que ver con el funcionamiento anual de nuestros centros, el uso de energía y materiales reciclables. Este era un primer paso simbólico para que nuestros atletas participaran en París con esta certificación.
Leslie Cooper
¿Cómo nace esta idea, Leslie?
Leslie: El gran impulsor es nuestro presidente, Miguel Ángel Mujica, quien asumió con entusiasmo el desafío propuesto por el Comité Olímpico Internacional. Hemos hecho avances importantes, como enviar un mensaje al mundo en la inauguración de los Juegos Olímpicos, cuando nuestro equipo usó un pañuelo hecho con tela reciclada. También reciclamos todos nuestros desechos en colaboración con Coca-Cola, que se encarga del PET. El año pasado reciclamos 98 toneladas de desechos, un gran aumento comparado con las dos toneladas de 2022.
Aldo, ¿hay otras iniciativas en el deporte relacionadas con la Bolsa del Clima?
Una de las más importantes es la postulación de Chile para organizar los Juegos Olímpicos de 2036. La sostenibilidad es clave en estos eventos, no solo durante su organización, sino también como legado para la ciudad anfitriona. Los atletas son excelentes embajadores de sostenibilidad. En París, por ejemplo, estaban muy informados sobre su huella y comprometidos en reducirla.
Aldo, ¿podrías explicar brevemente de qué se trata la Bolsa de Clima?
La Bolsa de Clima nació hace 12 años como un venture creado por 10 empresas líderes en su sector, con el objetivo de encontrar mecanismos de mercado para combatir el cambio climático. Inicialmente, nos enfocamos en el trading de bonos de carbono, pero hoy estamos más integrados en mecanismos institucionales, como la trazabilidad de energías renovables. Aunque el Comité Olímpico no es una fuente significativa de emisiones, su rol como ícono nacional nos motiva a trabajar con ellos. Los atletas, además, ya están muy conscientes y entusiastas en reducir su impacto.
Leslie, ¿qué tan importantes son las alianzas público-privadas para enfrentar estos desafíos?
Leslie: Son fundamentales. Sin alianzas, avanzar sería imposible. No manejábamos ciertos aspectos técnicos, y ahí Aldo fue clave, orientándonos en cada paso. Nuestros recursos se destinan principalmente al desarrollo de los deportistas, por lo que necesitábamos colaboración del sector privado. Empresas como Coca-Cola, que reciclan nuestro PET, han sido vitales. Además, el Ministerio de Medio Ambiente nos ha certificado como oficina verde, lo que nos permite mostrar que es posible avanzar, aunque sea de a poco. Todo esto demuestra que con colaboración, podemos lograr grandes cosas.
Aldo: Y es importante mencionar que esto no es solo un tema de recursos, sino de gestión. El Comité Olímpico de Chile ha demostrado que con una buena planificación y gestión, es posible liderar en sostenibilidad a nivel internacional, incluso desde el sur global.
¿De qué se trata exacmenta el Bosque Olímpico?
Leslie: La idea es que nuestras compensaciones de carbono no solo se enfoquen en la reducción de emisiones, sino que también tengan un impacto positivo en la biodiversidad. Queremos crear un bosque con especies nativas que sirva como legado de nuestra participación en estos proyectos de sostenibilidad. Aunque aún no podemos revelar todos los detalles, estamos muy avanzados en este proyecto.
Aldo: Exacto. Este «bosque olímpico» será un ejemplo de cómo las compensaciones de carbono pueden tener un impacto doble: reducir las emisiones y, al mismo tiempo, restaurar la biodiversidad. Queremos que este proyecto sea un ejemplo a seguir a nivel mundial.
Aldo, ¿cuál es el principal desafío del deporte y de Chile en general en cuanto a la adaptación al cambio climático?
Algo que descubrimos estando allá es que, en el futuro, será muy difícil que ciudades del hemisferio norte puedan albergar los Juegos Olímpicos. Las temperaturas que se alcanzan en las fechas en que se realizan estos eventos hacen que el hemisferio norte quede prácticamente prohibido, ya que exceden los niveles recomendables para la práctica del deporte. Esto va a provocar un movimiento hacia el sur. Lo que aprendimos en los Panamericanos, y lo que demuestra Leslie con este reconocimiento, es que el deporte es un factor muy positivo en términos de compromiso con la agenda climática.
Creo que fue un gran regalo ganar medallas y generar un impulso de energía positiva en el país. Pero, incluso si no hubiéramos ganado, lo más impresionante para mí fue la confraternidad del espíritu olímpico. Es algo que, en nuestra vida diaria, a veces es más difícil de encontrar. Ver a estos atletas competir, representando a su país, haciéndolo con un espíritu de respeto mutuo, esperando que el otro también rinda bien. Esos valores positivos crean historias que inspiran a la gente. Creo que el deporte es uno de los pocos factores que nos permitirá alcanzar una etapa de desarrollo distinta, y por eso apoyarlo es esencial. No es solo una parte de la agenda, es toda la agenda, todo el tiempo.
Leslie, ¿cuál es el principal desafío que ves tú?
Leslie: Seguir impactando en la comunidad. Nuestros atletas, como dice Aldo, conectan de manera muy directa con los niños. Cuando vamos a las comunidades, logramos un efecto muy positivo. Creo que el desafío es seguir avanzando en estos temas y continuar mostrando el camino. Hemos estado explorando diversas iniciativas. Por ejemplo, vimos una startup que hoy día tiene una pintura que produce oxígeno. Vamos a pintar un panel con esoen nuestro Centro de Alto Rendimiento para mejorar la oxigenación en la zona y beneficiar a nuestros vecinos. Nuestro interés es avanzar constantemente y seguir mostrando el camino.
Por:
Catalina Allendes E.