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14/04

 La carrera por una IA más limpia: centros de datos, renovables y el dilema del gas

Las grandes tecnológicas invierten miles de millones para alimentar la revolución de la inteligencia artificial con energía más limpia. Pero el gas y las centrales nucleares siguen presentes en la ecuación. Un análisis de la plataforma Corporate Knights advierte que el dilema no es menor: ¿cómo escalar una tecnología intensiva en datos sin disparar las emisiones?.

Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, la inteligencia artificial generativa ha desencadenado una revolución tecnológica sin precedentes, superando incluso el ritmo de adopción de internet. Lo que pocos ven, es el enorme costo energético que hay detrás de esta transformación. Cada consulta de IA consume considerablemente más electricidad que una búsqueda convencional, lo que ha llevado a gigantes como Google, Microsoft, Amazon y Meta a buscar formas de “calcular más y contaminar menos”.

El nuevo epicentro energético

Los llamados hiperescaladores (grandes operadores de servicios en la nube) están en plena expansión, señala un artículo de la plataforma Corporate Knights. Según la Agencia Internacional de Energía, solo en Estados Unidos  la inversión anual en centros de datos se ha duplicado en dos años.  En estados como Virginia, estas instalaciones ya consumen más del 25% de toda la electricidad estatal, y la consultora McKinsey proyecta que representarán entre el 30% y el 40% de toda la nueva demanda energética neta global hacia 2030, dice el informe.

Frente a una red eléctrica que no da abasto, la solución más inmediata ha sido mirar hacia las energías renovables, el almacenamiento en baterías y, en algunos casos, la energía nuclear o el gas natural. El dilema no es menor: ¿cómo escalar una tecnología intensiva en datos sin disparar las emisiones?

Alianzas verdes y multimillonarias

El articulo, realizado por Mark Mann, advierte que en diciembre pasado, la firma de energía limpia Intersect Power anunció un acuerdo de US$20.000 millones con Google y TPG Rise Climate para abastecer de energía renovable a los centros de datos del gigante tecnológico en Estados Unidos hasta 2030.

Intersect cuenta actualmente con 2,2 GW de energía solar en funcionamiento y 2,4 GWh de almacenamiento en baterías, y proyecta otros 4 GW solares y 10 GWh adicionales en construcción este año.

Según Sheldon Kimber, CEO de Intersect Power, la meta es convertir a estos centros de datos en “algunos de los proyectos industriales con mayor consumo de energía limpia del país, a precios competitivos”, dice el artículo.

Energía limpia, pero no siempre suficiente

Pese al impulso verde, aún hay desafíos técnicos. Kimber estima que, incluso en zonas óptimas como el este de Texas, una combinación eólica-solar bien diseñada solo puede cubrir entre el 70% y el 80% de la demanda anual de un centro de datos. En estados como Iowa, Indiana u Ohio, ricos en infraestructura renovable, las inversiones se están concentrando, pero la intermitencia de estas fuentes obliga a mantener el gas natural como respaldo.

La situación política también influye. Con el regreso de Donald Trump a la presidencia, algunos desarrolladores están apostando por centros de datos alimentados exclusivamente con gas natural estadounidense. La firma Engine No. 1 sorprendió al anunciar una sociedad con Chevron para levantar centros de datos que comenzarán a operar durante este mandato.

La fiebre del oro de la IA ha impulsado las inversiones en centros de datos en un drástico aumento en los últimos dos años. Fuente: Corporate Knights, Análisis de la IEA basado en datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

El regreso (y la reinvención) de la energía nuclear

Frente al gas, algunos hiperescaladores  han optado  por explorar la energía nuclear, señala Corporate Knights . Microsoft anunció la reactivación parcial de la planta nuclear de Three Mile Island, mientras que Sam Altman, CEO de OpenAI, está apostando fuerte por startups como Oklo, que ya firmó acuerdos con operadores como Switch y RPower para avanzar hacia centros de datos nucleares a largo plazo.

Meta, publicó una solicitud de propuestas para desarrolladores nucleares como parte de su estrategia para cumplir metas climáticas y de innovación en IA. En paralelo, continúa diversificando su matriz con energía solar, geotérmica y acuerdos de compra limpia por más de 1 GW.

¿Un futuro limpio para la IA?

Meta asegura haber alcanzado cero emisiones netas en sus operaciones desde 2020 y apunta a una descarbonización total de su cadena de valor para 2030. Microsoft y Google también han adquirido compromisos ambiciosos, aunque la transición enfrenta cuellos de botella tecnológicos, políticos y regulatorios. La expansión de la IA generativa es imparable. Pero si quiere ser sostenible, deberá estar acompañada de decisiones estratégicas que combinen innovación energética, planificación territorial y marcos de gobernanza ambiciosos.

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