informa
26/12

La mirada 3xi a la sostenibilidad: «Hay que generar una confianza genuina… conocerse, entenderse y después, negociar»

En conversación con ESGHOY, el director ejecutivo de la Corporación 3xi, Camilo Herrera, habla de la importancia del diálogo, de la necesidad de terminar con el "nosotros versus ellos" y de cómo avanzar en un "sueño país". "Necesitamos tener espacios para conversar, porque pareciera que a ratos no lo estamos haciendo", sentencia.

Abandonar el relato «nosotros versus ellos» y fortalecer el diálogo y los acuerdos es clave para que Chile aproveche las oportunidades de desarrollo y bienestar. Esa, al menos, es la premisa con la que la Corporación 3xi viene trabajando hace ya varios años.

Bajo el lema InspirarNOS, IncluirNOS y InnovarNOS (las 3 i) busca que los grupos de interés (empresas, comunidades, autoridades, entre otros) logren dialogar y se vean las caras en encuentros acotados y masivos. ¿El próximo? El 6 de enero en Puerto Varas donde esperan congregar a más de mil actores para abordar la gran disyuntiva: crecimiento vs. sostenibilidad.

«La expectativa de este encuentro es que nos reconozcamos para entender que podemos tener posiciones diferentes, pensar distinto. No es un encuentro para generar un gran acuerdo, sino una etapa previa para construir confianza entre pares improbables, entre personas que no se hubiesen topado. Ponemos la mesa para que logren verse y reconocerse en esas diferencias», dice Camilo Herrera, director ejecutivo de 3xi.

En entrevista con ESGHOY, Herrera plantea que avanzar juntos «nos permite llegar más lejos» y avanzar «en ese sueño país». Cree que hoy, como sociedad, abordamos las dificultades o las oportunidades como silos, cada uno separado.

¿Y cómo se puede lograr ese sueño país, teniendo en cuenta que hay un grado de polarización bastante alto?

Este mundo cambiante y diverso, lleno tensiones, está demandando productos y servicios que puedan ser producidos en esta parte del planeta. Nuestra responsabilidad es estar a la altura. Y para eso requerimos  diálogo. La electrificación del mundo va a necesitar cobre, litio, tierras raras, hidrógeno verde, etc. y Chile tiene condiciones naturales para responder a esa necesidad. Pero si esa producción se hace sin la licencia de las comunidades, podemos arruinar la oportunidad. La pregunta es ¿hay alguna forma de hacer esto de buena manera y contribuir a los problemas de la humanidad? Creemos que sí y que esa manera debe nacer del diálogo.

Voto de confianza

¿Dónde ves los principales desafíos en materia de sostenibilidad?

Tiene que ver con la legitimidad para operar e impulsar el crecimiento de las industrias. La manera en que se han explotado nuestros recursos naturales en el pasado ha generado la sensación, justificada o no, que no ha traído beneficios para todos y que hemos erosionado fuertemente el medio ambiente ,generando zonas de sacrificio. Eso ha contribuido al cuestionamiento de ciertas actividades. Y nos tiene estancados.

Entonces, ¿cuál es el mayor desafío para la sostenibilidad? Es que efectivamente haya un diálogo sincero, más allá de los estudios de impacto ambiental, que parecieran ser más utilitarios. Se trata generar confianza genuina para partir por conocerse, entenderse y después, negociar. Desde ese punto se puede avanzar en sostenibilidad.

¿Y crees que las empresas chilenas se han ido ganando la confianza en el último tiempo?

Tienen una mirada mucho más comprometida que la del pasado. Los ejecutivos y los dueños de las empresas también ven los problemas. Creo que hay que darles un voto de confianza porque nadie –ni los ciudadanos ni las empresas- hacen las cosas como antes. Por eso insisto en la necesidad de abandonar el relato de “nosotros versus ellos”. Necesitamos tener espacios para conversar,  a ratos no estamos hablando sobre lo mismo y eso no nos permite avanzar.

Gobernanza, innovación y empresas B

¿Cómo ves hoy a las empresas chilenas?, ¿han cambiado su forma de hacer negocio?

Somos testigos, en estos seis años, de una transformación profunda de la sociedad, incluidas las empresas. Las de mayor tamaño han buscado mejorar su gobernanza, tienen preocupaciones que antes no tenían por lo medioambiental, por lo social, de manera bien auténtica. Las PYMES, a su vez, han tenido esa búsqueda de la innovación para contribuir de mejor manera al mundo. Hemos visto cómo crecen las empresas B. Cada vez hay más que se declaran y que buscan ser comprometidas y certificadas con triple impacto. Hemos visto también cómo la academia ha ido ayudando a esos procesos y cómo el vínculo entre las compañías y la sociedad civil organizada contribuye para resolver los grandes dolores de Chile.

Las empresas se componen de personas y hoy las nuevas generaciones invitan a hacer ciertos cambios. También se ha ido empujando, desde la misma fuerza laboral en torno al propósito, al cuidado del medio ambiente y lo social. Somos testigos de la transformación que están teniendo las empresas. Somos testigos de la manera en que estamos siendo movilizadores de soluciones.ç

 ¿Cuáles debieran ser las clave para que las empresas puedan desarrollarse en un entorno social y ambiental adecuado?

Cuando las empresas se relacionan con las comunidades, muchas veces empiezan porque quieren obtener un permiso, una transacción. En mi opinión, tienden a estar apegadas a una lógica que no diferencia el proceso de construir una relación del de una negociación. No se parte desde el diálogo, o desde la escucha, de lo que es importante para el otro, de su historia. Esa manera de concebir la relación no está permitiendo que las empresas se desarrollen en un entorno social y medioambiental.

Lo primero es restituir la confianza para que cada uno pueda, genuinamente, poner sus preocupaciones y entender por qué lo ven como lo ven.  Lo que pasa en los encuentros es que las relaciones se establecen entre seres humanos que tienen preocupaciones, dolores, ambiciones, una historia. Cuando es así y no desde una institución que tiene el propósito de conseguir un objetivo, se comienza a construir una relación. Surge lo que nosotros llamamos vínculo, que son esas ganas que te quedan de seguir conversando y entendiendo quién es el otro.

Disminuir brechas y prejuicios

¿De qué manera estos encuentros que organiza 3x i ayudan a mejorar la confianza entre las empresas y los grupos de interés?

Lo que hemos aprendido es que podemos tener, y es natural, diferencias de opinión. Y es legítimo que las tengamos. Tenemos historias, intereses, preocupaciones que pueden ser distintas. Pero lo que tiende a pasar es que como yo no conozco al otro, empiezo a formarme una caricatura. Empiezo a construirlo como un imaginario al cual le cuelgo etiquetas y después, en el momento de relacionarme con él no miro a la persona, sino lo que he construido de él.

Lo que tiende a pasar en estos encuentros es que, aunque no cambien las opiniones, disminuyen las brechas de percepción y los prejuicios cruzados. De esa manera construimos un encuentro y una conversación mucho más legítima, mucho más sincera, sin tantos eslogan, sin tantas caricaturas y más bien mirándonos en la humanidad compartida que tenemos.

¿Cuáles son los hallazgos más recurrentes que surgen de estos encuentros y de qué manera se debe trabajar para que esto no quede solo en intenciones?

Lo principal es que no estamos tan lejos como creemos, que hay muchos más puntos de encuentro . En 3xi siempre decimos, ¿quiénes son las voces que hay que sumar a esta conversación, a las que no le hemos prestado oído? Y la conversación no debe girar en torno a lo que pensamos, lo que interesa es entender qué no estoy viendo, por qué el otro piensa distinto a mí.

En esa reciprocidad, lo que va a pasar es que el relato del otro tiene la posibilidad de inspirarme a mí y el mío a otro. Cuando esas dos cosas se dan, se produce un proceso de transformación. Eso es lo que llamamos  Innovémonos. Que no quede en buenas intenciones, que haya una transformación personal para abrir nuevas posibilidades. Surge la corresponsabilidad: cómo cada uno es un motor de cambio y puede ir transformando, avanzando hacia lo que nosotros decimos, una cultura del encuentro.

Esto tiene un impacto a tres niveles. el que va y vive al encuentro, tiene un impacto en primera persona; llega a sus espacios y comparte lo que vivió y descubrió y, en un país de desconfianzas profundas, el hecho de que mil personas estén disponibles para viajar y hablar es un testimonio de voluntad de diálogo y encuentro. Eso es un símbolo y una señal para el país.

 

Compartir