entrevista
11/04

La Red de Prevención Comunitaria que ideó Arauco para prevenir incendios

Hoy es parte de Senapred y se han sumado otras forestales (CMPC, Vista Hermosa, Comaco). Nació en 2017 tras un megaincendio en el maule, emulando lo que ya se estaba haciendo en California, Estados Unidos. En entrevista con ESGHOY la coordinadora de Vinculación y Comunidades de la Red, admite que "estamos logrando señalar el camino para el cambio cultural que requiere Chile".

La Red de Prevención Comunitaria, entidad que ha implementado un modelo de trabajo que ha permitido bajar la ocurrencia de incendios en la macrozona forestal, partió en en 2017 al alero de Arauco, y hoy es parte de la estrategia nacional de Prevención de incendios que lidera el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).

CMPC, Forestal Vista Hermosa y Comaco, son las otras empresas que se sumaron a la iniciativa que nació tras el primer megaincendio que sucedió en el Maule, replicando lo que ya se estaba haciendo Firewise en California. Está en 8 regiones, 94 comunas y casi 500 comunidades con un impacto en más de 6 mil vecinos.

En siete años muestra resultados: comunidades sin incendios y cambios culturales en las zonas de interfaz urbano rural. El 53% de las comunidades donde se está inserta no ha tenido incendios en su zona de influencia.

«En una primera etapa se replicó el modelo en cuanto a capacitación a las comunidades y educación. Luego  se amplió y sumó nuevos aspectos como acompañamiento permanente, fortalecimiento de la gobernanza, además de seguimiento», cuenta en entrevista con ESGHOY, la coordinadora de  Vinculación y Comunicación de la Red, Myriam Mellado. 

«Estamos logrando señalar el camino para el cambio cultural que requiere Chile en la prevención de incendios y de esta forma, lograr nuestro propósito que es salvar vidas», añade con convicción.

Desde que implementaron el modelo, ¿qué cambios concretos han observado en las comunidades ? ¿Cómo ha evolucionado la relación con los vecinos y su percepción sobre la importancia de la prevención de incendios forestales?

Hay quienes se preguntan porqué las comunidades deben estar haciendo prevención y la respuesta es porque es la forma de proteger sus casas y sus vidas. Mi patio trasero, mis metros alrededor de la casa los debo mantener limpios para generar un cinturón de protección en caso de incendios, y si a eso le agregamos educación,  sensibilizar a niños, jóvenes y otros adultos, más la preparación ante una emergencia podemos afirmar con convicción que estamos moviendo la aguja.

Tenemos comunidades que en zonas de altas temperaturas no usan sus hornillas para hacer carbón porque es un riesgo; vecinos que ayudan a otros limpiar y sacar malezas; que identifican los riesgos de sus entornos y los gestionan. Y en este último está la esencia de lo que hacemos: enseñamos a vecinos a aplicar una metodología para que aprendan a identificar riesgos y mitigarlos con otros actores del territorio. 

La metodología

¿Cuáles han sido los principales desafíos para coordinar el trabajo entre estos actores tan diversos? ¿Qué estrategias han utilizado para mantener una colaboración efectiva y a largo plazo?

Cuando una comunidad decide ser parte de la Red, se firma una carta de constitución de comité, donde unos 4 a 8 vecinos deciden comprometerse para hacer las actividades. La metodología tiene hitos y etapas: análisis de temporada; creación de nuevos comités; actualización y/o creación de protocolos y cartografías; identificación de riesgos; creación de plan local de prevención; seguimiento de medidas, se va adaptando a cada realidad local.

Trabajamos participativamente con todos los actores del territorio. El más clave es el municipio. Cuando el municipio se suma todo fluye mejor.  Muchas veces se cree que las comunidades sólo piden cosas y la verdad que en la práctica no es así. De 5.800 riesgos que levantamos en temporada 2024 el 53% lo gestionó y mitigó el mismo vecino. El resto de las medidas fue compromiso de otros actores.

Alianzas público privadas

¿Qué implica ser parte de Senapred y qué cambios concretos ha generado?

Llevamos 2 años en la Estrategia Nacional y ha sido un hito porque permitió visibilizar el trabajo y compromiso de las comunidades en la gestión de riesgos de su entorno. Este trabajo fue silencioso por muchos años. Al sumarse a esta mirada global, permitió saber que hay comunidades que han bajado la ocurrencia de incendios, empoderadas, vinculadas al territorio, organizadas y con conocimiento. 

Hay municipios que coordinan con las comunidades el uso de maquinaria para hacer cortafuegos. Florida, en la Región del Biobío, dispuso más de 300 horas máquina para eliminar malezas. Otros hacen operativos e invitan a los vecinos. Ser parte también significó visibilizar el apoyo que hacen los privados en la prevención de incendios. Y demostrar que todos somos responsables.

¿La creación de la red se basó en alguna experiencia nacional o internacional?

La Red nace en 2017 tras el primer megaincendio que sucedió en Maule. Ahí se hizo todo un análisis de las zonas de interfaz urbano rural y se estudiaron modelos de prevención que existe en otros países. Así es como se llegó a Firewise que nace tras grandes incendios en California, y se decide replicar ese modelo. En una primera respecto a la capacitación  de las comunidades y educación. Luego, se amplió y se sumaron nuevos aspectos como acompañamiento permanente, fortalecimiento de la gobernanza con un comité ejecutivo y operativo, seguimiento de medidas a través de la creación de una plataforma e incorporación de una nueva línea de trabajo llamada Reacción Coordinada, se crean cartografías, protocolos de emergencia, etc. 

Todo este trabajo es flexible a cada realidad local. Un comité de prevención de Valdivia tiene un contexto muy distinto a uno de Maule.

Llegar a más regiones

¿Cuáles han sido las lecciones más importantes que han aprendido sobre prevención comunitaria de incendios? ¿Cómo han ajustado su enfoque en base a estos aprendizajes?

Todo es situacional. Tener una metodología que recoja el contexto y entorno de las comunidades y vaya sumando acciones de prevención de acuerdo a cada realidad local. Por eso:

  • El gestor es de suma importancia para lograr cambios en comportamiento y conducta. 
  • Trabajar con expertos de Conaf, Senapred o de municipios aspectos base para la evacuación preventiva. 
  • Sumar a la academia a temas de prevención.
  • Necesidad de generar políticas públicas en torno a la prevención de incendios comunitarias. Muchas veces basta que un vecino, que un propietario no limpie su entorno para causar un incendio. Entonces, necesitamos que existan herramientas que obliguen o amonesten por no aplicar acciones preventivas. 

Tuvieron la oportunidad de mostrar su trabajo a expertos de la Unión Europea. ¿Qué feedback recibieron y cómo planean usar esas observaciones para seguir mejorando o ampliando su modelo?

Fue una gran oportunidad. Ellos se impactaron de las acciones comunitarias para prevenir incendios y que nazcan de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo como es en Francia, España, etc. donde existen leyes y se deben cumplir. Acá es la misma comunidad organizada y preventiva que define acciones para proteger su entorno en colaboración con otros. Eso les llamó mucho la atención. 

En este contexto, fue también que planteamos a la Comisión de Agricultura del Senado una propuesta de 5 puntos para incorporar al proyecto de Ley de Prevención de Incendios firmada por 401 comunidades,  unos 5.000 vecinos donde se solicitó mayores recursos para la investigación a fin de perseguir a quienes causan incendios; sumar el conocimiento de la comunidad; incorporar la prevención de incendios a la malla curricular de colegios; buscar fórmulas para que la construcción de casas incluya aspectos de autoprotección; que la gestión del combustible debe incorporar a todos los actores del territorio: vecinos, vecinas, empresas forestales, agrícolas, eléctricas, concesionarias de carreteras, municipios, etc.

Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son las metas principales para los próximos años? ¿Qué desafíos esperan enfrentar para expandir su alcance o fortalecer el modelo de prevención?

La meta es seguir creciendo con nuevos comités; ojalá llegar a nuevas regiones y en especial, tener comunidades preventivas que se autogestionen. Este es el mayor desafío. Llevamos 7 años y muchas comunidades sin incendios (más del 50%) y sabemos que están protegidas. Entonces, el sueño es que se autogestionen, usen nuestra metodología y sigan comprometiéndose con la prevención de incendios. 

Nuestro desafío es transformar a la Red de Prevención Comunitaria en un referente de prevención de incendios en Chile. Y desde ahí mostrar que estamos contribuyendo a la sostenibilidad de las empresas que son parte de la Red y que su contribución a mitigar el cambio climático es muy concreto y real. 

La prevención de incendios contribuye al ODS 13 y es urgente visibilizar que si tenemos menos incendios, hay esperanza de contrarrestrar el incremento de la temperatura de la tierra. Estamos fortaleciendo la resiliencia de las personas y sus territorios a los desastres que provocan los incendios; estamos mejorando la educación y sensibilización respecto del impacto del cambio climático y cómo nuestras acciones contribuyen a mitigar o profundizar ese impacto y así, junto a todos los actores de los territorios y nuestras empresas auspiciadoras estamos contribuyendo a visibilizar el horror de los incendios y cómo mitigar, tener comunidades preventivas y, en especial, cómo empatizar y ser ciudadanos que tienen hábitos de prevención a través de comunidades organizadas y preventivas.