Diálogos Sostenibles
15/05

«La sostenibilidad es lo que la empresa requiere para seguir desempeñándose bien en términos económicos a mediano, corto y largo plazo»

La socia de Forvis Mazars Chile, experta en temas ESG, Fanny Tora, advierte que los directorios en Chile deben avanzar en temas de diversidad, pues deben ser capaces de abarcar más allá de la expertise financiera y legal. Sostiene también que hoy los datos no son lo suficientemente robustos para el análisis del mercado de capitales.

Tras analizar 163 empresas que reportaron a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) bajo la NCGº461, Forvis Mazars detectó «preocupantes brechas» en transparencia e implementación de una buena gobernanza en empresas chilenas.

En este Diálogos Sostenibles, la socia de la consultora, que lidera el área de sostenibilidad y ASG, Fanny Tora, repasó junto a ESGHOY  el alcance del análisis que realizaron y las urgencias que tienen hoy los directores y las compañías para avanzar en mejores prácticas de gobernanza corporativa.

¿Cuál es la realidad de la empresa en Chile respecto a la sostenibilidad?

En general diría que se nota el efecto de la NCGº 461 y la obligación de reportar. Hoy aparecen indicadores que hace un par de años no teníamos y difícilmente íbamos a tener, como por ejemplo brecha de género y desgloce de la remuneración de la alta gerencia. Si bien no todas las empresas lo reportan, se ve más transparencia respecto a esas temáticas. Ahora, cuando se trata de evaluaciones anuales al directorio, de riesgos relacionados con el cambio climático, de demostrar prácticas más al detalle, necesitamos avanzar. Algunas grandes empresas lo tienen incorporado, pero muchas no al nivel de robustez que necesitamos.

¿Ayudará  a empujar la actualización que hizo la CMF para la norma 461, que ahora pasará a llamarse 519?

Yo creo que la CMF está haciendo la pega, como se dice. Lo que está haciendo es identificar los estándares internacionales, sobre qué es ASG, qué se reporta, cómo, cuáles son los estándares más relevantes, para que la empresa chilena se apropie de ellos y reporte bajo ellos. Ahora salieron dos normas de la NIIF, de la IFRS, la S1 y S2, que son las que van a tomar más importancia a nivel internacional, entonces la CMF lo que hace es decirle al mercado, pongámonos al día. Y además lo hace dando plazos bastante razonables de preparación. Para reportar el 2027, los datos del 2026.

Diría que los contenidos de esa norma son bastante similares a lo que están trabajando las empresas, lo que sí es que se va a estructurar de otra forma y van a tener que profundizar más. O sea, cuando te piden, de qué forma la sequía de aquí a 20 años va a afectar tu negocio, la respuesta no va poder er solo relato, sino que tendrá que tener data, cifras, proyecciones financieras.

Pocos auditan

En el estudio de Forbis Mazars «NCGº 461 Auditoría y más allá», hay varias cosas interesantes que uno puede relevar, partiendo porque muy pocas empresas hoy auditan los temas de sostenibilidad. ¿Qué tan importante es que eso ocurra? 

Entre las 163 empresas que evaluamos solamente el 10%, realizaba algo de auditoría y ni siquiera de todos los indicadores. No es obligatorio, uno decide, voy a auditar esta parte. Ahí  creo que hay dos mensajes. Si pensamos que esa información la consideran inversionistas para tomar decisiones de inversión, hay que auditarla. Tengo incluso un cliente que me dice, si una cifra no es auditada, es falsa. Es un poco exagerado, pero los mercados financieros necesitan un nivel de control externo sobre la data que toman en cuenta para invertir. Y lo otro es, desde la vereda de los auditores, que hoy los sistemas de recolección, de control y de publicación de data no son tan robustos como los financieros.

La CMF ha planteado en varias conferencias, que en algún momento va a ser obligatorio, no sabemos cuándo. En Europa ya lo es. Al calcular la brecha salarial o la huella de carbono, muchas veces lo hace una persona con su Excel, eventualmente alguien lo revisa y después se publica. Y el año siguiente la misma persona con el mismo Excel hace lo mismo y al tercer año, la persona que lo hacía ya no está, y la que lo tomó lo hizo mal. De verdad encontramos cosas que no son  lo suficientemente robustas como para ser comunicadas al mercado de capital. La invitación es que, antes de que sea obligatorio, las empresas hagan ejercicios de auditoría para robustecer sus sistemas. Lo necesitamos.

Calidad del directorio

Hay otro tema importante que es de la calidad o la calificación de los directorios y directores para enfrentar la sostenibilidad. El estudio señala que sólo un 2% tiene competencias comprobadas en temas ESG.

Es la calidad de los directorios más que de los directores, entendiendo que los directores forman los directorios. Pero  es en su conjunto que debe ser capaz, en términos de conocimiento y de experiencia, de abarcar más allá de la expertise financiera y legal, que es lo que encontramos como piso en todos las mesas.

La sostenibilidad es relevante para la empresa, también la digitalización y la inteligencia artificial, por ejemplo. Estamos al debe porque no tenemos todavía directorios muy diversos en conocimientos, en términos de profesiones, y claro, como dices tú, al buscar en la memoria anual, cuáles son sus biografías, currículums, encontramos evidencia clara para un 2% de los directores. Ingeniero ambiental, socióloga que trabajó varios años como gerente de asuntos corporativos de una gran empresa, por ejemplo. Creo que una vez que empiece a mejorar esto, a tener diversidad de conocimientos en los directorios, va a ser muy natural y muy fácil que después temas como la auditoría sean parte de de la estrategia.

Al final del día este es un cambio cultural. ¿Cómo se va produciendo este cambio? ¿Cómo se puede provocar para que ocurra con mayor rapidez?

Hay distintos mecanismos. Yo entiendo que, por ejemplo, las AFP, con su rol de proponer y de nombrar a algunos directores independientes, está teniendo un papel en este sentido, está tomando este mandato. Si vamos, por ejemplo, al tema de género, la ley de cuota, o el Ministerio de Hacienda cuando emite un bono internacional ligado a la meta de 40% para mujeres en los directorios al 2031, es un incentivo bastante fuerte. Un poco cada grupo, desde su vereda, intenta hacer lo suyo.

Los inversionistas y accionistas tienen un rol fundamental en entender que esto, finalmente, lo que hace es influir sobre el desempeño de la empresa. Es lo que se requiere para que la compañía siga desempeñándose bien en términos económicos a corto, mediano y largo plazo. Hay un poco un efecto bola de nieve.

Remuneración y sostenibilidad

Hay otro aspecto que se relaciona también de cierta manera con esto, que es el ligar las remuneraciones a las metas de sostenibilidad, es algo deseado por la academia, pero que ocurre poco aún en Chile. En el informe que realizaron sólo 8 empresas lo tienen.  ¿Qué pasa ahí? ¿Qué está pasando en el mundo? ¿Y cuál es la tendencia?

Hay que tener ojo porque culturalmente en el tema de las remuneraciones  hay poca transparencia. No descartemos que quizás hayan más empresas que sí ponen incentivos ESG a su alta gerencia, pero que no quieren comunicarlo. Podría haber un universo un poquito mayor. Es un tema clave, porque si lo piensas, decir todo el tiempo que esto es súper estratégico, como reducir la huella de carbono, y no ponerlo vincularlo a la remuneración variable es contradictorio. Finalmente el mensaje que das a tus colaboradores es, aquí tienes una descripción de puesto, unas metas y una remuneración que viene a ser consistente con ello. Si dedicas esfuerzo y tiempo a cosas que no están ahí, no estás respetando tu mandato como colaborador. Es muy importante alinearlo. Además, creo que un efecto colateral bueno de esto es obliga a la empresa a definir cuáles son las metas de ESG que le hacen sentido al negocio. Porque no vas a poner algo que influyq en la remuneración, pero que es  menor para el desarrollo de la empresa. Tienes que poner lo que es clave. Te obliga a hacer ese ejercicio.

¿Cuáles son, crees tú, los grandes desafíos 2025 para las empresas en términos ESG?

Más allá de lo que hemos conversado ahora, creo que hay un grupo de tamaño más mediano y pequeño, a  las cuales les está costando un poco estructurarse, organizarse, hacer ese trabajo de identificar temáticas relevantes, medir indicadores que son difíciles. De hecho, la misma CMF, cuando actualizó su normativa, las dejó afuera.

Creo que tenemos un desafío como mercado, como ecosistema, porque necesitamos que esas compañías se suban al carro. Las grandes y el sector financiero deben estar preocupados de cómo apoyarlas, porque finalmente lo que hagan o no en términos de incorporar sostenibilidad nos va a pegar a todos, a las grandes, a las medianas, a los bancos, a los inversionistas. El ecosistema tiene que activarse.

Claro, muchas de ellas son proveedoras y claves en la medición de la huella de Alcance 3 en la que también hace falta avanzar. Hace unos días estuve en un evento con pequeñas y medianas empresas y un ejecutivo me pregunto  ¿qué ejercicio puedo hacer para empezar a entrar en estos temas? ¿Cuál crees tú que debiese ser ese trabajo? 

El primer ejercicio, que además es entretenido, es  identificar la materialidad o doble materialidad. Es decir, con ayuda de algún experto, detectar cuáles son los temas que le pegan al negocio. Después de eso, se puede incorporar y desglosar en una estrategia, en medidas, en indicadores.

 

Aquí puedes leer el estudio completo.