informa
22/09

Las millonarias pérdidas de las industrias por el impacto de la naturaleza

Un informe de la organización estadounidense que aboga por la sostenibilidad empresarial, Ceres, advierte que ocho industrias globales podrían enfrentar pérdidas de hasta US$ 430 mil millones al año si no se toman medidas para detener la pérdida de biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sostienen sus operaciones.

La degradación de los ecosistemas no solo es un problema ambiental, sino también un desafío económico de gran escala. De acuerdo con un informe de la organización sin fines de lucro estadounindense Ceres, ocho industrias globales podrían enfrentar pérdidas de hasta US$ 430 mil millones al año si no se toman medidas para detener la pérdida de biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sostienen sus operaciones.

El análisis proyecta pérdidas acumuladas de US$ 2,15 billones den los próximos cinco años en un escenario de continuidad. El estudio evalúa el impacto económico de funciones ecológicas como la retención de suelos, la regulación de las precipitaciones y la polinización, mostrando que el costo del deterioro de la naturaleza ya está afectando directamente la rentabilidad y la resiliencia de las empresas.

Vincula cinco impulsores clave, cambio de uso de la tierra, cambio climático, sobreexplotación, contaminación y especies invasoras, con la disminución de los servicios ecosistémicos. Cada pérdida fue cuantificada en términos monetarios, permitiendo estimar los riesgos directos que enfrentan sectores críticos como alimentos, comercio minorista, silvicultura y minería.

La producción de alimentos aparece como el sector más expuesto, con pérdidas estimadas en US$ 253 mil millones  anuales. La reducción de la polinización, la degradación del suelo y la alteración de los patrones de lluvia impactan directamente en los rendimientos agrícolas y en los costos de producción. La polinización, que aporta un valor de casi 25 mil millones de dólares al año, se ve cada vez más amenazada por factores antropogénicos.

Otros sectores, como el comercio minorista, la producción de papel, la industria química y la minería, también presentan riesgos considerables. El comercio minorista de bienes de consumo, por ejemplo, podría enfrentar pérdidas por US$ 69 mil millones  cada año, una cifra que pone en evidencia la magnitud del costo del deterioro de la naturaleza en las cadenas de suministro.

Estos resultados son conservadores, ya que se centran únicamente en riesgos operativos directos y no incluyen los impactos en toda la cadena de valor. Esto implica que el verdadero impacto financiero podría ser mucho mayor, afectando márgenes, precios y la estabilidad de mercados globales.

Industrias más afectadas y sus vulnerabilidades

La producción de alimentos es el sector más dependiente de los servicios ecosistémicos. La erosión del suelo incrementa los costos de fertilización y reduce la productividad de las tierras agrícolas. La disminución de la polinización natural obliga a recurrir a métodos artificiales costosos, afectando la rentabilidad de cultivos como frutas, verduras y granos.

El sector forestal y de productos de papel enfrenta pérdidas estimadas en 42 mil millones de dólares anuales, derivadas de la degradación de los bosques, la sobreexplotación y el cambio climático. Estos factores reducen la disponibilidad de materia prima y elevan los costos de reforestación y gestión sostenible.

La industria de alimentos y bebidas, junto con el sector restaurantero, también enfrenta impactos significativos. La variabilidad en la disponibilidad de ingredientes y el aumento de precios por escasez afectan tanto la operación como la competitividad.

Incluso sectores menos asociados con la naturaleza, como el de productos químicos o farmacéuticos, sufren efectos indirectos por la pérdida de servicios ecosistémicos, ya que muchas materias primas provienen de fuentes biológicas. El estudio demuestra que ninguna industria está exenta de asumir parte del costo del deterioro de la naturaleza.

Compartir