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15/05

Ley Karin bajo la lupa del Consejo Consultivo: nudos críticos, avances y recomendaciones a un año de su debut

Un completo y exhaustivo informe elaborado por un grupo transversal de expertos, convocado por la Achs y la Fundación Carlos Vial Espantoso, desmenuzó la aplicación de la normativa y propuso medidas para fortalecer su implementación, mejorar la confianza y avanzar hacia relaciones laborales más sanas y colaborativas.

A un año de la entrada en vigencia de la Ley Karin, la Achs y la Fundación Carlos Vial Espantoso presentaron un detallado informe elaborado por el Consejo Consultivo Ley Karin, una instancia transversal conformada por 16 representantes del mundo público, empresarial, sindical, académico y legal, que se reunió periódicamente desde noviembre de 2024 con el objetivo de reflexionar, identificar brechas y proponer medidas para mejorar la implementación de la ley.

El informe identifica los principales nudos críticos, los avances y también entrega recomendaciones normativas, operativas y de gestión que apuntan a robustecer la ley y garantizar mejores condiciones para empleadores y trabajadores.

El decálogo de los desafíos

Si bien se han registrado avances relevantes en la implementación de la ley, existen varios nudos críticos que dificultan su plena efectividad. Entre los principales desafíos, el Consejo destaca los siguientes:

  1. Retrasos en la tramitación de denuncias por parte de la Dirección del Trabajo, lo cual impacta en la eficiencia del sistema.
  2. Dificultades en la aplicación sostenida de las medidas de resguardo, afectando la protección de las víctimas.
  3. Ambigüedad normativa respecto a las personas con facultades de representación, lo que genera incertidumbre en los procedimientos.
  4. Vacíos legales en situaciones de violencia ejercida por terceros, que limitan la respuesta institucional.
  5. La existencia de procesos de denuncia que no cuentan con criterios claros de admisibilidad y priorización.
  6. La necesidad de certificar y garantizar la autonomía y legitimidad de las investigaciones realizadas por empresas o entidades independientes.
  7. La insuficiente diferenciación y formulación de protocolos sectoriales para abordar violencia por terceros.
  8. La falta de capacitación en técnicas de desescalada y manejo de conflictos en distintos actores.
  9. La necesidad de fortalecer mecanismos que aseguren el uso ético y responsable del sistema de denuncias.
  10. La carencia de sistemas eficientes de trazabilidad y monitoreo, incluyendo la propuesta de un Observatorio Nacional para supervisar y sistematizar la información sobre la implementación y resultados de la ley, así como potenciar la mejora continua.

Este diagnóstico refleja que, aunque hay avances, todavía existen áreas críticas que requieren atención para garantizar una implementación efectiva y oportuna de la Ley Karin.

 

Avances y acciones positivas

Entre los avances de la ley el Consejo destacó:

  • Incorporación de elementos fundamentales: La mayoría de las empresas encuestadas han implementado canales internos de denuncia (97%), protocolos para la prevención del acoso sexual, laboral y violencia en el trabajo (94%), y medidas de resguardo para las personas involucradas (94%).
  • Integración en reglamentos internos: El 92% de las organizaciones ha incorporado estos protocolos y procedimientos en sus Reglamentos Internos de Orden, Higiene y Seguridad (RIOHS), lo que implica un avance en la formalización de las medidas.
  • Acciones informativas a los trabajadores: Un alto porcentaje de trabajadores han recibido información sobre la Ley Karin, los protocolos y canales de denuncia. Por ejemplo, el 79,4% ha sido informados sobre la ley; el 70,5% sobre los protocolos; y el 68,3% sobre los canales de denuncia.
  • Percepción de sencillez en la implementación de canales y comunicación: Los canales de denuncia son percibidos como los instrumentos más fáciles de implementar (77%). Además, acciones de capacitación y comunicación sobre la ley y sus protocolos son consideradas accesibles por un porcentaje significativo de las empresas (56% y 63%).
  • Alta adopción de medidas de prevención: Después de ocho meses, la mayoría de las empresas ha avanzado en la creación e implementación de mecanismos preventivos, con casi la totalidad de ellas estableciendo canales internos de denuncia y protocolos para prevenir distintas formas de violencia laboral, acoso y violencia en el trabajo.
  • Reconocimiento de los avances en los procesos: Se observa que se han logrado progresos en la sistematización y formalización de procesos necesarios para la protección y gestión de denuncias, además de la incorporación en la normativa interna de las empresas.
  • Participación activa en sesiones y elaboración de recomendaciones: El Consejo ha desarrollado múltiples sesiones y análisis que sientan las bases para futuras mejoras, mostrando un compromiso activo en la evaluación y perfeccionamiento del marco normativo.
  • Recomendaciones para fortalecer la ley 

Con el fin de buscar mejoras en la efectividad, agilidad y confianza en el sistema establecido por la Ley Karin, y así promover un entorno laboral más seguro y respetuoso, el Consejo entregó una serie de recomendaciones. Entre ellas destacan:

  • Formalización y regulación interna: Se sugiere que las posibles medidas de resguardo se formalicen en reglamentos internos de las empresas, para garantizar su adopción efectiva y clara.
  • Mayor responsabilidad y certificación: Proponen avanzar hacia una mayor responsabilidad de las organizaciones en la tramitación de las denuncias, mediante la creación de un sistema de certificación o un «Sello de Certificación».
  • Análisis y optimización de los procesos internos: Se recomienda analizar las causas de las demoras en la tramitación de denuncias en la Dirección del Trabajo y diseñar un plan de fortalecimiento de la gestión, con enfoque en la gestión eficiente y el cumplimiento de los plazos normativos.
  • Establecimiento de criterios claros y priorización: Es importante definir criterios de admisibilidad y priorización de casos, así como certificar los procesos de investigación, incluyendo a entidades independientes cuando corresponda, para garantizar sostenibilidad, autonomía y legitimidad en los procedimientos.
  • Implementación de protocolos sectoriales y capacitación especializada: Se propone desarrollar protocolos diferenciados por sectores para casos de violencia ejercida por terceros, además de fortalecer la capacitación en técnicas de desescalada de conflictos y manejo de situaciones complejas.
  • Sistema de trazabilidad y monitoreo: Se enfatiza la necesidad de implementar un sistema de trazabilidad y monitoreo de la ley mediante la creación de un Observatorio Nacional de la Ley Karin, que permita sistematizar información, generar informes periódicos y potenciar la gestión de mejora continua.

Ver informe completo aquí