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15/04

Líderes empresariales advierten que diálogos en Chile están «vacíos» y «agotados»

Mesas redondas, moderadas por Soledad Teixidó, presidenta ejecutiva de PROhumana, buscaron dilucidar cuáles son las bases para el relacionamiento y diálogo de actores claves en el país. ¿Resultado? Hay esfuerzos desplegados, pero no son los adecuados ni tienen los resultados esperados. "Se ha perdido el interés individual y olvidado la necesidad colectiva de contribución”, señala el documento.

Nada de mal evalúan los líderes empresariales su relación con los actores clave con los que se relacionan en su quehacer corporativo: 51% colocó nota 6 al actuar con los colaboradores, un 18% incluso la calificó con 7. Así lo reveló un estudio elaborado por PROhumana, tras reunir a 56 ejecutivos (30 hombres y 26 mujeres) de diversas compañías y organizaciones, en distintas jornadas de trabajo.

También es bien evaluado el diálogo con los directores y gerentes. En mal pie queda la relación con el estado, eso sí, el 64% le coloca nota entre 1 y 4; con la sociedad civil esa misma nota es atribuida por el 42%.

El trabajo, moderado por Soledad Teixidó, fundadora y presidenta ejecutiva de PROhumana, buscó dilucidar cuáles son las bases, para el relacionamiento y diálogo de actores claves en Chile, «que facilitan el que las partes queden con niveles de satisfacción positivos».

«El consenso, la confianza y el éxito en las instancias de diálogo se están cumpliendo, en una primera aproximación de los líderes y hay esfuerzos desplegados, avances concretos y una apertura a la necesidad de diálogo, pero la realidad es contundente en evidenciar que los procesos para facilitarlos y promoverlos no están siendo adecuados, no con los resultados esperados», advierte el informe.

Fuente: Encuesta PROhumana realizada a líderes en cada jornada de diálogo.

«No se puede evitar destacar la baja calificación que el mundo privado pone a los diálogos con el estado, la que devela la falta de relacionamiento entre las partes. Esto preocupa ya que se le considera a éste el responsable de generar los ambientes y condiciones adecuadas para que las instancias de diálogo en el país se den con consenso, confianza y éxito», sentencia el documento de PROhumana.

No hay disposición

Según los encuestados, Chile se ha convertido en un país de múltiples conversaciones, «pero vacías y agotadas, alejadas de lo que un proceso de diálogo requiere». Sentencian que no  hay disposición por una búsqueda de bien común y el ego sigue siendo protagonista, «entorpeciendo el relacionamiento».

«Se ha perdido el interés individual y olvidado la necesidad colectiva de contribución. Realidad potenciada por la crisis social de los últimos años y que se evidenció con el estallido eocial del 2019, llevando a la sociedad a encerrarse y encrisparse», dice el informe al admitir que «la desconfianza está arraigada en el convivir de la sociedad. Las faltas a la probidad develadas del mundo público, privado y de la sociedad civil complejizan el establecer puentes de diálogo, acrecentando el fracturado vínculo existente».

Ideas preestablecidas

Según los líderes que participaron de los encuentros de PROhumana, «la relación se ha vuelto cada vez más transaccional. No se dialoga con personas, si no que con ideas preestablecidas, con intercambios de un beneficio por otro».

El informe advierte que «las etiquetas entrampan la posibilidad de una instancia de relacionamiento, escucha activa, trabajo articulador y de consenso, perpetuando la falta de conexión por un propósito común entre actores del diálogo, acrecentando la desconfianza, exaservando la deshumanización en los diálogos».

Rol que no cumple

Los líderes  señalan al estado como uno de los responsables de la ausencia de diálogo. Advierten que no está cumpliendo su rol articulador para crear «un ambiente propicio y de confianza para que el diálogo ocurra». No niegan que se han logrado instancias de encuentro, con diálogos que resultan en transformaciones, pero esto obedece más a una voluntad particular de ciertos actores del mundo público, no a una visión país que se exprese en una política pública que entregue marcos y reglas del juego claras.

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