Diálogos Sostenibles
14/06

Lipigas: Ética, transparencia y coherencia como factores clave para una gestión corporativa sostenible

En este Diálogos Sostenibles, Mylene Iribarne y Carolina Barra, gerente de Personas y subgerente de Valor Social y Alianzas de Lipigás, analizaron con ESGHOY el liderazgo, trabajo con comunidades y el valor social como factores clave de la estrategia de sostenibilidad de la compañía del grupo LipiAndes. Compartieron las buenas prácticas que no apuntan a hacer filantropía, "si no generar impacto positivo desde nuestros negocios y generar un win-win entre la empresa y las comunidades".

Mylene Iribarne y Carolina Barra, gerente de Personas y subgerente de Valor Social y Alianzas, ambas de Lipigas, fueron las protagonistas de esta conversación sobre estrategia, liderazgo, valor social y comunidades de la compañía que hoy es miembro del grupo LipiAndes y que se ha convertido en un actor relevante en la transición energética que lidera Chile.

Iribarne admite que el crecimiento de la compañía tiene que ver justamente con incorporar la sostenibilidad a la estrategia del negocio. «Y eso significa que,  desde lo ambiental,  tratamos es contribuir a una transición más sostenible», dice al admitir que Chile todavía es un país en desarrollo que necesita del gas.

 

Las profesionales sostienen que Lipigas ha avanzado «desde una mirada que parte por casa, que tiene que ver con las condiciones de los trabajadores propios y de nuestra red, asegurando que la calidad  laboral sea la que corresponde, hasta el trabajo con las comunidades que se está haciendo con mucho más sistematicidad, método y mediciones e indicadores», sostiene Iribarne.

Ambas postulan que la ética y la transparencia son fundamentales para una gestión corporativa sostenible. Más que en base a una norma o indicadores determinados, es la forma de hacer negocios, señalan. Carolina Barra apunta a que más empresas se unan a este camino «de no sólo hacer ser check a la lista de buenos deseos de la compañía, sino a ser realmente un aporte a la sociedad y que sea  sostenible en el tiempo».

Mylene Iribarne y Carolina Barra.

Mylene, ¿Cómo define Lipigas el rol del valor social dentro de su estrategia general? 

LipiAndes tiene en Chile más de mil trabajadores directos y otros 4 mil indirectos y son parte del valor social que entregamos, de cómo generamos una calidad de trabajo digna, con buenas condiciones laborales, de seguridad, que en un negocio como el nuestro es fundamental, que somos combustible, es fundamental, tenemos riesgos  que minimizar.

Y por otro lado, ser una empresa transparente, con un gobierno ético, que también es parte hoy de los objetivos de sostenibilidad. Hemos avanzado desde una mirada que parte por casa, que tiene que ver con las condiciones de los trabajadores propios y de nuestra red, asegurando que la calidad  laboral sea la que corresponde, hasta el trabajo con comunidades, que es lo que hoy se está haciendo con mucho más sistematicidad, método y mediciones e indicadores.

Carolina, ¿Cómo han logrado contribuir y fortalecer la relación con las comunidades que mencionaba Mylene desde su operación? ¿Qué elementos han sido claves para este camino?

Ha sido un camino. Esto no es nuevo para nosotros. Hemos generado valor social desde hace mucho tiempo, pero como bien dijo Mylene lo hemos sistematizado, lo tenemos focalizado dentro de nuestro pilar estratégico como empresa. Es un foco real. No queremos crear filantropía, si no generar un impacto positivo que se gestione desde los procesos de nuestros negocios y en concreto generar un win-win entre la empresa y nuestras comunidades.

Es clave que todas nuestras áreas de negocio colaboren en esto, porque nuestro ADN no colabora sería imposible poder hacerlo. Lo hemos hecho con harto trabajo, harto terreno, harto territorio. Nos juntamos con las comunidades, entendemos sus dolores y tenemos identificados los segmentos en que debemos trabajar, como las mujeres. Especialmente nuestras jefas de hogar que enfrentan dificultades para acceder a un empleo formal, creamos un programa específicamente para ellas. Otro segmento que no es menor, son las personas mayores. La población se está envejeciendo, casi el 19% de los chilenos supera los 60 años. También estamos trabajando con los territorios aislados, en zonas rurales y extremas.

Milene, ¿Cómo Lipigas integra la sostenibilidad en sus operaciones diarias, asegurando que todos estos beneficios para las comunidades sean también buenos para el negocio?

Uno de los pilares importantes que estamos impulsando como cultura, es que la comunidad conozca nuestra planta,  que entienda cómo funciona el  negocio, cómo se hace el cilindro de gas que finalmente reciben en su casa, que sea seguro, qué es lo que se envasa, en qué trabajamos. Desde ahí hay una conexión profunda con el negocio, porque los vecinos que nos rodean son nuestros mismos clientes y muchas veces nuestros mismos trabajadores.

La gente que compra gas es, normalmente, la población más vulnerables de nuestro país. Tenemos que generar un acceso y asequibilidad en el precio, en geografía. Tenemos los Lipivecinos, por ejemplo, que son lugares donde la gente puede acceder a comprar y a ir a buscar su gas de manera más barata, porque se ahorran el flete.Todo esto no es algo ajeno, no es un apéndice del negocio.

Carolina, ¿cómo se definen las prioridades de la empresa en términos de los proyectos sociales? ¿Qué peso tiene la necesidad de las comunidades versus los objetivos económicos?

Están súper ligados, definimos desde un principio que no íbamos a hacer filantropía y que íbamos a conectar todo tipo de acción con el negocio. Entonces, por cada segmento de trabajo  hemos generado planes concretos y entendido los dolores. Las mujeres, con la fuerza laboral, por ejemplo. Les cuesta salir a buscar trabajo por un tema de tiempo, por no tener capacitación y hemos creado un programa de mujeres gasfiter. Ya tenemos 45 mujeres capacitadas, 20 de ellas certificadas por la SEC.

Estos son trabajos continuos, no las vamos a dejar solas, no es que solamente capacitar, queremos que ellas realmente se empleen. Y quién más que nosotros, que somos los del rubro, le podemos dar trabajo.

Con los adultos mayores, por ejemplo, vimos una brecha en el mundo digital. Hicimos un programa en conjunto con Conecta Mayor para capacitarlos en digitalización, alfabetización digital. Nos vamos conectando con cada segmento dependiendo de los dolores.

Ligado al negocio

Mylene, ¿y cuáles son las principales lecciones aprendidas en este trabajo, o en este camino que han realizado de trabajo con las comunidades, conectando la sostenibilidad al core del negocio? ¿Cuáles son las principales lecciones aprendidas?

Lo principal es que todos estos ámbitos de gestión tienen que, estar súper ligados al negocio. Ser coherentes con lo que nosotros necesitamos generar como valor para nuestros accionistas, para nuestros trabajadores también, para nuestras comunidades. Entonces, tiene que haber coherencia. Por eso, el valor social no lo entendemos solo hacia afuera, primero es adentro.

Si formamos gente de las comunidades, también formamos a nuestra gente. Tenemos programas de oficios, de becas, que tradicionalmente ha sido así. Hemos aprendido a que esto tiene que ser sistemático, no puede ser filantrópico, no puede ser por una iniciativa puntual. Hemos hecho muchas iniciativas en la historia de Lipigas, pero muchas de ellas no han perdurado, porque no estaban ligados al negocio. Hoy es sistemático, lo estamos midiendo, hay un equipo a cargo, que está relacionado también con nuestro público de interés comercial, porque cuando capacitamos a un adulto mayor en alfabetización digital, también nos interesa que use la aplicación para pedir gas. Tiene que estar relacionado.

Hay que definir a qué dolores vamos a apuntar, porque a veces uno quiere dar todas las batallas y las empresas no somos capaces, ni estamos llamadas, a resolver todos los problemas sociales. Tenemos que escoger aquellos que tienen mayor relación con nuestro negocio y ser coherentes con lo que hacemos desde adentro  y hacia afuera.

Mylene, me imagino aquí la clave es la gobernanza, que el directorio esté convencido y de ahí baje a la plana ejecutiva, ¿cómo es el trabajo de sostenibilidad con la mesa directiva?

Ha sido un trabajo que ha requerido tiempo de maduración, como ha pasado en Chile, no solo en nuestra compañía. De pasar desde la filantropía a la responsabilidad social corporativa y a la sostenibilidad del negocio. Si al negocio no le va bien, a la comunidad tampoco y al revés. Es una relación mutua.

En la medida que uno va presentando programas que son sólidos, coherentes, que están ligados al negocio, obviamente el apoyo y el respaldo también es mayor. Porque esto no es gratis, aquí hay que hacer inversiones. Ha sido bonito cómo ellos se han ido incorporando algunas de las actividades. Por ejemplo, hace unos meses, fue muy emotivo estar con algunos directores en un tremendo encuentro en Maipú, que lo impulsó 3xI, donde había gente de juntas de vecinos, chiquillos de colegio, profesores, gente de empresa, la verdad que fue tremenda la experiencia, porque genera un impulso emocional e intelectual muy fuerte.

Concretar y amplificar

Carolina, mirando el 2025, ¿cuáles son los principales desafíos que ves para la compañía a la hora de nfrentar todos estos temas en términos de valor social?

Los mayores desafíos apuntan a concretar lo que hemos estado realizando este último año y medio. Y claramente amplificar, queremos seguir nuestro camino con las mujeres gásfiter, ya prontamente vamos a sacar 20 nuevas mujeres de las 45 que te acabo de nombrar en la comuna de Maipú. Estamos trabajando muy focalizados en territorios, hemos elegido, porque sentimos que los impactos pueden ser mucho más positivos cuando logramos juntar, quizás  sumar a otras empresas que tengan un propósito en común. Queremos concretar otras iniciativas de cara al adulto mayor, acabamos de terminar un estudio muy profundo para entenderlos, para saber cómo tenemos que tratarlos, y luego vamos a sacar acciones puntuales. Estamos muy enfocados en la salud también de nuestras mujeres, con mamografías gratuitas en zonas rezagadas y aisladas del país. El próximo año vamos a ir a 10 comunas, con el camión FALP, que es un móvil que hace mamografías. Vamos a impactar a más de 1.000 mujeres.

La educación también es un tema que lo estamos tocando profundamente. Ahí hay un brecha y un desafío que tenemos las empresas de cara, sobre todo a los estudiantes de carreras técnicas, que están poco capacitados para entrar al rubro. Estamos súper comprometidos con varias causas y el desafío es implementarlas. Para el  próximo año nosotros nos pusimos tocar a más de un millón de personas con ser un buen vecino.

Mencionaste a FALP, ¿la idea es trabajar con distintas alianzas en las comunidades?

En general trabajamos con alianzas, porque creemos que cada uno tiene su expertise, en el caso de mujeres gásfiter estamos con Red Maestra, liderada por María Paz Achurra, una mujer empoderada, con grandes conocimientos. Para las mamografías, con FALP; en educación on SOFOFA y Fundación Portas, potenciando las STEM. Siempre muy muy conectados con el trabajo territorial, tenemos 195 municipalidades en convenio a lo largo de todo Chile.

Coherencia

Mylene, ¿cuál es, desde tu sitial en la empresa, el principal desafío hacia adelante para Lipigas?

El desafío de la coherencia, trabajamos con un foco en mujeres hacia afuera. Con Comunidad Mujer llevamos más de 10 años apoyando un fondo concursable para el empoderamiento femenino en distintos ámbitos, y eso también tenemos que gestionarlo internamente. Tenemos políticas y un programa de paridad de género, de equidad, de inclusión, también de diversidades, pero no tan fuerte en mujeres. Este es un rubro tradicionalmente muy masculinizado, no ha sido menor incorporar operarias en las plantas, por ejemplo. No había ni baños para ellas. Las plantas estaban pensadas siempre para hombres, igual que los uniformes, una serie de cosas, ropa de trabajo, zapatos. Hemos tenido que hacer muchos ajustes para poder incorporarlas. Ha sido bonito, pero todavía tenemos harto por delante.

Por otro lado, no quiero dejar de mencionarlo, existe un desafío a nivel mundial, que tiene que ver con la crisis climática, con la huella de carbono, que ya está siendo tremendamente peligrosa para nuestro planeta, para nuestras personas, para la humanidad. Ahí  sí estamos desarrollando también alternativas de gases renovables, de biocombustibles, pero que sean accesibles, para poder ir haciendo una transición,que sea a precios razonables y factibles. Ese es un foco también de negocio que está siendo muy  importante.

¿Cómo visualizan la sostenibilidad corporativa en los próximos años?

(Mylene) A veces uno se enreda con las normas, con los indicadores, pero más allá de eso, creo que al final  todos hemos entendido que los negocios implican y deben implicar un cuidado del medio ambiente, un trabajo muy mancomunado y aliado con las comunidades, una atención de excelencia a los clientes, una propuesta de valor para los empleados. Ética, transparencia, son parte de la gestión de un negocio que sea sostenible en el tiempo. Hay que mirarlo de esa manera, más que en base a una norma o indicadores determinados. Es la forma de hacer negocios.Indicadores para poder gestionar mejor, pero  no que sean el objetivo. El objetivo acá es hacer un negocio sostenible, tanto para nuestros accionistas, trabajadores, comunidades y clientes.

(Carolina)  Siento que más empresas deberían unirse en este camino, de no sólo hacer ser check a la lista de buenos deseos de la compañía, sino realmente ser un aporte a la sociedad y llegar a ser un aporte sostenible en el tiempo. Dejar de hacer programas como en el corto plazo, hacer más acompañamiento.