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03/10

Los consumidores están cada vez más dispuestos a pagar adicional por productos sostenibles

Según un estudio de Círculo Fortuny, validado por McKinsey, desarrollar una propuesta de valor ESG supone tejer una conexión emocional más sólida con los clientes. "Comunicar una historia con objetivos relacionados con la naturaleza, consigue fidelizar a las generaciones más concientizadas, además de colmar expectativas y una mayor demanda de experiencias sostenibles", señala

Según el estudio los productos sostenibles crecen el doble que los tradicionales, además de estar valorados hasta un 30% más, considerando accesorios y joyería a los productos gastronómicos o al mobiliario y diseño de interiores, pasando por sectores como la belleza o el hospitality.

Además, los activos gestionados por los inversionistas ESG que apuestan por la defensa de la naturaleza, dice el documento, han crecido 16% al año. Círculo Fortuny dice que las compañías que invierten en sostenibilidad se valoran entre dos y cinco veces más que las que no lo hacen.

El informe dice que para las marcas, desarrollar una propuesta de valor ESG supone tejer una conexión emocional más sólida con los clientes. «Comunicar una «historia ESG“ con objetivos relacionados con la naturaleza consigue fidelizar a las generaciones más concienciadas, además de colmar sus expectativas y una mayor demanda de experiencias sostenibles», señala . Agrega que las marcas están preocupadas de reducir  el consumo de bienes y recursos a lo largo de la cadena de valor, preocupándose por el origen y el tratamiento de los materiales. Un proceso válido tanto para la adquisición de pieles o fibras como para la carta de un restaurante inspirada en el respeto hacia los recursos naturales, destaca el informe.

Según Xandra Falcó, presidenta de Círculo Fortuny, “la sostenibilidad está en el ADN de la alta gama, que siempre produce pensando en el largo plazo un número de objetos limitados y cuidando al máximo su elaboración, utilizando además recursos de proximidad para sus productos y respetando el medio ambiente. Pero además hoy en día el consumidor del lujo es el que más exige la sostenibilidad a la hora de comprar, seleccionando marcas que la adopten en sus valores. De igual manera, los inversores también valoran las empresas con prácticas más sostenibles”.

Por su parte, Ignacio Marcos, Socio Senior de McKinsey & Company y colíder de Sostenibilidad en consumo, moda y lujo a nivel global, dijo a Financial Food que “las marcas de alta gama siempre han sido líderes en innovación y sostenibilidad, actuando como motor para llevar estas tendencias a mercados más masivos. La sostenibilidad no solo es una responsabilidad ética, sino también una oportunidad única para generar valor añadido».

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