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15/05

Los impuestos también son parte de la sostenibilidad

No hay que olvidar que la sostenibilidad tributaria es un camino de doble vía, en que también la autoridad tributaria y el Estado en general, deberán ser transparentes en su relación con los contribuyentes, generando un vínculo de confianza y certeza.

Durante años, la agenda ESG ha estado dominada por temas medioambientales, inclusión, diversidad de género e impacto social. Sin embargo, hay un aspecto clave que ha quedado relegado en estas discusiones: los impuestos. Aunque es indudable que éstos forman parte del espectro ESG, su desarrollo y consideración dentro de estos criterios ha sido más lenta en comparación con otras áreas, pero no por ello menos importante.

En efecto, los estándares de sostenibilidad más importantes a nivel internacional, como la “Global Reporting Initiative (GRI) y el Dow Jones Sustainability Index, ya han incluido variables tributarias en sus mediciones.

Esto marca un hito en la forma en que las empresas deben abordar su mirada respecto del tema fiscal a fin de que ello sea consistente con una estrategia de sostenibilidad más amplia que tendrá un impacto directo en la confianza pública y en la legitimidad empresarial.

Así, las empresas que pretendan ser sostenibles en materia tributaria deberán considerar, a lo menos, cuál es su aproximación a los impuestos desde sus máximos órganos directivos; establecer un marco de control de riesgos tributarios transversal y además ser conscientes (y medir) su contribución tributaria total en todos los países donde operen.

Chile ha dado un avance importante en esta materia fruto de la ley de Cumplimiento Tributario. Así, por primera vez la legislación incorpora una definición de sostenibilidad tributaria.

Si bien esta inclusión en la legislación tributaria es algo que destacar, no podemos negar que la misma ha sido limitada ya que se refiere al concepto de cumplimiento colaborativo. Así, la norma define la sostenibilidad tributaria como el “conjunto de medidas que un contribuyente implementa con el objeto de fomentar la cooperación mutua y transparencia en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias”.

La nueva norma permite que las empresas se certifiquen con empresas privadas con respecto a su cumplimiento con la sostenibilidad tributaria o firmen acuerdos de colaboración con el propio SII.

Si bien la definición legal de sostenibilidad tributaria es limitada , la autoridad tributaria está ya trabajando en el marco regulatorio que se espera sea publicado en los próximos meses y el que considera expresamente que las empresas o grupos empresariales deberán contar con un marco de control fiscal, una estrategia tributaria y medir su contribución tributaria.

El desafío ahora es asegurar un marco regulatorio adecuado que permita a las empresas abordar los impuestos y la relación con la autoridad tributaria en un plano de mayor igualdad.

En este sentido, un primer y necesario paso es que la autoridad de señales claras a las empresas de los beneficios a los que podrá acceder en caso de que proceda con la certificación o con un acuerdo colaborativo.

Por último, no hay que olvidar que la sostenibilidad tributaria es un camino de doble vía, en que también la autoridad tributaria y el Estado en general, deberán ser transparentes en su relación con los contribuyentes, generando un vínculo de confianza y certeza.