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05/11

Los mitos del reciclaje en Chile: ¿Qué es realmente reciclable?

El país genera un total de 19,6 millones de toneladas de residuos, de los cuales se reciclan casi un 21%. De estos, 9 millones corresponden a residuos sólidos municipales, principalmente de origen domiciliario.

A pesar del creciente interés por el reciclaje en Chile, aún persisten varios mitos que impiden su correcta implementación. Según el último estudio de la Asociación de Industriales del Plástico (Asipla), entre 2020 y 2022, la tasa de reciclaje de plásticos creció en un 15%, pasando de 96.716 a 106.870 toneladas anuales. El informe, que se realiza cada dos años, también arrojó que el polietileno/polipropileno y el PET fueron las resinas recicladas que más aumentaron su producción entre dichos años, de un 11,7% y un 13% respectivamente.

Nathalia Silva, gerenta de Economía Circular de ReSimple, el primer Gran Sistema Colectivo de Gestión (GRANSIC) que cumple con la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP) para envases y embalajes, clarificó los principales mitos en torno al reciclaje y entregó una serie de tips educativos que pueden ayudar en esta tarea.

Mito 1: “Todo es basura”

Realidad: No es lo mismo basura que residuo. Estos últimos, tienen el potencial de ser valorizados, por lo tanto, de ser reciclados. “La clave se encuentra en el diseño para la circularidad de un producto, cuando éste no está pensado en esa lógica, se convierte en basura. Entonces, elegir productos ecodiseñados, en los que se ha buscado reducir los componentes y utilizar materiales que se pueden reincorporar en mercado, es la solución ya que va en pos del medio ambiente, pero también, de nuestras familias, amigos y cada uno de quienes vivimos en este país. Por eso mismo, es clave saber que no todo es basura”, explica Silva.

Mito 2: «Todo se puede reciclar”

Realidad: En teoría, técnicamente todos los residuos son viables de ser reciclados, por lo que el problema radica en la demanda de uso del material reciclado y en las complejidades de usarlos en contacto directo con productos. Según el Ministerio del Medio Ambiente, los más comunes en Chile son el plástico PET (botellas de bebidas, agua y jugo); vidrio; papeles y cartones; latas de aluminio y hojalatas. «Es fundamental que la ciudadanía pueda identificar los envases verificando los listados de materiales indicados por el sistema de recolección que opera en cada comuna, donde en esta primera etapa se recolectan todos los envases de vidrios; papeles y cartones;  latas de aluminio; hojalatas (tarros y conservas); cartón para líquidos o alimentos (envases más conocidos como tipo tetra pak); botellas de plásticos (agua, jugo, bebidas, shampoo, detergente, entre otros) y envases de bolsas simples (como envases de fideos, arroz, pan y papel higiénico)”, comenta.

Los residuos sucios con restos de comida, envases de lubricantes, cartones o papeles encerados o plastificados y/o plásticos de un solo uso no se pueden reciclar.

Mito 3: “Que yo recicle no tiene impacto»

Realidad: Aunque en Chile solo se recicla alrededor del 8% de los envases y embalajes de origen domiciliario y no domiciliario que se ponen en el mercado (fuente: Snifa 2024), el impacto es significativo. Cada kilo de material evita la emisión de gases de efecto invernadero y reduce la necesidad de extracción de materias primas. Además, previene que miles de toneladas terminen en rellenos sanitarios o, peor aún, contaminando paisajes y agua. Un ejemplo del aporte que cada persona puede hacer es que por cada botella reciclada de vidrio, se podría ahorrar suficiente energía para alimentar una ampolleta de 100v durante cuatro horas.

Mito 4: «Reciclar es complicado»

Realidad: La disposición adecuada de los residuos puede parecer compleja al principio, pero es una práctica sencilla una vez incorporada a la rutina. Según la gerenta de Economía Circular, “el modelo de reciclaje que se está implementado en el país considera buscar soluciones simples para incentivar el hábito de reciclar, a modo de lograr competir con lo fácil que es botar todo a la basura. La ciudadanía debe cuidar de disponer los residuos limpios, secos y aplastados para facilitar el transporte y optimizar el volumen al momento de separarlos».

Mito 5: “Las cajas que traen comida no se pueden reciclar”

Realidad: Mientrasestén limpias son perfectamente reciclables. Un ejemplo de ello son las de pizza. “Lo importante es que estén limpias,  sin elementos que ensucien o contaminen el producto. Si eso se hace, la caja es completamente reciclable”, puntualiza la gerenta.

«El reciclaje no es solo tarea de unos pocos. Es una responsabilidad compartida donde cada acción puede marcar la diferencia para las futuras generaciones. Es hora de actuar y romper con los mitos que nos alejan de un futuro más limpio y sostenible”, concluye Nathalia Silva.

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