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06/05

Los reyes de la moda circular: dos protagonistas hablan de su lucha contra el cambio climático

En entrevista con ESGHOY, Rosario Hevia y Franklin Zepeda, dos emprendedores del reciclaje textil, desmenuzan los impactos de la industria y cómo mitigar los efectos del cambio climático. Ambos coinciden en que Chile ha avanzado, pero se necesitan mayores incentivos para dar un salto más significativo.

Dos historias, dos emprendimientos. Dos razones para luchar contra el cambio climático desde la vereda de la moda nacional. Dos experiencias que surgieron para dar impulso a la econompía circular de la ropa y que recibieron el apoyo de G100, una organización que busca potenciar a emprendedores y de la cual ambos «reyes de la moda», Rosario Hevia y Franklin Zepeda, pertenecen.

Son aliados en los desafíos medioambientales que enfrenta el país y lo hacen desde un rubro cercano como es el vestuario. Y eso es lo que destaca el presidente de G100, Edgar Spielmann: «Chile puede encontrar en la innovación y el emprendimiento una respuesta a la actual crisis climática y sus consecuencias en el país, como la crisis hídrica, la contaminación, entre otros.

El mítico Larry Fink, CEO de BlackRock y leyenda de Wall Street, lo dijo en 2022: los próximos mil unicornios no serán buscadores ni compañías de redes sociales, serán innovadores sostenibles y escalables, startups que ayuden a descarbonizar el mundo».

Acá les presentamos a dos innovadores y sostenibles, que en entrevista con ESGHOY cuentan sus experiencias, sus desafíos y cómo a través del reciclaje y la reutilización de la ropa, aportan un granito de arena a esta lucha contra el cambio climático.

Rosario Hevia, fundadora de Ecocitex, y los desechos textiles: «Chile está al nivel de Ghana o Kenia, pero se está batallando para solucionar este problema»

 

¿De dónde nace esta idea de reciclar ropa y darle un segundo uso? ¿Cuáles fueron las razones que lo llevaron a ello?

Primero, por la necesidad personal de darle un destino a la ropa de mi hija mayor y de poder vestir de forma sustentable a mi otro hijo. Por otro lado, llevaba 10 años trabajando con niños en situación vulnerable, principalmente en dos campamentos de Puente Alto y sabía que habían muchos niños que no tenían ropa apropiada que vestir. Por esto, trabajé en diseñar un modelo que permitiera reutilizar a través de mecanismos de intercambio y a la vez poder donar, es así como nace Travieso en 2018.

Al poco tiempo percibimos la cantidad elevada de ropa en mal estado que recibíamos, entendimos la problemática del desecho textil de Chile y decidimos hacer algo al respecto, fundando Ecocitex, donde planteamos un modelo de economía circular completo, incentivando la 3R: Reducir el consumo, Reutilizar  y por último Reciclar la ropa en mal estado. Todo esto con un programa de reinserción social, buscando un aporte real social y mediambiental.

¿De qué manera esta acción de reciclaje ayuda a que la economía sea más sustentable? ¿Qué

El reciclaje de ropa contribuye a una economía más sustentable al reducir los desechos textiles que terminan en vertederos, rellenos sanitarios o siendo incinerados. Pero, hay que recalcar que la reutilización debe ser un proceso que debe empezar antes, donde se debe buscar alargar la vida útil a una prenda que ya existe. De esta forma, se puede disminuir la demanda de ropa nueva. El impacto puede ser significativo, especialmente cuando se combina con prácticas de consumo responsable y educación ambiental.

En el caso de Chile, cómo se compara con otros países respecto al reciclaje. ¿Nos falta mucho por avanzar?

En términos de reciclaje textil Chile tiene dificultades adicionales, respecto a los países más desarrollados. Aquí se importa mucha ropa de segunda mano no seleccionada, donde llega ropa reutilizable pero también mucho desecho textil. Adicionalmente, predomina el fast fashion o incluso ultra fast fashion, es decir, de bajo precio y calidad, por lo que tiene poca durabilidad, generando muchos desechos. La problemática de la cantidad y baja calidad de estos, genera que Chile esté al nivel de Ghana o Kenia. A pesar de esto, se ha generado un ecosistema de emprendimientos que están tratando de batallar para solucionar estos problemas, hay muchas iniciativas de tiendas solidarias, de reutilización y de upcycling, donde sin duda Ecocitex destaca por abordar todas las aristas del problema en un modelo de economía circular completo.

¿Qué ejemplos son los que ustedes miran y deberían replicarse en nuestro país?

Si bien miramos e investigamos lo que están haciendo algunos actores internacionales, vemos que estos son poco replicables en nuestro país si el objetivo es reducir o eliminar el desecho textil. Por ejemplo, en Prato en Italia está muy avanzada la industria de reciclaje textil, pero se enfoca en mono fibras, principalmente lana y cachemira, entonces si eso lo replicamos en Chile, sólo se abordaría un porcentaje ínfimo de nuestros desechos y el volumen de esto no daría para generar los costos de escala necesarios para ser competitivos. Otros casos más cercanos se pueden ver en Brasil, donde la industria de reciclaje textil también tiene actores importantes, pero aquí el foco principal es el desecho industrial.

El mayor problema textil de Chile es la ropa post consumo multifibra, proveniente del fast fashion, y no hay referentes mundiales que se enfoquen de forma integral en este problema, dado la poca rentabilidad que hay en la solución.

¿Cree que las grandes tiendas de ropa y marcas relevantes están haciendo bien la “pega” de reciclar?

No, hoy en día la gran mayoría está preocupada por la venta de productos y cómo hacer campañas de marketing sustentable para seguir incentivando la venta. En Chile las campañas de “trae tu ropa para que una gran tienda se haga cargo de ésta y te regalamos un cupón de descuento en tu compra”, tiene como fondo un estudio que determinó que la baja en el consumo de ropa se debía a que las personas tenían poco espacio en el closet. Por lo que para retomar el nivel de ventas se inventan estas campañas, donde la mayoría de ellas no declaran que hacían con la ropa que recibían, donde en algunos casos ésta terminaba siendo almacenada o incluso quemada.

Cadenas productivas responsables

¿De qué manera cree que se puede avanzar más rápido para que las empresas chilenas alcancen la altura de sustentables en las tres letras ESG?

Las motivaciones o incentivos para avanzar son tres: primero la motivación interna de las empresas, donde los altos directivos deben asumir compromisos como convertirse en empresa B. Segundo, debe haber regulaciones del estado donde se legisle para exigir conductas más sustentables, como la ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Tercero, tiene que existir una presión de los consumidores, donde personalmente creo que es el cambio que puede venir más rápido. Si nosotros compramos más informados y empezamos a consumir sólo de empresas con cadenas productivas responsables, las empresas van a empezar a cambiar sus políticas con el fin de no perder ventas.

¿Cómo un trabajo público – privado podría ayudar para que el tema del reciclaje crezca con mayor fuerza?  ¿Qué medidas debieran adoptarse? ¿Debería haber una mayor regulación?

Hay muchas regulaciones que pueden ayudar al ecosistema, la ley REP es un gran paso, pero lamentablemente se estima que se va a demorar unos 5 años más en aplicarla a la industria textil. Otro gran cambio que podría suceder es que los bienes de segunda mano, como la ropa usada, dejen de pagar IVA, haciendo que este mercado pueda ser más competitivo y más personas lo prioricen.

 

 

Franklin Zepeda, fundador de Procitex: «El reciclaje de ropa puede tener un impacto significativo en la economía y el medioambiente»

 

¿De dónde nace esta idea de reciclar ropa y darle un segundo uso? ¿Cuáles fueron las razones que te llevaron a ello?

Surgió de la necesidad de abordar el problema de los residuos textiles de la región de Tarapacá, provenientes de la ropa usada que llegaba por Zona Franca. Nos dimos cuenta que era una problemática que afectaba a todo el mundo, provocada por el fenómeno del fast fashion, que nos llevó a promover prácticas sostenibles en la industria de la moda.

La industria textil es una de las más contaminantes del mundo, generando grandes cantidades de residuos que terminan en vertederos o incinerados. Reciclar la ropa nos permite reducir el impacto ambiental al darle un nuevo propósito a los materiales. Luego, está la reducción de consumo de recursos, ya que la fabricación de nuevos productos textiles requiere grandes cantidades de recursos naturales, como agua y energía. Al reciclar y reutilizar la ropa, podemos disminuir la necesidad de extraer y utilizar esos recursos. También, está la promoción de la economía circular. Al darle un segundo uso fomentamos la aplicación de este concepto de economía circular, donde los productos se mantienen en uso el mayor tiempo posible, reduciendo así la generación de residuos y la demanda de nuevos materiales.

Por último, el desarrollo de la responsabilidad social, ya que la reutilización de la ropa no solo tiene beneficios ambientales, sino también sociales. Al colaborar con organizaciones y comunidades locales, podemos generar empleo y contribuir al desarrollo económico, como también aportar en la construcción de viviendas sociales de calidad y bajo costo.

¿De qué manera esta acción ayuda a que la economía sea más sustentable? ¿Es alto el impacto que puede tener?

El reciclaje de ropa puede tener un impacto significativo en la economía y el medioambiente. Al reducir la generación de residuos, conservar recursos, generar empleo y promover la economía circular, se están sentando las bases para un modelo económico más sostenible y responsable con el planeta.

Es importante destacar que el impacto puede variar según el alcance y la escala de las operaciones de reciclaje de cada empresa, así como la colaboración con otras partes interesadas, como consumidores, organizaciones e instituciones gubernamentales. Sin embargo, en general, el reciclaje de ropa es una acción clave para avanzar hacia una economía más sustentable.

En el caso de Chile, ¿ cómo se compara con otros países?  ¿Nos falta mucho por avanzar?

El reciclaje textil en Chile se encuentra en una etapa de desarrollo, con desafíos significativos para avanzar en comparación con otros países. Es necesario enfocarse en infraestructura y recolección. Aunque existen iniciativas y organizaciones,  aún son limitadas en comparación con países más avanzados. También se necesita fomentar una mayor conciencia sobre la importancia del reciclaje textil y promover la separación y el reciclaje en hogares, empresas y comunidades
Chile carece de tecnologías avanzadas y procesos eficientes de reciclaje en comparación con otros países líderes en esta área. Aunque existen algunas iniciativas, se necesita fortalecer el marco normativo y establecer metas claras, como la incorporación del residuo textil dentro de la ley REP.

A pesar de estos desafíos, hay oportunidades para mejorar mediante la creciente conciencia sobre la sustentabilidad, la economía circular, la innovación y la colaboración entre diferentes actores.

¿Qué ejemplos son los que ustedes miran y deberían replicarse en nuestro país?

En países como Suecia, Alemania y los Países Bajos, se han implementado programas de recolección y clasificación de ropa usada en contenedores específicos, los cuales están ubicados en lugares estratégicos, como supermercados o estaciones de transporte público, facilitando la donación y el reciclaje de prendas.
También están las iniciativas de economía circular. En Finlandia y Dinamarca se han desarrollado iniciativas que promueven la colaboración entre diferentes actores de la cadena de valor, desde productores hasta consumidores, para maximizar la vida útil de las prendas y reducir el desperdicio textil. En Chile, se podrían implementar programas similares que fomenten la reparación, el intercambio y la reutilización de ropa, involucrando a empresas, organizaciones y comunidades

¿Cree que las grandes tiendas de ropa y marcas relevantes están haciendo bien la “pega” de reciclar?

Si bien algunas grandes tiendas de ropa y marcas relevantes en Chile han tomado medidas para concientizar sobre los residuos textiles que generan, todavía hay espacio para mejorar y aumentar los esfuerzos en este sentido. Algunas han implementado programas de recolección de ropa usada en sus tiendas, y ofrecen descuentos por la donación de prendas y promueven la reutilización de productos.
Estas iniciativas son positivas y contribuyen a la reducción de residuos textiles. Sin embargo, es importante destacar que la conciencia sobre los residuos textiles y la responsabilidad de su gestión no solo recae en las grandes tiendas de ropa y marcas. También es fundamental que los consumidores estén informados y comprometidos con prácticas de consumo responsable, como la compra de prendas de calidad, la reparación y el reciclaje de ropa usada.

Alianzas e incentivos

A su juicio, ¿de qué manera cree que se puede avanzar más rápido para que las empresas chilenas alcancen la altura de sustentables en las tres letras ESG?

Es crucial que las empresas establezcan  metas concretas y medibles en términos de sostenibilidad, como reducir las emisiones de carbono, aumentar el uso de materiales sostenibles y mejorar las condiciones laborales en toda la cadena de suministro. Segundo, las empresas tienen que adoptar políticas y prácticas que promuevan la moda sostenible en todos los aspectos de su negocio. Esto implica utilizar materiales y procesos de fabricación más sostenibles, minimizar el desperdicio y fomentar la transparencia en la cadena de suministro. Luego, hay que dedicar recursos a la investigación y desarrollo para encontrar soluciones sostenibles en términos de materiales, técnicas de fabricación y modelos de negocio. Esto implica explorar alternativas a los materiales convencionales y desarrollar tecnologías menos contaminantes.

A su vez, la colaboración entre empresas, organizaciones sin fines de lucro, instituciones académicas y organismos gubernamentales puede acelerar el progreso hacia la sostenibilidad. Esto puede llevar a la creación de estándares más estrictos y a la implementación de iniciativas conjuntas para abordar los desafíos de la moda sostenible.

¿De qué manera el trabajo público-privado podría ayudar. ¿Qué medidas debieran adoptarse? ¿Debería haber una mayor regulación?

Puede potenciar el crecimiento del reciclaje textil mediante la creación de alianzas estratégicas, el establecimiento de incentivos fiscales y financieros, la promoción de la investigación y desarrollo, la realización de campañas de concienciación y educación, la implementación de estándares y regulaciones, y la promoción de la economía circular en la industria textil. Esta colaboración puede impulsar un cambio significativo hacia una industria textil más sostenible y responsable con el medio ambiente.

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