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21/12

Más de una cuarta parte de la pérdida de árboles por incendios a nivel global, ha sido en las últimas dos décadas

Según Global Forest Watch, una plataforma público privada que nació para monitorear los bosques, ahora afectan a 3 millones de hectáreas más en comparación a 2001, equivalente al tamaño de Bélgica.

En 2021 se perdieron 9,3 millones de hectáreas de bosques en el mundo, uno de los peores años en cuanto a incendios forestales desde principios de siglo. En 2022 fueron más de 6,6 millones de hectáreas, similar a otros años de la última década. El 2023,  el mundo ya ha visto una mayor actividad de incendios, incluidos algunos sin precedentes en Canadá y Hawai.

Así lo revela una investigación publicada por Global Forest Watch, una plataforma público privada que nació para monitorear y proteger los bosques del planeta, que advierte que «el cambio climático es uno de los principales impulsores del aumento de incendios. Las olas de calor extremas ya son cinco veces más probables hoy que hace 150 años y se espera que aumenten. Las temperaturas más cálidas secan el paisaje y ayudan ayudan a crear el escenario perfecto para el fuego. Esto, a su vez, conduce a mayores emisiones, lo que exacerba aún más el cambio climático, como parte de un círculo de retroalimentación fuego-clima», señala el informe.

Este circuito de retroalimentación, combinado con la expansión de las actividades humanas en áreas boscosas, está impulsando gran parte del aumento de la actividad de incendios que vemos hoy.

Los más afectados

Según datos recientes, el estudio repasa los lugares más afectados:

  • Cerca del 70% de toda la pérdida de cobertura arbórea relacionada con los incendios en las últimas dos décadas se produjo en regiones boreales (Canadá, China, Finlandia, Japón, Noruega, Rusia, Suecia y Estados Unidos con coníferos como pinos, abetos y abetos, con algunas especies de hoja ancha como álamos y abedules). Y aunque el fuego es parte natural del funcionamiento ecológico de esos bosques, ha crecido a un rtimo de 3 % por año durante los últimos 20 y la mitad del aumento global total entre 2001 y 2022.  En 2021, Rusia registró la pérdida de 5,4 millones de hectáreas s, la mayor cifra registrada en los últimos años 20 años y un aumento del 31 % con respecto a 2020. Se debió en parte a olas de calor prolongadas, que habrían sido prácticamente imposibles sin el cambio climático y la intervención del hombre. Solo en los primeros dos meses de la temporada de incendios forestales de 2023, Canadá experimentó niveles récord de incendios por el calor y la sequía.  Los bosques boreales almacenan entre el 30% y el 40% de todo el carbono terrestre a nivel mundial, que se almacena bajo tierra, incluido el permafrost, e históricamente ha estado protegido de los poco frecuentes incendios que ocurren de forma natural. Pero  ahora es más vulnerable a la quema.

Incendios y retroalimentación climática: El aumento de las emisiones de carbono alimenta el cambio climático e impulsa el aumento de la temperatura y las condiciones meteorológicas; temperaturas más cálidas y secas secan los bosques y los hacen más propensos a los incendios; se queman zonas más extensas a medida que se alargan las temporadas de incendios y éstos son más frecuentes e intensos; las emisiones de carbono de los incendios aumentan a medida que se queman zonas más extensas

 

  • A diferencia de los bosques boreales, los incendios de sustitución de rodales no son parte habitual en los bosques tropicales, pero también están aumentando a un ritmo de 5% por año y entre 2001 y 2022 se produjo más del 15% de la pérdida.  Acá, además, se suma la deforestación impulsada por los productos básicos y La agricultura migratoria que hace que sean menos resilientes  y más susceptibles a los incendios.
  • Históricamente, los incendios en los bosques templados y subtropicales han quemado menos área que los boreales y tropicales: en conjunto, representaron el 16% de toda la pérdida de cobertura  relacionada con los incendios entre 2001 y 2022. Pero los datos muestran que han aumentando también en estas regiones. Las olas de calor y las sequías de verano desempeñan un papel dominante en el impulso de incendios en la cuenca mediterránea, por ejemplo. Los cambios en el uso de la tierra dentro y alrededor de los bosques templados y subtropicales también están agravando los impactos del cambio climático.

 

Pérdida anual de cubierta arbórea debido a incendios por cambio climático, 2001-2022

¿Cómo reducimos los incendios?

Las causas del aumento de los incendios forestales son complejas y varían según la geografía, dice el estudio. «El cambio climático claramente desempeña un papel importante a la hora que sean más frecuentes e intensos. Como tal, no hay solución para disminuir su actividad a niveles históricos sin reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y romper el ciclo de retroalimentación entre el fuego y el clima», señala.

Además, añade, la actividad humana dentro y alrededor de los bosques los hace más susceptibles a los incendios forestales y desempeña un papel en la generación de mayores niveles de pérdida de cobertura arbórea relacionada con los incendios en los trópicos y otros lugares. Mejorar la resiliencia de los bosques, poner fin a la desforestación y la degrdación forestal «es clave para prevenir futuros incendios, al igual que limitar las quemas cercanas que pueden escapar fácilmente a los bosques, particularmente durante los períodos de sequía».

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