A juicio de Andrea Gamboa, gerente de People & Culture de ManpowerGroup Chile, existen algunos factores que pueden influir en la falta del talento necesario para que las empresas cumplan sus objetivos ESG, “entre ellos se encuentra la escasez de especialistas en el mercado en temas de sostenibilidad, que si bien están en auge, aún viven una curva de aprendizaje que debe acelerarse al mismo ritmo de la demanda de estos profesionales en las empresas. A su vez, existen brechas generacionales con respecto a ESG, siendo las generaciones más jóvenes quienes han liderado la presencia de estos temas como prioridad tanto en las organizaciones, como en la sociedad”.
Según una publicación de Forbes, en el caso de Chile, el país ha logrado avances en la adopción de normas ESG, sobre todo en sectores claves como lo es minería, impulsado por regulaciones más estrictas. “Sin embargo, el progreso no es uniforme, ya que el mundo empresarial enfrenta desafíos como la falta de estandarización en los reportes ESG y la necesidad de mayor capacitación interna. Como todo nuevo foco, aún existe una oportunidad importante de desarrollo para llegar a los niveles de iniciativas y liderazgos ESG como los hay en otras aristas”, añade Gamboa.
En esta línea, casi la mitad (47%) de las empresas cuentan con estrategias formales de inclusión LGBTQIA+, y otro 20% las están desarrollando.
Expectativas globales
Por otro lado, las expectativas globales de empleo se ubican en un 25% -porcentaje calculado restando el porcentaje de empleadores que planean reducciones frente a los que planean contratar- aumentando 3% con respecto al trimestre anterior, pero con una disminución del 5% en comparación con el mismo periodo del año pasado. En Chile esta cifra se ubica en 8% actualmente, siendo Brasil (32%), Perú (27%) y Colombia (22%) los que reportan las intenciones de contratación más fuertes en el cuarto trimestre en la región.
Entre los sectores con la mayor demanda de contratación a escala global está tecnología de la información, finanzas y bienes raíces. En Chile se añaden servicios de comunicación, energía y servicios públicos, industrial y materiales.