Con 3,5 mil millones de hinchas, casi la mitad de la población mundial, el fútbol se posiciona como el deporte más popular del mundo y, en estos tiempos, también tiene que hacerse cargo de su huella. El aumento global de la conciencia sostenible, hace imperativo analizar cómo el fútbol contribuye a las emisiones de CO2 y qué medidas se están tomando para mitigar este impacto.
Según una publicación de Eco Business, desde la generación de emisiones provenientes del uso de energía en estadios, los desplazamientos de los aficionados y equipos, la transmisión, el mercado multimillonario de kits y otros productos, e incluso las comidas durante los días de partido, este deporte tiene un impacto negativo para el clima del planeta.
Al respecto, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), estimó que las emisiones de la Copa Mundial de 2022 en Qatar llegaron a 3,6 millones de toneladas, promocionando el evento como el primer torneo completamente neutro en carbono debido a compensaciones.