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18/01

Expertos desmenuzan los 10 desafíos ESG para la minería en América Latina

Transición energética, descarbonización, gestión hídrica y gobernanza fueron parte de los temas relevantes para el desarrollo sustentable de esta industria que surgieron de la mesa redonda organizada por Center on Global Energy Policy, de la Universidad de Columbia SIPA, en asociación con Columbia Global Centers Santiago y el Centro Empresa y Sociedad de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Una serie de desafíos ESG para la minería en América Latina, surgió de la mesa redonda privada organizada por el Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia SIPA, en asociación con Columbia Global Centers Santiago y el Centro Empresa y Sociedad de la Escuela de Negocios  de la Universidad Adolfo Ibáñez en Chile.

Bajo la regla Chatham House, para facilitar la discusión franca y honesta sobre temas controvertidos o impopulares, en que no se sabe quién asistió ni quién lo dijo, ​inversionistas, académicos, empresas mineras, organizaciones multilaterales, expertos en sostenibilidad y otros stakeholders, debatieron sobre cómo los criterios ESG pueden afectar la capacidad de la región y cómo se puede integrar  a nivel corporativo y de políticas de gobierno.

Acá les mostramos los 1o desafíos clave que recogió la mesa, de acuerdo al informe elaborado por Luisa Palacios  del Center on Global Energy Policy  y la consejera de ESGHOY y académica de la Universidad Adolfo Ibánez, Magdalena Aninat:

  1. La transición energética representa una oportunidad única para el sector minero de América Latina, pero los desafíos ESG pueden impedir que el sector la aproveche.

Dadas las expectativas de crecimiento, los ingresos provenientes de las actividades mineras en la región podrían llegar a ser 1,5 veces más altos al 2030, más del triple de la demanda de minerales críticos entre ahora y esa fecha, dijeron los expertos y aseguraron que la inversión necesitará aumentar considerablemente para satisfacer dicha demanda.

La transición energética representa la mayor oportunidad en décadas para el sector. También ha impulsado la legitimidad de la industria, acompañada de mayores responsabilidades. Los aspectos ESG no son un complemento, sino que debe estar en el centro de sus prácticas de negocios.

Los riesgos ESG pueden llevar a una menor inversión que la necesaria para la transición energética, lo que impactaría potencialmente los ingresos de los gobiernos.

  1. Los desafíos ESG se pueden ver exacerbados por el marco institucional local donde ocurren las operaciones mineras.

Están vinculados al marco institucional local en el que operan las compañías. Existe una brecha entre las regulaciones locales y los estándares internacionales más exigentes, sobre todo en  el uso del agua.

Entre los desafíos institucionales enumeran la falta de procesos de licitación semejantes a los que existen en petróleo y gas. Lo que podría permitir que actores con estándares ESG menos exigentes obtengan primero los derechos para operar recursos mineros, deteriorando la reputación del sector entre las comunidades locales.

  1. Comprender los riesgos ESG  comienza con la presentación de reportes, pero es insuficiente dado que dichos riesgos existen al nivel de la mina y no siempre se abordan en los reportes.

La adherencia a tales reportes no es consistente en América Latina dado que la región tiene muchos tipos diferentes de empresas mineras, incluyendo globales, locales y estatales. Las más pequeñas son menos transparentes en la presentación de reportes.

Algunos de los aspectos ESG más críticos ni siquiera se abordan en los reportes. Dichos informes se realizan a nivel corporativo y no del activo (mina). Para algunos el nivel en que se miden y reportan los riesgos afecta la eficacia de la gestión de los stakeholders. La materialidad de ESG va desde un amplio rango hasta la especificidad respecto de los activos, lo que crea una tensión entre la información proporcionada a nivel agregado y la generada a nivel local.

La transparencia, a veces ,asusta a las empresas y no avanzan. El gran impacto potencial en las comunidades locales exige que se avance en estándares, lo que puede ayudar a superar la desconfianza. Construir confianza implica excelencia operacional, competencia (“hacer lo que dices que harás”) e integridad (“decir lo que haces”).

4. La interacción de los inversionistas con las empresas mineras es clave para evaluar el progreso           respecto de la descarbonización y de la gestión de otros riesgos como la licencia social para operar.

Las consideraciones ESG han sido desde hace mucho tiempo uno de los factores en las decisiones de inversión. Ahora se hacen más explícitas y financieramente materiales debido al mayor escrutinio que atraen las empresas mineras. Los riesgos ESG se amplifican en América Latina por la  biodiversidad.

Algunos inversionistas preguntan casi exclusivamente sobre la intensidad energética y emisiones de carbono, mientras que otros están preocupados por el suministro de agua y su impacto en la comunidad local. Muchos participantes del sector financiero consideran los datos ESG como esenciales para el monitoreo y el seguimiento del progreso respecto de las metas de sostenibilidad.

5.  Los riesgos ambientales dependen del tipo de materia prima y de la manera cómo se extrae y se procesa.La gestión hídrica se considera un riesgo ambiental clave.

Los niveles de estrés hídrico, en particular en Perú y Chile, aparecen constantemente en la discusión. De hecho, el desempeño ambiental puede afectar la licencia social para operar. El uso de agua en la  producción de cobre en América Latina es alto en comparación con otras regiones, como el sudeste asiático. El sectorpodría usar agua de mar como una herramienta ambiental. Chile posee 11 plantas desaladoras en operación y 15 en construcción. La expectativa es duplicar el consumo de agua de mar en 10 años.

  1. La descarbonización aún está en el centro de los esfuerzos por abordar los riesgos ambientales.

El sector minero de América Latina se compara favorablemente con el resto del mundo en cuanto a desempeño ambiental, pero las emisiones de gases de efecto invernadero son importantes, en Chile representan el 16 % de las emisiones totales. La neutralidad de carbono es una meta esencial, más del 95 % del suministro de cobre, plata y molibdeno se abordan en estándares de “net-zero”.

La incorporación de los riesgos climáticos y ambientales en los contratos, podría ayudar a compensar la falta de leyes locales adecuadas en algunos países. Los contratos podrían abordar temas de adaptación al requerir que las empresas realicen evaluaciones climáticas y cumplan los estándares de adaptación nacional. Debieran incluir estipulaciones para el uso del agua, el tratamiento de desechos, la desalinización y tranques de relaves, también mitigación  y usar soluciones forestales y de biodiversidad en lugar de compensación de emisiones.

Proponen exigir pólizas de seguros relacionadas con los riesgos climáticos y ambientales que incorporen el cierre organizado de las minas y que adopten la circularidad, como reducción de desechos y reparación,  recolección y reutilización de metales , lo que puede abrir oportunidades de negocio al tiempo que se reducen los desechos y emisiones.

  1. La licencia social para operar  está relacionada con el desarrollo y el mantenimiento de una sólida participación de los stakeholders desde el principio del proyecto.

La participación de los stakeholders comienza desde el inicio del proyecto y debe mantenerse durante todo su ciclo de vida, alrededor de 40 años. Es importante definir y comunicar los procedimientos para el cierre de la mina lo antes posible. Desarrollar una buena gobernanza respecto del desempeño social es clave para construir confianza dentro de la comunidad. Incluye mostrar respeto hacia la visión de la comunidad y construir desde el conocimiento local con el fin de reducir el impacto.

  1. Dentro de las empresas, la “S” en ESG implica operaciones seguras, pero también una fuerza de trabajo diversa y elevar los estándares en toda la cadena de valor.

Una parte de la “S” se refiere a crear entornos seguros para la fuerza de trabajo. Considerar la seguridad operativa como un principio ético y clave para la continuidad del negocio. Un indicador importante de disciplina en el proceso de producción. También abarca la forma en que las empresas gestionan la diversidad, la equidad y la inclusión, lo que comienza con tener líderes inclusivos.

Las métricas ESG se refieren no solo a los estándares de la empresa, sino que también a sus cadenas de suministro. Necesitan trabajar con los proveedores locales para elevar sus estándares.

  1. La gobernanza  comienza con asegurar que el directorio sea competente en términos de riesgos ESG.

Si bien en el sector minero el foco ESG ha estado en la “E” y la “S”,  la “G” de gobernanza es clave para abordar ambos de manera efectiva. La gobernanza se puede convertir en una ventaja competitiva y lo estratégico que es el directorio en este proceso. Debe ir más allá de las habilidades sectoriales y técnicas para incluir competencias en aspectos ESG, en particular debido a que los riesgos reputacionales.

  1. La volatilidad de las rentas mineras, la estabilidad de los contratos y el deseo de los gobiernos de diversificar las actividades puede implicar desafíos de gobernanza y trade-off para movilizar inversiones.

Los desafíos de la gobernanza apuntan también a que los dividendos mineros están relacionados con  el aumento o la caída de los precios de la minería. A pesar de que la distribución de los dividendos con las comunidades locales, puede afectar al gobierno central del país dada la falta de claridad respecto de los ingresos fiscales.  El deseo de los gobiernos por más contenido local, más empleo y trabajos con mejores salarios podría limitar la capacidad de la región de atraer inversiones en su sector minero.

El debate apunta a que los factores ESG están afectando al sector minero de América Latina, la forma en que se pueden abordar estos riesgos, la importancia de la divulgación y transparencia para todos los stakeholders, incluidos los inversionistas, y la relevancia de las instituciones locales y las políticas de gobierno para abordar estos desafíos.

 

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